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pide un deseo

¿quieres saberlo?

Si me dejas un comentario en este artículo... te responderé a todo esto

1- Te responderé con algo, al azar, que me gusta de ti.

2- Te diré qué película/canción me recuerda a ti.

3- Diré algo que deberíamos de hacer juntos.

4- Diré algo que solo tenga sentido para ti o para mi (o solamente para mi).

5- Te diré mi primer/más claro recuerdo de ti.

6- Dejaré una frase que sea de alguna manera apropiada para ti.

7- Te preguntaré algo que siempre haya querido saber de ti.

Si hago esto para tí, estaría genial que lo subieras a tu blog...

 

Su me lo contestó a mí, y esto fue lo que me dijo:

1. Me gusta de tí tu forma de pensar y de expresarte.

2. Si te soy sincera, no soy mucho de asociar películas o música a las personas, pero te diré cualquiera que me recuerde a ti en el futuro ¿vale? ;-)

3. Deberíamos tomarnos una cerveza bien fría y hablar. Hablar de todo y de nada, y si pudiese ser con Cora, mejor.

4. Por desgracia, yo también sé lo que es llorar durante días (demasiados, en todo caso) por una persona...

5. No recuerdo cuando, pero de pronto un día, me encontré un comentario tuyo y a partir de ahí, ya entro en mi blog buscándolos. Me entraste bien desde el primer día.

6. A quien no le guste ¡¡que no mire!!!

7. En realidad la duda la tengo desde esta mañana, ¿a qué se debe la mudanza?

la vida es una caja de sorpresas

Se conocían desde algún tiempo, y se sentían atraídos mutuamente, pero nunca había pasado nada, hasta esa noche, en que los dos supieron que era la adecuada, en que se empezaron a besar contra la pared del bar, apasionadamente, sin percibir las miradas de todos los amigos asombrados. Se besaban con pasión, paraban un rato y se miraban con deseo, para volver a acercarse, primero despacio, y los dos últimos centímetros locamente. Se mordían, se lamían los labios y las lenguas, se miraban, se dejaban hacer con los ojos cerrados...

Al cabo de un rato de disfrutar mutuamente de sus besos se fueron para casa, no se despidieron de nadie, en ese momento sólo estaban ellos, no existía nadie más. Se besaron en cada portal, encima de más de la mitad de los coches que hubo en su camino. Un camino corto que, por un lado se les hizo largo, porque tardaron en recorrerlo, pero por otro fue cortísimo, porque no hubo un segundo en que no se lo pasasen bien.

Llegaron a su casa y empezaron a desnudarse, mientras no paraban de besarse. No pararon ni un momento, no necesitaban respiros, sólo se necesitaban el uno al otro, pero tampoco se lanzaron directamente a follar, sino que disfrutaron de la masturbación, del sexo oral, de las caricias... y haciendo de todo, tras un buen rato de pasión, de placer y de orgasmos, se quedaron dormidos.

A la mañana siguiente, cuando se despertaron, se miraron, se siguieron gustando, y se volvieron a besar, para volver a empezar todo otra vez. Él, con su seguridad, probó de todo lo que creyó que a ella le podía gustar, y ella por supuesto, disfrutó todo lo que él le hizo, y le correspondió, haciendo gala también de imaginación y atrevimiento. Él tumbado, ella encima, lamiendo y chupándole la polla, la mejor polla que había visto en su vida, grande, gruesa, y perfecta, nunca creyó que pudiese decir que una polla le iba a parecer bonita. Al cabo de un rato, y de unos cuantos gemidos, él tiró de ella hacia arriba, cuando llegó a su altura la besó, y se movió él hacia abajo, hasta tener la cabeza entre los muslos de ella, quien, arrodillada encima de su cara, disfrutó de ese momento.

Para follar se colocó también ella encima. Estuvieron un rato besándose, pero luego ella se irguió, se colocó totalmente vertical, sentada encima de él, y se empezó a tocar, despreocupándose del chico que tenía debajo, que la estaba mirando embelesado, cuando ella se dio cuenta le sonrió interrogante, a lo que él, también sonriéndola, le dijo: es que esto tiene algo de espectáculo... Ella siguió tocándose, moviéndose, sintiéndose admirada, deseada, y además sintiendo mucho placer, de repente todo se volvió lejano, sólo sentía un cosquilleo continuo recorriéndole el cuerpo, que amenazaba con explotar, hasta que explotó, haciéndola gritar y gemir de placer. Cuando se recuperó y volvió a mirar hacia abajo se encontró con la mirada de él, quien le susurró: precioso..., al tiempo que tiraba de ella para besarla. Después de follar, tumbados uno al lado del otro en el colchón, todavía con la felicidad pintada en la cara, se acariciaban, y no había un momento en que no tuviesen una parte de su cuerpo en contacto con el del otro. Se besaban de cuando en cuando, ahora con menos pasión, pero con sonrisas de plenitud cómplice.

Cuando les llegó el momento de despedirse lo hicieron fácil, se dieron dos besos, mientras ella le agradecía el haberle ofrecido su casa para ir a hacer turismo, y él le respondía, con sonrisa traviesa, que había sido un placer, a lo que ella añadía que ahora estaba invitado él, que la visitase cuando pudiese. Y se fueron, cada uno por su lado, cada uno a su vida.

Y ahora no soy capaz de olvidarme de él, me encanta, se han dado mis 3 requisitos del sexo genial, en una sola noche, con una sola persona, en la primera noche, ha sido un sexo increíble, sumamente sensual, y cariñoso. Además también ha sido estético y divertido, me gusta la gente dispuesta a pasárselo bien, sin complejos y segura, con la que sabes que te lo vas a pasar bien, porque no se va a quedar tranquilo hasta que no sea así, y aún así, no va a tener un momento de intranquilidad, porque te lo estás pasando bien desde el principio y mejorandolo por momentos. Me encanta la gente que se deja llevar, que lo da todo, pero también lo recibe todo, y te lo agradece gimiendo.

Lo único malo, no veo el momento de volverlo a repetir, estoy impaciente por que llegue la siguiente ocasión, pero no sé si llegará...

cuento para seguir sin dormir... ¿era un sueño?

A la noche siguiente se fueron a la cama muy tarde, después de una noche intensa de juerga con unos amigos, y cuando Me se estaba quedando dormida vuelve a notar que Ella le abraza por la espalda, y se vuelve a rallar, la estará abrazando de verdad, y sabiendo lo que hace o pensando en su ex, o ni siquiera será verdad y es la propia Me quien, con sus deseos, confunde la vigilia con la realidad? De repente Ella aparta el brazo y Me se despierta completamente, ahora sí que está rallada, porque está claro que Ella la estaba abrazando, ¿o no?

Me: uff, estoy un poco borracha, me he desvelado de repente y no me puedo dormir.

Ella: sí... yo tampoco...

Me se da la vuelta y mira a Ella de frente, Ella la vuelve a abrazar, Me le da un beso en la frente, Ella le devuelve uno en los labios, Me sigue besándola, pensando en cómo su gran sueño se está haciendo realidad. Me está muy nerviosa, quiere besarla, quiere abrazarla, tocarla, la desea, pero no se atreve a demostrárselo, y es Ella la que toma las riendas, la misma Ella que hace dos días le decía que era hetero, pero que no descartaba que si se enamoraba se pudiese liar con una chica. Tras muchos besos, caricias, y con las sábanas revueltas Me se duerme acariciando el pelo de Ella, pensando que sus sueños de esta noche van a ser todavía más agradables, después de haberla oído gemir en su oído.

cuento para no dormir... porque no te dejan

Me se despertó cuando Ella la empezó a abrazar, aprovechando la proximidad que tenían, durmiendo en la misma cama, porque no pudieron encontrar nada mejor para ese viaje. Me no se lo podía creer, Ella, su Ella, la estaba abrazando, pero no tenía la noche optimista, empezó a pensar que Ella estaba dormida y no se daba cuenta de lo que hacía, o que ella misma no estaba muy despierta y lo estaba soñando, pero no podía ser verdad... En este gran dilema estaba cuando oye sonar el móvil de Ella, quien se levanta, lo coge y sale de la habitación. Me sigue durmiendo, pensando que ya le ha fastidiado el sueño el maldito teléfono.

Cuando Me se levanta descubre que Ella ya se ha levantado, y piensa que qué raro, que no se ha dado cuenta. Se la encuentra hablando por teléfono fuera y cuando acaba Ella le dice que su ex la ha llamado, y Me dice, qué raro, si no oi el móvil, y mientras lo dice recuerda su genial sueño, ¿de verdad lo soñó?

continuará...