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pide un deseo

las dudas que me acosan

 

Nothing compares to you, Sinead O'Connor 

¿Por qué se acaba el amor? sin pistas, sin motivos, sin cambios bruscos, poco a poco, es algo que se desgasta y que me abandona.

¿Por qué el sexo es mi tentación, es lo que si me ata a alguien no me deja soltarme? Es mi pecado capital preferido.

¿Por qué me sigo acordando de Fuck casi todos los días? Si ya hace más de medio año que follamos, pero me acuerdo de su risa, de su mirada acompañando a su sonrisa provocadora, de sus gemidos... de todo, pero quiero volver a vivirlo.

¿Por qué me gusta la Chica de rojo? Hoy la volví a ver, tenía que haber ido a la biblioteca de siempre para encontrármela, pero me quedé en otra y fui luego a coger unos cds, y la vi de nuevo. Normalmente me mira, casi tantas veces como yo a ella, y el otro día se sentó enfrente de mí.

¿Por qué hay gente que me pone pero que  no me pone? Es decir, que me pone su olor, que quiero follar con esa gente, pero al mismo tiempo sé que no me pone, sé que no son el tipo de persona con quien me gusta follar, y aún así lo intento...

¿Por qué hay días que no me quiero levantar de la cama? o que quiero dormir y perder de vista el mundo.

¿Por qué hay dias en que estoy aparentemente mal y deprimida pero mis hormonas son una fiesta y me siento una persona hipersexual? ¿Por qué hay gente que lo nota, que me mira y lo ve y yo noto como eso les provoca y me sonríen por la calle?

tener o no tener... pareja

Cuando brille el sol, La Guardia 

Yo siempre he dicho que soy una persona muy feliz estando sola, es decir, sin pareja, no sola completamente sola, que tengo amigos. Eso sí, reconozco que cuando estás bien con alguien se está mejor que sola, pero repito, cuando se está bien, no entiendo las parejas de ni contigo ni sin ti, ni las que se pasan el día quejándose de su pareja, no lo entiendo, no se necesita una pareja al lado para vivir, ni para estar feliz, ¿por qué aguantar a alguien a quien no soportas?

Que sí, que las noches son largas y frías sin pareja, que dormir acompañado es mejor que sólo... en invierno porque en verano en Madrid el calor es horroroso, pero que no se necesita pareja para sobrevivir. Para mí las ventajas de tener pareja es el tener a alguien que te apoya, que duerme contigo, que te da cariño y también sexo, que te intenta entender, cuando esa persona te hace feliz, te aporta cosas..., es decir, que además de quererte como amigo te quiere follar.

Sé no es así para todo el mundo, intuyo que hay gente que lo basa en un intercambio yo te doy tú me das, yo follo contigo y te dejo que salgas con tus amiguetes a ver el fútbol y tú vienes conmigo de compras y me escuchas cuando critico a mis amigas, no sé si es así, sólo lo intuyo, por cosas como la del otro día, en la última quedada de nuestro grupito a lo Sex in the City, cuando una de mis amigas dijo que ella quería tener novio para poder hablar, que no quería follar, que de hecho follaba una de cada tres veces que su novio se lo requería, para que no se enfadase y aguantarle de mal humor. Y es que yo, que me encanta tener amigos con los que no follo, o sí, de vez en cuando, que no soportaría tener una pareja con la que no quisiese follar, yo, que no entiendo tantas y tantas cosas, todavía estoy flipando.

políticamente incorrecta

Me haces tanto bien, Amistades Peligrosas 

Sé que muchas veces digo que a mí me puede gustar cualquier persona sin que su físico me influya mucho, que necesito que su físico me dé morbo pero no es necesario que tenga un físico concreto, por no ser necesario me da igual que sea hombre o mujer, también me podría gustar una mujer en cuerpo de hombre y un hombre en un cuerpo de mujer, a mí que lo que más morbo me da de una persona es su forma de pensar.

Pero tengo que reconocer que hay algo que me pone mucho, o lo contrario que no me pone nada, y es que a mí, a mí que me gusta salir con hombres y con mujeres, que me gustan l@s rubi@s y l@s moren@s, alt@s y baj@s, ... a mí que en principio me gusta todo, tengo un límite, si estoy con un tío quiero que tenga una polla grande.

Sé que no soy la única que piensa esto, se lo he oído decir a más gente, pero la mayoría lo que dicen es que soy muy bestia, que soy una insensible, que eso no es lo más importante... vale, estoy de acuerdo en esto último, no es lo más importante, de hecho he estado con chicos que no la tenían grande y me lo he pasado muy bien y si me pusiese a pensar en sus defectos probablemente no sería ése el primero que se me viene a la mente, igual ni se me pasaría por la cabeza, pero ¿por qué la gente me contesta que es mejor calidad que cantidad creyéndose con la razón? Si luego es la gente que dice que sólo le gustan los chicos, o sólo las chicas, es decir, sólo las personas que tienen pollas o sólo las que no la tienen, o sólo los que tienen un determinado físico, sólo los que sean guapos, sólo los que tengan buen cuerpo.

Pues a mí un buen cuerpo no me llena, ni una cara bonita, pero una polla grande... es otra cosa. No veo que tenga que ser más insensible yo por gustarme las pollas grandes que alguien que reconoce que en lo primero que se fija es en el físico de una persona, si acaso estamos iguales, pero estamos hablando de lo mismo. Si la mayoría de los heteros y muchos homosexuales creen que lo más normal del mundo es que sólo te gusten las personas de un género porque a mí me no me van a poder gustar que tengan una polla grande, pues creo que solamente es cuestión de tabúes, hay ciertas cosas que no se nombran, puedo decir que estoy con alguien muy guapa o guapo pero no puedo decir que tiene una polla enorme porque soy una bestia, estoy hablando de su físico en los dos casos pero da igual, lo mío es peor, así que vale, lo soy, soy una bestia, lo admito, pero me encantan y no me da vergüenza reconocerlo al igual que no me la da decir que me gustan las chicas.

uff, los exámenes

Clavado en un bar, Maná 

Llevo unos días un tanto raros, en teoría estudiando, y como eso hace que se me recaliente la cabeza, y creo que se transmite el calor al resto del cuerpo, no hago más que tener pensamientos impuros, es horrible, en la biblioteca y sin poder concentrarme. Iba a escribir una fantasía de las que me asaltan cuando intento concentrarme, pero ya me ha asaltado tantas veces y le he dado tantas vueltas que ya ni me da morbo ni nada, así que otra vez será, y probablemente sea dentro de poco, porque esto de estudiar no ha hecho más que empezar.

Lo siguiente raro es que aprovechando que paso unas cuantas horas delante del ordenador haciendo trabajos me puse un día a hablar con Fuck, el del sexo maravilloso, por el msn y me encantó. Estuvimos hablando de todo y de nada y luego nos pusimos  a hablar de parejas y relaciones, y me gustó, porque tuvo las narices de decirme lo que pasa con su novia y conmigo, y además el motivo me gustó, porque es exacto al que tengo yo en este mismo tipo de situaciones, A conoce a B, A quiere no tener pareja y salir y ligar, pero poco a poco va viendo más y más a B y al final no se le puede llamar a eso más que una relación. Una relación en la que estás bien, con una persona que te gusta, te cae bien, te pone y la quieres, ¿y la vas a dejar por C un rollo que apareció en tu vida justo al principio de esa relación con quien no quieres salir y quien no quiere salir contigo? Pues esta vez en vez de tocarme hacer de A me ha tocado C, cosas de la vida. Fue una conversación muy agradable.

Y lo peor de todo de esta temporada son mis sueños, pese a estar de exámenes no estoy excesivamente nerviosa ni estresada, de hecho estoy tan poco que me sorprendo a mí misma, pero las pesadillas que tengo cuando estoy mal las estoy teniendo ahora también, ayer me daba un ataque de histeria en el sueño de la siesta porque mis padres estaban todo el rato detrás de mí y criticándome en todo y me ponía a llorar y a hipar y no podía parar, intentaba calmarme y respirar despacio y no podía, y me desperté con el despertador pero con una angustia horrible y con el corazón a mil.

Eso sí, hoy casi he dormido 8 horas, por primera vez en por lo menos 15 días y me ha sentado de lujo, pero sigo teniendo sueño...

tipos de personas

She's my man, Scissors Sisters

A lo largo de mi vida, tras haber vivido en distintos ambientes creo que se podría catalogar a las personas en tres tipos, las simples, las complicadas (que no significa complejas o variadas) y las interesantes, que son las variadas, con inquietudes y que saben tomar decisiones. 

El típico ejemplo de simple es el tío macho que ve fútbol, bebe cerveza y sólo piensa en sexo (cuando no está viendo el fúlbol), en un sexo que va a durar dos minutos porque ¿para qué hace falta más?

La típica persona complicada es la chica que nunca dice lo que quiere, que no sabe lo que quiere y en caso de saberlo lo oculta para que nadie piense, por ejemplo, que necesita sexo. El típico ejemplo es cuando un tío del instituto está detrás de una chica del instituto a la que este chico le parece "mono", "majo", "bueno"... pero le gusta otro, ella sabe que lo tiene detrás y le gusta saber eso, y de hecho lo va a guardar en reserva por si el primero no se decide, es decir, la que no se decide es ella pero siempre dirá que es que no quiere nada serio y no quiere hacerle daño a ese chico tan "majo" aunque se lie con él de vez en cuando. Esto con 15 años tiene un pase, eres joven e inexperto, pero hay gente que lo sigue haciendo después creyendo que nadie se va a dar cuenta de la verdad y gente que no se la da ni siquiera después de esa edad.

Que haya puesto estos ejemplos por géneros no quiere decir nada, ni los chicos son tan simples como les gusta decir a las chicas, ni las chicas son tan complicadas como les gusta decir a los que quieren salir con ellas.

El ejemplo de chica simple es aquella que sólo vive para saber qué es lo que se lleva esta temporada y para preocuparse de que su novio "la respete" no intentando acostarse con ella antes de una tener una relación seria.

El típico ejemplo de chico complicado es el del que está enamorado pero no lo va a decir y va a hacer todo lo posible que no se note dando una de cal y una de arena y fastidiando una relación si hace falta con su indecisión.

La gente que a mí me gusta es la que no me da (demasiados) problemas, es decir, la que no va a hacer una relación complicada, y la que no va a caer en estereotipos tipo: a los chicos machos les gusta el fútbol, a todas las chicas femeninas la moda.

Me gusta la gente interesante, con inquietudes, que toma decisiones más allá de si se compra el marca o el as o la cosmopolitan o la marie claire, la que se plantea cosas y tiene espíritu crítico, la que quiere aprender, viajar, experimentar. La gente a la que no le gusta engañarse, a la que no le gusta engañar, la que prefiere los buenos motivos a las excusas, la que quiere hacer cosas con su vida, la que no tiene miedo de las consecuencias, o no demasiado.

Lo bueno de este tipo de gente es que están en todos los lados, igual que los anteriores, en una escuela universitaria te puedes encontrar a una persona que acabe la primera de su promoción y que no sabe hacer la o con un canuto si no era de eso de lo que se examinaba, y lo único que quiere hacer en su vida es trabajar y, si puede ser, casarse y tener hijos, cómo no.También se puede uno encontrar con gente que piensa y a la que le gusta aprender y que no esté en la universidad, y que ni siquiera tenga el graduado escolar con 19 años, da igual.

Lo malo es que están entre todo tipo de gente, en todo tipo de ambientes, en hombres y en mujeres hay de los dos tipos, y nunca sabes dónde te puedes encontrar a alguien de los malos... hasta que te lo encuentras.

Malena

Es mi libro favorito, no había visto la película porque me parecía que no podía entrar todo el libro en ella, y yo del libro no quitaría una sola palabra, pero he conocido a una chica que también tenía el de Malena como su libro favorito y me ha dejado la película y tengo que reconocer que no me ha decepcionado… porque no esperaba gran cosa de ella.

Me gusta la actriz elegida para Malena, Ariadna Gil, tiene carácter, pero si no hubiese leído el libro me hubiese parecido Fernando un chulo y Agustín otro. A mí me gustan los chulos, en el sentido que me gusta la gente segura, la gente que sabe lo que hace, y por qué lo hace, porque quiere. Que no necesitan ponerse excusas ni más límites que los del respeto al prójimo, pero que no pasan por el qué dirán ni por el qué pasará luego, luego… ya veremos, de momento disfrutamos de lo que tenemos. Me encanta el Agustín del libro, el de la película es un pasota. Odio al Santiago del libro, el de la película no es tan pasivo ni tan “sensible”.

En la película Magda no es nadie, ni el abuelo tampoco, ni su padre, ni siquiera aparece el tío Tomás, ni la abuela roja, en la película no se entiende porqué Malena es como es, ni porqué quiere a Reina de esa manera, ni siquiera se aprecia bien cómo es Reina, aparte de un poco falsa.

En la película faltan muchas de las traiciones de Reina,  los argumentos de Reina que convencen a Malena de dejar a Agustín, los que hacen que Malena se convenza para querer a Santiago, los que hacen que siga adelante con su embarazo, falta la complicidad con Fernando, falta que Reina es la niña perfecta, la hija perfecta, la nieta perfecta, mientras que Malena es todo lo contrario, faltan los motivos por los que Malena no quiere ser una niña, por los que cree que sería mejor que fuese un niño.

Yo no veo en la película que Malena sea una mujer fuerte, sólo veo que es ingenua y caprichosa, no veo que Fernando quiera a Malena, ni que Malena esté orgullosa de haber querido a alguien como él, un chulo. Ni siquiera intuyo que su familia está marcada, además de por la sangre de Rodrigo, por las “santas” como su abuela materna.

Y lo más importante de todo, no veo a Malena enamorada, no la veo como alguien desgarrado que no entiende porqué alguien la desprecia así si la quería, sólo veo a alguien de quien se han aprovechado y le han fastidiado su amor de verano.

No me atrevo a decir si la película es mala o buena, porque ya he leído el libro y he entendido y sobreentendido demasiadas cosas, lo único que sé es que el libro es demasiado bueno y complejo como para que se pueda hacer una película con su resumen.  

 

- Llevo muchos años con Germán, no es una relación convencional, pero es… perfecta en muchas cosas. Él hace su vida y yo la mía, pero tenemos un territorio común, un lugar donde hablar, donde contarnos las cosas que pensamos, que sentimos. Estoy enamorada de él, Malena, es la primera vez que me pasa desde que soy adulta. Nos entendemos tan bien que cuando hacemos el amor ni siquiera necesitamos las palabras…

- Deja de decir cursiladas, Reina, por favor.

- ¡no son cursiladas! – chillaba más fuerte de lo que yo había llegado a hacerlo antes, y ya no lloraba, porque mi comentario la había puesto furiosa.- ¡es la verdad! Lo que pasa es que tú no lo entiendes porque nunca has tenido un rollo con un tío así.

- Sensible- dije, con una sonrisa de circunstancias, como si presintiera que ella nunca querría captar mi ironía.

- ¡sí!- gritó ella- Exactamente eso. ¡Sensible!

-  no… - asentí, haciendo los cuernos con la mano derecha y buscando desesperadamente algo de madera que no tuviera patas-. Nunca me he liado con un tío sensible, ni falta que hace…

Tuve que levantarme (…) y sólo después de haber sentido que las yemas de los dedos empezaban a desgastárseme de tanto frotarla terminé de explicarme.

- Bastante tengo con haberme casado con uno. 

Santiago había escogido esa misma palabra, sensible, para definirse a sí mismo al final del más tortuoso y doliente de loe monólogos que jamás me dedicara, cuando una noche se negó a esperar el final del último acto, y apagó la luz, y me dio la espalda.

- Malena, yo… no sé como explicártelo pero me molesta mucho… No, no quería decir eso, no me molesta sino que me preocupa, me preocupa mucho esta costumbre tuya de no… terminar al mismo tiempo que yo. Ya me imagino que no lo haces aposta, pero creo que  todo saldría mejor si pusieras algo… algo más de tu parte, no sé, quiero decir que esto, verte así, es muy descorazonador para mí, no me siento bien, y ya sé que no es culpar mía, ni tuya, todo eso, pero… al principio era distinto, ¿no? Llegábamos a la vez muchas veces, yo… Yo soy un hombre, Malena, una persona sensible pero también un hombre, y todo esto es muy dolorosos para mí.

Cuando terminó, mi cuerpo pesaba tanto como si mis venas estuvieran rellenas de plomo fundido, un metal mate, sin brillo, que hubiera disuelto mi sangre al principio, mientras aún era un torrente de fuego fangoso y grisáceo, para enfriarse luego, muy despacio, en mi interior. Sentí que estaba horadando el colchón, hundiéndome en su detestable blandura, los muelles aplastados, comprimidos, triturados por mi peso, pero me levanté sin dificultad, y caminé con naturalidad hasta el baño, abrí la puerta, me senté sobre la tapa del retrete, apoyé los codos en las rodillas y me asombré de no experimentar ninguna vergüenza, como si hasta el plazo para la vergüenza hubiera expirado ya. Entonces calculé que Fernando habría cumplido treinta años, e intenté imaginármelo, imaginar su vida, cómo iría vestido, dónde trabajaría, qué moto conduciría, cómo follaría su mujer ahora, en Berlín, sabía que vivía allí, por fin hacía aviones, que estaba casado y que tenía una hija, pensaba en él muchas veces, para convencerme de que él también pensaba en mí, de que tenía que pensar en mí de vez en cuando, y me sentaba bien aquella fantasía, pero aquella noche, encerrada en el baño, intenté convencerme deque seguramente Fernando no sería ahora muy distinto de Santiago, o de Ernesto, de la mayoría de los tíos que yo conocía, los hombres con los que me relacionaba en el trabajo, mis alumnos, los amigos de mi marido y los maridos de mis amigas, mucho manso, como le había oído anunciar a sus acompañantes una cuarentona lustrosa, guapa de cara, con la que me había tropezado un par de meses antes en la puerta de un bar, si queréis entramos, pero no hay nada que hacer, miradlos, todos mansos.

Me di cuenta de que había empezado a llorar porque los ojos me picaban. Por mucho que me esforzara en imaginarlo, sabía que Fernando nunca sería un manso, y  por eso las lágrimas resbalaban obedientes, acariciando con un gesto tibio mi barbilla. En aquél instante sospeché que tal vez era una privilegiada, que llorar por un hombre como Fernando era un privilegio, y me sentí orgullosa de mi dolor, contemplé con soberbia mis heridas, toda la sangre que había derramado para seguir teniendo el cuerpo lleno de sangre, y ya no compadecí más a mi madre, ni volví a compadecerme más a mí misma. A cambio, mientras Reina me hablaba de la calidad de los hombres sensibles, me compadecí profundamente de ella, como no lo había hecho desde que ambas habíamos dejado de ser  niñas.

(...) Entonces comprendí que el sexo no es mas que la patria, la belleza o la estatura. Puro accidente.

(…)  sólo entonces descubrí que ser una mujer es tener piel de mujer, dos cromosomas X y la capacidad de concebir y alimentar a las crías que engendra el macho de la especia. Y nada más, porque todo lo demás es cultura. 

Almudena Grandes, Malena es un nombre de tango,  fábula, tusquets, pág 392-394. 

decisiones

 

Summer of 69, Bryan Adams 

En la vida hay tantas cosas por decidir, desde la ropa a ponerse, pasando por maquillaje sí, maquillaje no, o si quieres salir con alguien o prefieres estar sola, o si vas a coger ese guante que te ha lanzado tu madre y te vas a poner a discutir o lo vas a ignorar, hasta llegar a qué carrera escoger.

Yo siempre digo que no me arrepiento de (casi) nada, no porque no me equivoque nunca, que lo hago, y muchas veces, sino porque cuando tomo una decisión, y luego veo que era la errónea y debería de haber tomado otra, recuerdo porqué decidí eso y tenía mis motivos, así que sé que, de dar marcha atrás el tiempo y poder volver a decidir (sin conocer el futuro, claro), seguiría escogiendo lo mismo, porque tenía mis motivos.

Pero hay dos cosas con las que no, el novio celoso a quien tenía que haber dejado desde el principio y no lo hice porque todo el mundo me decía lo muuuuucho que me quería en vez de decirme que lo muuucho que me acosaba, y la carrera que estoy haciendo.

La primera decisión no estuvo tan mal (sí, sí lo estuvo, pero antes muerta que reconocer que parte de la culpa de no seguir con el chico de la carta anterior fue mía, es mejor culpar al destino, que, al fin y al cabo, su parte de culpa también tenía), yo necesitaba salir con alguien así en esos momentos para poder volver a mi vida de rollos desenfrenados con más ganas, pero sabiendo más. Me jodió en muchas cosas mi vida, pero ahora sé que gilipollas así no me voy a volver a encontrar, lo cual no deja de ser un gran avance.

La segunda fue un error, del principio al final, y el mayor error es que ni siquiera fue mi decisión. Yo quería estudiar psicología pero mis padres son de los que piensan que las carreras de ciencias y técnicas son las más útiles y las que más dinero te van a dar, y cometieron el error de pensar que si eras inteligente era la carrera que debías escoger. Como a mí se me daban bien las matemáticas y las físicas (aunque también se me diesen bien la historia, la literatura y cualquier lengua o idioma) tenía que estudiar una ingeniería. Aprovecharon una de mis fantasías de pequeña, deformándola, para convencerme de que era lo que yo quería hacer. Me dijeron que en otras carreras no había trabajo, y yo, como siempre estaba oyendo hablar del paro por la televisión, me lo creí.

Cuando 3 años más tarde empezaba a estar destrozada y quise irme de la carrera no me dejaron. Cuando dije que la ilusión de mi vida, puestos a hacerse ilusiones, no tenía nada que ver con la tecnologían ni la ciencia, no era ganar un nobel, sino estar en un sillón de la RAE y ser escritora, y no me gustaba lo que estaba estudiando, me dijeron que yo vivía en un mundo imaginario por culpa de haber leído mucho, y nunca se pararon a pensar que si yo seguí su consejo y escogí esta carrera fue porque me animaron a creer en el mundo imaginario en que yo vivía, no con 20 años, sino con 10.

De mi carrera me gustan muchas cosas, pero igual que me gusta saberme la historia de un país cualquiera, o saber más de literatura, y mucho menos que aprender idiomas o leer cualquier artículo de psicología. Mi problema fue que me gustaban muchas cosas, entre ellas las matemáticas y la física, algo a lo que mi carrera, finalmente, no se parece demasiado.

Supongo que soy lo que se define como "una persona de ciencias" mirándolo todo con el lado de la lógica, hasta los idiomas los aprendo mirándolos así, como nos dijo ayer la profesora de alemán a unos cuantos, pero estudiando esto me falta una pierna, la de las letras.

Los motivos por los que me quedaba en mi escuela, aparte de por no pelear demasiado con mis padres, fueron el no dar mi brazo a torcer y reconocer que me había salido mal, que no valía, que no era tan inteligente como pretendía, y también que, realmente, mis dos primeros años, me había ido muy bien en una carrera en la que el 50% abandonaba.

Pero en mi quinto año, tras llevar 4 días llorando sin parar, me fui a casa de mis padres y no me presenté a un examen. Les dije que me iba, que dejaba mi carrera, que estaba harta, que si el único motivo que tenía para seguir era el orgullo pues me lo tragaba. Lo aceptaron, no sin un poco de dificultad, pero con mucha menos de la que yo esperaba. También llevaban muchos años viéndome mal y yo ya llevaba un montón de enfermedades psicosomáticas.

Dejé mi carrera y me puse a trabajar mientras miraba las opciones para hacer lo que yo de verdad quería hacer, psicología, pero preferí dejarlo de lado ya que no quería juntarme con gente que estuviese entrando a la universidad con ilusiones estando yo tan quemada y sintiéndome tan mayor. Decidí que aprovechando que tenía aprobado el primer ciclo de mi carrera me metería a un ciclo superior, al de Traducción e Interpretación, y me encantaba sólo la idea de pensarlo.

Pero me ofrecieron la oportunidad de estudiar un año de mi carrera fuera de España, me lo pensé y escogí irme, practicar idiomas pero fuera de aquí, seguir por mi orgullo pero sin pisar mi escuela, y no sé si hice bien, pero no estoy descontenta (pero estoy segura de que habíendola dejado tampoco lo estaría)

Ahora tengo miedo de no saber quitarme este estrés de encima tras llevar 5 años viviendo con él. Y sobre todo, tengo miedo de no atreverme a empezar otra carrera cuando acabe ésta, de conformarme así sabiendo que ésta no me llena, no me ha llenado, y casi seguro que no me llenará nunca. La gente me decía que igual me arrepentía si la dejaba, que igual me quedaba el gusanillo de no haberla acabado, ahora tengo el gusanillo de no haber empezado otra, de haber sido cobarde, y tengo miedo de seguir siendo cobarde y no empezarla nunca.

Desgraciadamente, siempre nos quedará algún miedo, y siempre habrá alguna cosa que no podremos hacer y alguna en la que nos equivocaremos, pero continuar cometiendo el error es peor aún, siempre se está a tiempo de cambiar la vida, si de verdad se quiere, sólo hace falta echarle valor, y no pensar que el siguiente camino va a ser de rosas sin espinas.

te gustará saber que te pude olvidar

20 de Abril, Celtas Cortos

¡Hola!

Te estarás preguntando que cuánto tiempo, ¿verdad? La verdad es que sí, que es un poco raro que te esté escribiendo esta carta, aunque supongo que tu amigo te avisó de que hace poco le pedí tu dirección en un arrebato, y hoy, en otro arrebato, no he podido evitar escribirte esto y enviártelo.

Espero que si por lo que sea no te gusta recibir esta carta que la olvides y me perdones, la verdad es que no tengo ninguna intención de molestarte, pero a veces, cuando estoy melancólica y me pongo a recordar todas las cosas que pudieron haber sido y no fueron de mi vida, me acuerdo de ti. Me acabo de dar cuenta que hace casi 10 años que nos conocimos, sí, 10 años, cómo pasa el tiempo, ¿verdad? Dios mío, qué pequeña era yo y lo recuerdo como si todas esas cosas me hubiesen pasado ayer, cuando te conocí en la discoteca creyendo que eras una reencarnación del tío del que enamoré, cuando me pediste bailar, cuando me preguntaste la edad que tenía (por eso ahora, al darme cuenta de la mía, me lo he dado de que han pasado 10 años), cuando me fui a casa en taxi y le dije a mi amiga que si te volvía a ver me podría enamorar de ti, pero, pese a que te volví a ver no tuvimos tiempo suficiente.

Me acuerdo de cuando te encontré en esa otra discoteca, a la que yo no iba nunca ni tú tampoco pero coincidimos, de volver a bailar contigo, de conocer a tus amigos. De la tercera vez, cuando por fin nos liamos, en las escaleras, ¿te acuerdas? En las de enfrente a donde nos conocimos. No sabíamos para qué lado ir cada uno al darnos el primer beso. Me acuerdo de estar sentada contigo, de que me acariciabas la mano y el brazo (ahora me encanta que me acaricien el brazo)

De la siguiente vez, cuando te fui a saludar dándote dos besos, queriéndote dar uno bien dado y como nos lo dimos sin tardar mucho. Y de la siguiente, cuando yo tenía el pelo lleno de trenzas y tú estabas muy borracho.

Me acuerdo de que lo siguiente que supe de ti fue por carta, sería como la segunda o la tercera carta que nos escribíamos. El otro día estuve intentando releerlas pero no pude empezar la segunda porque, sólo con la primera, ya tenía los ojos llenos de lágrimas. En ésta me decías que te ibas, que no te habías atrevido a decírmelo, pero que te ibas de la ciudad. Y yo veía llorando cómo se repetía la historia con el tío del que me había enamorado, al que tanto te parecías, en la misma fecha, en un 11 de septiembre, fecha clave, a la que me empeño en recordar por vosotros, y no por lo que los medios de comunicación pretenden.

Me acuerdo de todas las siguientes veces que nos vimos, cada vez más espaciadas en el tiempo, como las cartas que nos escribíamos. Me acuerdo como ninguna vez más nada volvió a salirnos bien, pero es que nos habían salido tan bien las primeras…

Me acuerdo que cuando fui a vivir a la residencia universitaria me dejaste un mensaje en el contestador y lo escuché mil veces durante los 3 días que tardó en borrarse. No recuerdo cómo era, ni porqué. Sólo sé que después me compré una grabadora, no quería que me volviese a pasar, pero el tuyo ya fue irrecuperable, y no hubo más.

Pero aún hoy a veces me acuerdo de ti, y me pregunto cómo estarás, con María, supongo, con esa chica con la que sospecho muy mucho que te fuiste a vivir hace años, pero nunca me atreví a preguntarlo.

Y a veces, reinventando el pasado, imagino que la sexta vez que nos vimos volvimos a estar juntos, como tanto deseábamos pero no nos atrevimos, como cuando fuiste a buscarme a mi casa y estuvimos dando vueltas por el parque estábamos juntos.

Y otras, reinventando el futuro, imagino que al pasar en tren por tu ciudad bajo a verte, y que te llamo a ese teléfono móvil que tengo tuyo desde hace años (menos de 10, pero no consigo recordar cuándo me lo diste), o al fijo que he encontrado tuyo en las páginas blancas, en uno de esos ataques de nostalgia. Pero sé que no me voy a atrever, igual que tú no te atreves cuando pasas por Madrid.

No nos vamos a atrever por si no nos gustamos, pero, por lo menos yo, no me voy a atrever, sobre todo, por si resulta que nos seguimos gustando. Me da mucho miedo pensarlo, ¿Qué hacer con estas vidas nuestras ahora que se han separado hace ya tanto tiempo?

Como no sé responder a esa pregunta voy a dejar aquí la carta. Un beso, sólo quería que supieses que me sigo acordando de ti.

Donde quiera que estés

te gustará saber

que te pude olvidar y no he querido.

Que por fría que sea mi noche triste,

no echo al fuego ni uno solo

de los besos que me diste.

adiós al tabaco y a otras cosas

Tengo, Pastora

Sí, he dejado de fumar, claro que el año pasado también lo dejé y volví 15 días más tarde, pero esta vez es distinto, lo he dejado. He salido un montón, con gente fumadora, y no quiero fumar, no voy a negar que una calada me apetece a veces, pero un cigarro ni de bromas, así que parece que con un propósito voy bien.

Lo llevo peor con mis padres, he acabado histérica, no sabemos vivir juntos ya, ¿Por qué hay gente que parece que es más feliz siendo infeliz y enfadándose por todo? No lo sé, pero he llegado a la conclusión de que no voy a ser yo quien les quite su manera de ser felices…

El problema es cuando me fastidian a mí, estoy harta de discusiones absurdas, de acabar gritando, cuando yo odio discutir y no creo que mucha gente me haya visto dándole voces a alguien (que no sea de mi casa). No he sido capaz de sentarme a estudiar casi nada, y menos dentro de casa, he estado demasiado nerviosa permanentemente.

Quería haber salido del armario con mis padres estas navidades pero al final decidí que no. Quería haberlo hecho porque tengo ganas de contárselo y voy a acabar explotando en el peor momento, pero estas fechas son demasiado malas, a poco mal que se lo tomen voy a pasar un mes de enero horrible y fastidiarme los exámenes, y de eso sí que paso. No quería contárselo antes de estar en serio con alguien para no tener que darles explicaciones de con quién me enrollo o me acuesto sin estar saliendo, pero paso, si no lo van a entender igual ya les contaré lo que me apetezca en ese momento. Y es que, hoy en la comida, mi madre, sabiendo que no tengo instinto maternal y que siempre he dicho (y lo pienso seriamente) que no quiero tener hijos, ha empezado a decir que los homosexuales, como no tienen hijos, son una lacra para la sociedad. Por supuesto que me ha sentado fatal, vamos hombre, una lacra para la sociedad, pero si encima mi madre está a favor de la adopción por parte de homosexuales, si en mi familia lo estamos todos. Me temo que lo dice más por mí que por lo que piense o no de los gays, así que no sé cómo tomármelo, por supuesto que he discutido, creo que lo que más me fastidia es que mi madre critique mi forma de pensar con cualquier excusa absurda, como meterse con los homosexuales, pero todavía estoy que no sé cómo tomármelo.

Creo que lo mejor es no pensarlo, mañana será otro día y ya no tendré que escuchar, constantemente, sus críticas hacia mi persona.

Un año más

Un año más, Mecano 

 

Un año más, parece que estás obligado a hacerte de nuevo todos esos propósitos que, este año sí, vas a cumplir. La verdad es que yo prefiero hacerlos en Septiembre, que es cuando empieza para mí el año, las navidades son sólo una época para intentar estudiar, porque tienes los exámenes a la vuelta de la esquina, sin conseguirlo, porque ahí tienes a tu familia recordándote que es navidad, que todo el mundo es feliz, que hay vacaciones, y qué mejor para celebrarlo que recurrir al consumismo.

Pues no, éste año los hago en Enero, que me lo recomendó la psicóloga a la que finalmente fui.

Empiezo haciendo repaso, y me quedo contenta, este año ha tenido cosas malas, pero estoy muy contenta con las buenas, al principio fuera de Madrid, haciendo un montón de turismo, he conocido un montón de lugares nuevos, las leyes del karma me regalaron una sesión de sexo increíble, vinieron mis amigas a verme, aprobé casi todo. Después, al volver a Madrid, veo que sigo teniendo a mis mejores amigos, que sigo teniendo ahí también a los nuevos, y que, encima, conozco a un montón de chicas geniales. Parece que no se puede pedir más, pero ahí es donde se juntan el repaso con los buenos propósitos, las cosas en las que me ha ido mal, ésas que me voy a proponer cambiar, son ¿sorprendentemente? las mismas que el año pasado:

-         Dejar de fumar, aunque ahora tengo un montón de buenas razones nuevas que no voy a desoír, y he empezado, de nuevo hoy, pero ahora sí que voy en serio, ahora sí que lo quiero dejar, y lo voy a conseguir, entre otras muchas cosas para ejercitar esa fuerza de voluntad que perdí hace ya unos años, y para recuperar la confianza en mí misma, para saber que puedo conseguir cosas que me proponga en vez de enviarme directamente al fracaso, y estoy necesitadísima de esto para mi segundo propósito.

-         Estudiar, no agobiarme haciéndolo, no remolonear al ponerme, no autoboicotearme diciéndome que no voy a aprobar y que no me servirá de nada estudiar, y no hundirme si finalmente suspendo.

-         Lo siguiente es empezar a llevarme mejor con mis padres, creo que, a estas alturas y visto lo visto, la solución pasa por asumir que no me van a entender en casi nada de lo que haga y simplemente hacer oídos sordos cuando me están dando “consejos” que no he pedido, y haciéndome “favores” que no he querido y contestar con una sonrisa. El pequeño conveniente está en que para eso hace falta un autocontrol que me temo que no he alcanzado…

-         Y por último, entenderme con mi hermana, es decir, aplicar el punto anterior de nuevo sumándole el acordarme de que mi hermana (ya) no es mi amiga, es mi hermana, y repitiéndome que no me voy a morir por vivir en condiciones ligeramente menos higiénicas, pero sí si acumulo demasiado mal humor, así que para que ni me escuche no me voy a poner a gritar.

No debería de ser difícil de cumplir, sólo son 2 propósitos disfrazados en 4 pero llevo ya con ellos unos añitos, quiero pensar cosas más difíciles he cambiado y hay que intentarlo, cada vez con más fuerzas, hasta que se llegue por lo menos al punto en el que esto no me haga infeliz, ignorarlo no da resultado, porque no consigo ignorarlo, así que a luchar contra ello. Aunque no he empezado muy bien, de todas las navidades sólo haya conseguido estudiar un día, y el resto del tiempo he estado demasiado nerviosa de estar en casa y de tener que ponerme a estudiar igual, pero esto tiene que cambiar.

¿respetando todas las posturas?

Sexo y religión, Ska-p 

En los comentarios del artículo anterior se hablaba del respeto, y me acordé de una vez que una amiga me dijo, en tono capcioso, que ella no era católica pero que respetaba a los católicos, y se quedó callada cuando le pregunté si lo decía por mí. Y yo le expliqué lo que voy a contar ahora.

Soy consciente de que me meto mucho con la iglesia, como organización con una moral que no cumplen ni ellos, y que encima quieren criticar mi estilo de vida. Con los católicos me meto menos, porque no creo que todos, aún creyendo en la iglesia, se crean todo lo que ella cuente.

Y no tengo nada en contra de nadie sólo por el simple hecho de que sea creyente o practicante, tengo dos amigas que lo son, de misa todos los domingos y fiestas de guardar, aunque parezca que para nuestra generación es algo raro. Y a mis amigas las adoro, y ninguna me ha hecho nunca ninguna crítica de mi forma de vida, la conocen y la respetan, ellas tienen la suya y yo la respeto también. Y esto no quiere decir las quiero “a pesar” de que sean católicas, igual que ellas no me quieren a mí “a pesar” de que sea bisexual, simplemente las quiero y las respeto, y sus decisiones son suyas y a mí no me tienen porqué importar ni porqué molestar.

Y creyente… mucha gente es creyente, la mayoría probablemente, a todo el mundo le gusta sentirse protegido por algo superior, o darle a la vida una dimensión y un sentido que no lograremos entender por otro camino (ni por éste tampoco, pero por lo menos te quedas tranquilo creyendo que tenemos una respuesta a todo) y tampoco pasa nada.

Lo que critico es que esa asociación lucrativa que se llama iglesia se crea con derecho a dictar una moral para todo el mundo, si los católicos la quieren seguir allá ellos, pero no deberían intentar opinar sobre las leyes de un gobierno.

No sé qué problema tienen con los condones, son un método eficaz para proteger contra enfermedades venéreas. Si ellos no lo quieren utilizar que no lo utilicen, pero que no estén en contra de campañas de reparto de preservativos o de información sobre ellos para gente que no opina igual, porque no les hacen ningún favor. Yo no he creo que se deban destruir las iglesias aunque yo no las use.

¿Dónde está el problema en que yo me masturbe? Me temo que no molesto a nadie, si acaso gritase mucho a lo mejor a los vecinos, pero nada más.

¿Y que hay de malo en la eutanasia o el suicidio? Entiendo que cuando alguien se suicida sus amigos lo pasan muy mal, pero ¿por qué se va a tener que aguantar mal, o enfermo, sólo para que los demás le sigan viendo?

¿Por qué tanto empeño en que los curas no se casen? Si el sexo es algo genial y hace crecer el amor, y es una maravillosa forma de demostrarlo… ¿por qué no se puede tener sexo más que para tener hijos? Los que no quieran no, pero ¿y si yo no quiero tener hijos tengo que morir virgen? Pero yo puedo querer a alguien aunque no quiera tener hijos con esa persona, ¿y por qué ese empeño en que las mujeres sólo sirven para cuidar de la casa y tener hijos? Si lo hacen para procrear a mansalva un montón de pequeñitos católicos ¿en qué les molesta que los ateos usemos preservativos?

¿Por qué esa teoría de amar y respetar al prójimo que no pasan a la práctica? ¿Por qué no les gusta la parábola de la mujer adúltera, o por lo menos no la cumplen? No entiendo que tengan que difundir una moral tan rígida para luego ocultar los casos de abusos de niños, cuando se dan por parte de alguno de los suyos, ¿dónde tienen la mano rígida entonces? Pero si eso es una violación y un abuso a menores...

Tampoco entiendo que hagan unas leyes para ricos o que hayan apoyado más o menos disimuladamente dictaduras, ni que tengan toda la riqueza que tienen, si en teoría tienen voto de pobreza ¿alguien ha visto la fastuosidad del vaticano?

¿y sobre todo en qué les molesta mi bisexualidad/homosexualidad para que me ataquen así? ¿por qué no quieren que me case con la persona que yo elija? No entiendo porqué yo habría de respetar esas ideas que van en contra de toda tolerancia y respeto a los demás, no creo que nadie se pueda sentir ofendido, ¿para ser mejor que ellos? Pero si ellos ya son muy buenos y van a ir al cielo...

las comparaciones son odiosas

No sé si sirven para algo, pero parece ser que sí, porque la gente siempre está interesada no en saber tu opinión, sino en saber tu opinión frente a la de alguien, en poder establecer una escala de gustos o de valores. La sociedad nos obliga a definirnos por contraposición a los demás, y así siempre queremos saber si somos más altos, más guapos, o más inteligentes que la persona de al lado.

Me recuerda a un correo muy gracioso que había sobre las preguntas trampa de las mujeres, aquellas que no tenían respuesta correcta, que dijeses lo que dijeses siempre ibas a quedar mal, y una de ellas era si estaba más gorda o no que antes. Cualquiera de las dos opciones era mala, e incluso las respuestas a medias eran malas también, y es que cualquier comparación es odiosa.

Aún así a la gente le gusta hacerlas, te preguntan si te gusta más esto que aquello, o que lo de más allá, y el problema es que a mí me cuesta mucho lo de las verdades a medias, puedo ahorrarme una frase crítica sabiendo que no sirven de nada más que para enfadar a los demás, pero, normalmente, si alguien me hace una pregunta la contesto, si no querían saber la respuesta que se hubiesen mordido la lengua y no hubiesen preguntado.

Si la pregunta del otro día hubiese sido si me gusta más el sexo con hombres que con mujeres hubiese dicho, también sinceramente, que me daba igual, pero no lo fue, fue si mi mejor experiencia sexual había sido con un hombre o con una mujer. Para mí es como si me preguntasen si me gustan más los rubios o los morenos, a mí me gustan todos, puestos a escoger me gustan las chicas pelirrojas y los chicos morenos, las chicas algo gorditas y los chicos delgados, pero eso no quiere decir nada, ni me gustan todas las chicas pelirrojas ni me dejan de gustar las que no lo son. Pues es lo mismo, a  mí me gusta el sexo, mucho, con casi todas las personas con las que lo he practicado me ha encantado. Con la que más fue un chico y, por fortuna o por desgracia, con la que menos también, tengo la sospecha de que es porque me he acostado con más chicos que chicas…

¿Por qué sólo se puede ser blanco o negro? ¿por qué los términos medios son tan difíciles de aceptar? Siempre se te da a escoger entre dos cosas…

La siguiente pregunta trampa es si no estás más cómoda con chicas, pues no sé qué contestar, con los chicos con los que he salido ha sido porque estaba muy cómoda con ellos, porque me sentía yo, nunca he engañado a alguien, nunca me he sentido atrapada en una mujer por contraposición a ellos que eran hombres, nunca nos hemos sentido atados a ninguna “ley” de género, siempre hemos construido nuestra pareja nosotros, sin atenernos a normas, y como si los demás quieren decir misa.

Yo tengo que reconocer que alguna vez he dicho que, de primeras, me gustan un poco más las chicas, pero que luego cuando me gusta alguien su género es algo que no me importa. A mí lo que me importa es que esa persona sea capaz de ver más allá de mi físico, igual que lo hago yo con ella, pero que mi físico le ponga un montón, igual que a mí me da mucho morbo el suyo, sea hombre o mujer, alto o bajo, gordo o delgado, negro o blanco… Quiero que esa persona tenga inquietudes, que se rebele contra lo que le han enseñado y contra las cosas que son así porque sí porque siempre lo han sido, quiero que sepa buscar qué le convence y que no, que no tenga ideas preconcebidas, y eso se puede hacer igual siendo hombre que mujer.

Y es que hoy me ha escrito Greve, y me ha hecho ilusión, y me he acordado de las preguntas y me he dado cuenta de que no puedo compararle a él, ni a cualquier otro, con ninguna de las chicas, ni para bien ni para mal, cada uno es como es, a mí no me deja de gustar alguien cuando me gusta otra persona, a mí me gusta alguien cuando me gusta, y cuando no no, así que me es imposible decir pros y contras de mis parejas y, además, las comparaciones son odiosas.

la vida es una caja de sorpresas II, continuación y final

Y nos dieron las diez, Joaquín Sabina. 

Ella estaba algo nerviosa, no sabía si quería o no intentar algo con él, pero por si acaso se preparó bien antes de salir de casa. Fue gracioso porque arreglándose había caído en la ironía de prepararse cuando la única vez que estuvo con él había ido sin depilar y para nada arreglada, y todo salió perfecto, seguro que ahora que se arreglaba e iba esperando algo... (mejor no lo pienses, ¡no me seas gafe!) 

Apareció con su amiga por el lugar algo después de la hora indicada, justo a tiempo para cruzarse con él antes de que empezase y él la saludase sorprendido de verla y con una sonrisa enorme. A ella se le fueron todos los miedos. 

Hasta que, en un momento en el que a él le habían sustituido en el escenario, a ella le pareció que una de las chicas que estaba allí era su novia, no podía ser, ¿para qué la había invitado a ella entonces? Además, tenía pinta de ser la novia de antes, aquella vivía en aquella ciudad lejana en la que se cruzaron aquella vez… (no puede ser, no puede ser, no puede ser... mierda)

Ahí sí que aumentaron los nervios, qué coño hacía ella ahí, para qué había ido, encima sin saber si quería liarse con él para descubrirlo en el momento en el que es consciente de que ahí está su novia, sentada en primera fila. 

Ni siquiera tiene derecho a marcharse despechada, no tiene derecho a quejarse, las amantes tienen pocos derechos y el del pataleo no se cuenta entre ellos. Sólo podía poner buena cara y desaparecer, pero ella no es de las que se va, y menos sin llevar la cabeza muy alta. 

No pudo evitar repasar mentalmente la situación, ella ahí, enfrente del tío que tanto le pone, y, en medio, su novia, probablemente la misma con la que estaba el día en que follaron. Y si ella está aquí, ¿no será que todo va mucho más en serio de lo que parecía en ese momento? Ella se encendió el primer cigarro de la noche, que no el último. 

Es curioso, porque ella no se sentía para nada culpable de liarse con él, no le parece que le esté quitando nada que sea propiedad de la novia, ¿una persona puede ser propiedad de alguien? Pero… ¿y si es la definitiva? Ella no es la primera vez que se lía con un tío ya pillado, pero puede que sí que sea la primera en que ella es la única otra. 

En medio de todo este jaleo mental empiezan a tocar una canción, que han compuesto en este tiempo, que se llama como ella, empezó la noche imaginando ironías y resulta  que quiere gastare el destino una broma macabra, (mierda, Petite Étoile Filante, ¿cómo no te bautizaron de otra manera? Me temo que esta noche va a resultar ser dura) 

Después del concierto se quedó allí con su amiga, puede que por prolongar su sufrimiento, o por intentar descubrir qué era lo que ella esperaba de eso, lo único que consiguió fue que le presentasen a la novia y no poder contenerse para mirarle a él entre sorprendida y destrozada, (no me puedes estar haciendo esto) 

Para rematar la noche, su amiga, enterada de toda esta historia, le pregunta: ¿tía, no habremos estado nosotras alguna vez en el lugar de la novia? ¿en el mismo bar que la amante, a la que ha invitado nuestra propia pareja? (Dí que sí, pregúntame eso, que era lo único que me faltaba por pensar)

la vida es una caja de sorpresas II, versión definitiva

 

I won't hurt you. Sexy Sadie 

Ella no quería saber demasiado de él, tenía miedo de que si volvían a liarse algo saliese mal, tan mal que le impidiese recordar lo maravillosa que fue la vez anterior. Lo que tuvieron fue increíble, pero sólo duró unas horas, cree que menos de 8, pero no sabe recordarlo con exactitud, en parte por el alcohol, en parte porque las cosas buenas parece que se pasan demasiado rápido, las últimas 3 horas a los dos les parecieron menos de una.

Así que ella no apostó nada por eso, a pesar de ser el sexo más genial de su vida, era demasiado frágil, una porcelana china en el terreno sexual, así que quitando alguna conversación banal, no hizo mucho por acercar distancias, ni siquiera cuando él le habló en el msn para decirle que ya vivían en la misma ciudad. Que las cosas se quedasen así, que le quedaba un recuerdo genial que no quería empañar.

Pero de repente un día recibió una invitación para un concierto de un remitente desconocido. No la borró, porque no era spam, iba directamente dirigido a ella, y la dejó para seguirla viendo al abrir el mail todos los días, por si podía ir. Al día siguiente, al despertarse, estaba segura de que tenía que ser del grupo de él, y se metió a googlelizar la invitación a ver a dónde llegaba.

Llegó donde había que llegar, vio fotos, vídeos, y escuchó su voz, y decidió que iba a ir a ese concierto. Llamó a una amiga y quedaron para ese día.

Continuará...

nunca cambiaré

A quién le importa. Alaska. 

Siempre he pensado que yo me agobiaba con muchísima facilidad en una relación, casi todas las que he tenido las he dejado por eso. Después, leyendo a Lucía Etxebarria, me identifiqué con las personas que ella llamaba compromisofóbicas. Se me ha ido pasando, ahora me gustan más las relaciones, normalmente soy muy feliz con ellas (si no no estaría), pero sigo agobiándome un poquito.

Parece que desde fuera te obligan a pensar en a dónde va eso, en si eso es lo que quieres para toda tu vida, incluso hay gente que parece que lo da  por supuesto, que ya has elegido a esa persona. Y me agobio, aunque esas cosas cada vez me pasen menos, porque cualquier persona que me conozca medianamente bien sabe que he tenido varias parejas, y ya los que me conocen bien saben que casi con ninguna me planteé estar toda la vida, que mientras yo esté a gusto con esa persona y sea feliz no me parece importante no tener planes de futuro.

Y ahora acabo de descubrir qué es lo que me provoca ese miedo irracional a las relaciones, es el que esperen algo de mí, tengo muchísimo miedo de defraudar a la gente. No quiero romper con las expectativas de nadie, por eso no me gusta que nadie ponga esperanzas en mí, y, la otra cara de la moneda, es que a mí tampoco me gusta ponerlas en otras personas, prefiero saber sobrevivir sola, y me cuesta abrirme. Me cuesta pensar que la gente me conoce, o aún peor, que cree conocerme, o que simplemente me mira buscando lo que quiere conocer.

Me pasa con mis padres, por eso mi carrera me quita el sueño tan a menudo, porque ésa es mi responsabilidad frente ellos, que me la están pagando. Además realmente nunca he tenido la sensación de que me acepten como soy, siempre critican todo, intentan corregirme y cambiarme, lo único que me faltaba era “fallarles” en los estudios.

Me pasa con mis parejas, también les puedo decepcionar, con lo que si yo les quisiese, me decepcionaría a mi misma después.

Siempre me pasa con la gente que estoy conociendo, no soy buena haciendo amigos a primera vista, eso para mí lleva su tiempo, conocer a la gente, saber por dónde te va a salir, y luego ya ser amigos. Y eso incluye que ellos también sepan por dónde voy a salir yo, no quiero ser amiga de alguien que crea que soy de una manera completamente diferente a la realidad, no quiero que nadie se sienta defraudado.

Y resulta que va ahora y me pasa con el blog, desde que conozco a gente gracias a él me ha costado escribir, no sabía qué poner, me sentía observada. Resulta que simplemente tenía miedo de lo que los demás esperaban de mí, de que me preguntasen por mi crónica de tal o cuál salida, de que intentasen creer que hablaba de alguien, de que esperasen encontrar en mis textos lo que querían encontrar en mí, o simplemente en alguien. Y yo soy como soy, puede que coincida que soy como alguien quiere, pero sobre todo soy como soy, quiera la gente o no.

Así que a partir de ahora voy a intentar volver a escribir como antes, ya dije que no hablaría de nadie a quien conociese por el blog, así que nadie intente ver un doble sentido en mis palabras, y el que tenga alguna duda que me lo pregunte, que para eso… soy como soy.

mirando hacia atrás

He estado pensando en lo que ha avanzado mi vida en los últimos 3 años, hace 3 años prácticamente exactos empecé a fumar, estaba bastante mal, fue una etapa mala, lo había dejado con mi novio Art, aquel con el que discutía tanto, con el que nos dejamos de hablar, con el que todavía estoy retomando la relación. Como una semana después volvimos, y tuve 4 semanas maravillosas... y una re-ruptura de mierda.
Yo ya hacía un año que tenía problemas con mi carrera, aproveché la ruptura para estudiar, y lo conseguí, no me fue bien, pero tampoco fatal.
Me decepcionó un montón cómo acabó nuestra historia con mi chico, me decepcionó la gente en general, nadie tuvo la culpa, si acaso nosotros y tampoco lo veo así, pero fue una sensación de incomprensión, frente a mi relación, frente a la gente, frente a la carrera...
Encontré a un chico, Mario, que me hizo volver a ilusionarme, con él y con todo, y consiguió, casi, casi, que estuviese a gusto en mi escuela.
Apareció Ella, se apropió de esa e mayúscula, me acosté con una chica por primera vez.
Iba a pedirme una beca erasmus en ese momento, pero decidí que estaba bien aquí y que me daba miedo marcharme por si dejaba de estarlo al volver, y no pedí la beca. No me arrepiento, pero aunque parecía que mejoraba mi vida no fue para nada así.
Volvió mi gran amor de la suya, y no fuimos capaces de volvernos a reenamorar mutuamente, ni sin mutua, salió fatal.
Mi carrera volvió a cojear, y ahí sí que me hundí, me pedí por fin la beca erasmus y me la dieron.
Me lié con un chico, Voler, que me gustó, pero que me hizo echar de menos a mi gran ex Art, a echar de menos hasta esas discusiones horribles, todo fuese por volver a tener la sangre caliente, y notar que la de mi pareja lo estaba.
Me fui al extranjero, y a la mitad del año lo dejé con Voler. Se fue portándose peor que mal, no he vuelto a saber de él, y tampoco tengo ganas.

Y resulta que ahora, tras 3 años, mi vida es de la siguiente manera:
He retomado el contacto con Art, pero ya no nos llevamos bien.
Mi carrera me va mejor, y ya no me queda nada para acabarla, me niego a volverme a deprimir por su culpa.
Me vuelvo a llevar bien con Mario, y con mi granAmor también, se han rencontrado hace poco, me resultó curioso, pero con ninguno volveré a tener lo que tuve, ni nada parecido.
Ella es ella, y hace tiempo que no es la unica chica con quien me he acostado.
Creo que mi vida ha mejorado, y eso que hace 3 años no me sentía infeliz, aunque sí mayor, como ya he explicado que me sentía cuando estaba mal.

Ha sido curioso lo diferentes que han sido estos 3 años para mí, lo único que han tenido en común han sido 2 cosas, mi carrera, y el tabaco, que es lo que relajaba, lo que me ayudaba a no echarme a llorar en los momentos de bajón, ciertamente he estado encantada fumando, pero creo que ha llegado el momento de dejarlo atrás, igual que el resto de cosas que me han pasado en este tiempo.

 

parece que últimamente no escribo mucho...

No sé si es por conocer ya a mucha gente a través del blog, que me está cortando a la hora de escribir, como ya preveía, o el  que estoy muy ocupada, entre estudiar, estudiar, y salir, y no tengo mucho tiempo para ponerme a escribir. Me da rabia porque casi no contesto a los post del resto, no sé qué escribir, ahora que escribo tanto en español ya no tengo tantas ganas de hacerlo, y es que no me gusta dejar pasar mucho tiempo entre post y post, y mucho menos quiero cerrar el chiringuito, pero realmente, no sé sobre qué escribir.

Supongo que el año pasado, al conocer a mucha gente nueva, me estaba planteando muchas cosas. Además tenía bastante tiempo libre, aunque me queje de que curré como una idiota en mi erasmus, pero tenía tiempo libre, y necesitaba tiempo para mí sola, para pensar en todo lo que me estaba pasando, ahora no lo necesito, de hecho puede que lo mejor sea que no piense en lo que me está pasando, en que me quede sólo con que me lo estoy pasando bien, y me está apeteciendo estudiar.

Estoy en un momento de ésos en los que las cosas malas no existen, simplemente ocurren, y luego dejan de existir, me estoy atiborrando a leer panfletillos de pseudoautoayuda/pseudopsicología, y la verdad es que he encontrado cosas muy interesantes y las estoy intentando poner en práctica, algún día escribiré sobre alguna.

Y, por cierto, el fin de semana estuvo bien, al final, en contra de todo pronóstico, dormí en la misma habitación que Júpiter, Júpiter conoció a mis amigas y le cayeron bien, así que, a pesar de que no salí mucho, para lo que estoy acostumbrada últimamente, me lo pasé bien.

Ahora os voy a poner una canción que estoy escuchando bastante últimamente, a ver si se me pega un poco el acento:

 

ya llega

Tengo ganas de que llegue este fin de semana, tengo ganas de ver a Júpiter, de salir, de que descubra mi pequeña ciudad, y de volver a discutir de lo humano y lo divino frente a unas cervezas, como hacíamos el año pasado.

Se me hace raro, porque voy a ver a Ella, la llamé hace un rato y sí que nos veremos, pero desde que descubrí que ya no debería de escribir su nombre con esa mayúscula enorme no me hace tanta ilusión, pese a que quiero verla, pero es como si no fuese ella, es raro de describir, y sobre todo, me parece muy injusto, porque ella no ha hecho nada para que yo le quite la mayúscula, simplemente he sido yo la que me empeñé en ponérsela.

Supongo que le hablaré de todo lo que estoy saliendo últimamente por el ambiente y lo que eso supone, y se me hace raro hablar de estas cosas con ella, no sé lo que piensa de lo que pasó entre nosotras, es bastante reservada para según qué cosas y sólo hablamos de ello una vez en la que yo saqué el tema y me sentí tan incómoda y agobiante que yo cerré también yo.

No sé si le habrán gustado más chicas, ni siquiera estoy segura de si yo le gusté, o si le gustó lo que hizo. A veces quiero creer que sí y pienso que a ella le gustaría vivir mi vida, la veo ahogada en esa pequeña ciudad, pero otras pienso que no, que puede que siga teniendo ese halo de tristeza en otro sitio, y me da rabia, porque no era así de pequeña, pero bueno, quien siga siendo como cuando era pequeño que tire la primera piedra. Y no voy a ser yo.

Lo que también va a ser raro es que Júpiter conozca a Ella (le debería de buscar otro nombre, ¿verdad?), con todo lo que me ha oído a mí hablar, proyectar mis ilusiones, no sé cómo se la imaginará, y me da algo de vergüenza haber contado tantas cosas de una persona y que ahora la conozca, pero bueno, no conté nada malo ;)

Eso sí, lo que sí que sé es que puede que este fin de semana sea genial.

Y dicho esto, no creo que me meta en internet en unos días, nos vemos después del finde.

¿se habrá dado cuenta por fin?

Llevo un tiempo queriendo contarle a mis padres que me gustan las chicas, espero morderme la lengua y no hacerlo hasta que esté saliendo con una chica medio en serio, por lo menos, porque si no sé que tengo todas las de perder. Aún así, la verdad es que no lo he ocultado nunca, pero me temo que es una de esas cosas que hasta que no lo dices claramente no se lo creen, y mucho me temo que en mi caso ni siquiera lo harán en ese momento, sino que intentarán quitarle importancia y decir que en vez de bisexual lo único que soy es una salida y una promiscua.

Pero a veces me pregunto si no se lo han planteado nunca, si de verdad nunca se les ha ocurrido la posibilidad de que una de sus perfectas hijas no sea hetero, bueno rectifico, que la no perfecta de sus hijas no sea hetero, porque indicios ha habido muchos, y desde tiempos inmemoriales. Pero parece que el que yo vaya a la manifestación del orgullo, que defienda a muerte cualquier derecho de cualquier homosexual, que coleccione recortes de periódicos hablando de la nueva ley del matrimonio, o incluso el que conozca a chicas por internet no quiere decir nada.

Creo que a mi padre sí que se le ha ocurrido, una vez, hablando de un grupo de conocidos gays me preguntó todo serio: "oye, Estrella, con todo esto de lo que hablas tan a menudo... ¿nos quieres decir algo?" y yo, cobarde de mí, respondí que no, pero tengo que decir en mi defensa que todavía no había dado ningún beso a una chica que no fuese casto y puro, aunque, tengo que reconocer también que ganas ya había tenido en varias ocasiones.

Sin embargo creo que a mi madre ni se le ha pasado por la cabeza, o si lo ha hecho ha conseguido eliminar la idea antes de que le deje algún recuerdo de que existió... hasta hoy. Este fin de semana va a venir mi amiga Júpiter (esa amiga tan maravillosa que hice el año pasado de la que he hablado un par de veces, esa que es muy amiga mía pero que es hetero, sí, ésa) conmigo a la ciudad de mis padres, y por ciertos problemas logísticos parece ser que o dormimos juntas, es decir, en la mi habitación, en colchones separados, o me tocaría dormir en una habitación pequeña, horrible, y que ni siquiera es habitación de invitados, sino la de los trastos. Evidentemente prefiero el plan A, entre otras cosas porque ya hemos dormido juntas más veces, incluso en la misma cama, y porque he dormido en la misma cama que muchísima gente con la que no he tenido nunca nada de tipo sexual.

Pues a pesar de que mi madre sabe que cuando alguna amiga viene a visitarme duerme conmigo, hoy, al decirle que prefería que durmiésemos en la misma habitación porque era muchísimo menos jaleo, he notado un tono en su voz que quería decir, que te lo has creído, que vas a venir a mi casa a cometer actos impuros, ya me las apañaré yo con alguna excusa para obligarte a que duermas en el zulo... así que voy a tomarme las cosas por el lado bueno, que hoy, tras una mala temporadilla, y a pesar de tener la regla, estoy superoptimista, y voy a pensar que por fin mi madre ha pensado en la posibilidad de que me gusten las chicas, y es más, se la ha creído. Eso tiene que ser un gran paso.

leyendas... ¿o realidad?

Lo flipo, cuando era pequeña, medio en broma medio en serio, quería
ser un vampiro de mayor, leed el primer artículo, que es de una
enciclopedia de medicina, por lo menos por encima, como he hecho yo
que no entiendo nada de esos temas (si alguien sí que sabe que me
explique si es correcto), y luego mirad el segundo, creo que he
cambiado de idea...

PORFIRIA:

Nombres alternativos:
Porfiria aguda intermitente; coproporfiria hereditaria; porfiria
eritropoyética congénita; protoporfiria eritropoyética

Definición: 
Es un conjunto de trastornos hereditarios que implican anomalías en la
producción de pigmentos de hem, la substancia básica para la
producción de la hemoglobina (pigmento de los glóbulos rojos), de la
mioglobina (pigmento rojizo de las células musculares) y otras
substancias llamadas citocromos. Las porfirias están caracterizadas
por tres hallazgos fundamentales: fotodermatitis (sensibilidad a la
luz que causa erupciones), molestias neurosiquiátricas y viscerales
como el dolor abdominal, cólicos y otros.

Causas, incidencia y factores de riesgo:
Las porfirias se pueden heredar bien sea como un rasgo autosómico
dominante (causado por la herencia de una copia anormal de un gen) o
autosómico recesivo (que requiere la herencia de dos genes anormales),
dependiendo del tipo de porfiria involucrado. Algunos tipos se inician
en los primeros años de la niñez, algunos en la pubertad y otros
durante la edad adulta.

Un ataque clásico de porfiria aguda generalmente comienza con dolor
abdominal intenso, tipo cólico, seguido de vómitos y estreñimiento.
Durante un ataque agudo, se pueden presentar cambios de la
personalidad, al igual que parestesias periféricas (entumecimiento y
hormigueo), debilidad, parálisis, cambios sensoriales y dolor
muscular. Estos ataques agudos pueden ser mortales y producen
desequilibrios electrolíticos profundos, presión sanguínea baja y
shock.

La orina puede ser rojiza o marrón después de un ataque. La exposición
a la luz solar puede causar enrojecimiento, dolor, sensación de calor,
ampollas y edema cutáneo. Estas lesiones sanan lentamente y usualmente
dejan cicatrices o cambios pigmentarios y pueden causar desfiguración.

Síntomas:

   * Orina de color rojizo
   * Sensibilidad a la luz del sol
   * Formación de ampollas (bula) por exposición a la luz del sol
   * Hinchazón (edema) de la piel por exposición a la luz del sol
   * Fotodermatitis
   * Dolor abdominal tipo cólico que puede ser extremadamente severo
   * Estreñimiento
   * Vómitos
   * Dolor en las extremidades
   * Dolor de espalda
   * Cambios de personalidad
   * Entumecimiento u hormigueo
   * Dolor muscular
   * Debilidad muscular o parálisis

Signos y exámenes:

   * Taquicardia
   * Pérdida de los reflejos tendinosos profundos
   * Cambios electrolíticos (ver análisis básico de química sanguínea
chem-20), hiponatremia
   * Disminución de la función renal como lo indican los siguientes exámenes:
         o análisis de orina
         o creatinina en el suero
         o capacidad de eliminación de la creatinina
         o BUN
         o potasio en el suero
         o gasometría arterial

Exámenes:

   * Pruebas sanguíneas de protoporfirina (PROTO) que miden las
porfirinas en la sangre
   * Prueba de enzimas para:
         o uroporfirinógeno decarboxilasa
         o protoporfirinógeno oxidasa
         o porfobilinógenoPBG desaminasa
         o coproporfirinógeno oxidasa
         o alanina deshidratasa
         o uroporfirinógeno III cosintasa
         o ferroquelatasa

Tratamiento:

Durante un ataque agudo se debe:

   * Mantener el balance de electrolitos
   * Monitorear los gases sanguíneos
   * Incrementar la ingesta de carbohidratos (puede ser con
soluciones de glucosa intravenosa)
   * Suministrar calmantes si es necesario
   * Suministrar sedantes para aliviar la inquietud y la agitación
   * Suministrar propranolol para la hipertensión
   * Aplicar hematina intravenosa

Para el manejo crónico de la enfermedad a largo plazo se recomienda:

   * No consumir alcohol
   * Evitar medicamentos que pueden precipitar los ataques
   * Seguir una dieta alta en carbohidratos
   * Evitar la luz del sol
   * Usar filtros solares (en caso de no existir ninguna contraindicación)
   * Evitar traumas cutáneos
   * Suministrar betacarotenos
   * Considerar la posibilidad de una esplenectomía

Expectativas (pronóstico):

La porfiria se presenta en períodos intermitentes durante toda la
vida, pero con el tratamiento indicado a largo plazo, la persona
afectada puede esperar períodos prolongados sin que se presenten
problemas.

Complicaciones:

   * Parálisis muscular progresiva
   * Insuficiencia respiratoria
   * Cálculos biliares
   * Desfiguración
   * Coma

Situaciones que requieren asistencia médica:

Se debe buscar asistencia médica si se presenta cualquier síntoma de
porfiria de los ya mencionados y en caso de que ya se haya
diagnosticado la enfermedad, se debe buscar asistencia médica al
primer signo de un ataque agudo.

Prevención:

Los futuros padres con antecedentes familiares de cualquier tipo de
porfiria deben solicitar asesoría genética.


La enfermedad del rey Jorge, la explicación de los vampiros:


Bueno todos conocemos las historias, peliculas leyendas y demas sobre
los vampiros q circulan por ahi pero nada mas lejos de la realidad
amigos, los vampiros existen, y estan entre nosotros. NO como la gente
cree q son con largos colmillos y q no pueden salir a la luz del sol
no, son gente con un sindrome muy carazteristico q se llama porfiria
eritropoyética.

La porfiria tiene distintas variedades dependiendo de la enzima
afectada. Una de las más espectaculares consiste en la intoleracia a
la luz solar debida a la acumulación de cuerpos porfíricos (formas
incompletas del HEM debido al fallo en su metabolismo) en la piel, las
cuales absorben los rayos solares y disipan la energía produciendo así
quemaduras cutáneas graves al exponerse al sol. Estos enfermos también
sufren de anemia hemolítica por la disfunción de la hemoglobina
malformada de sus hematíes y problemas de agrandamiento de su bazo (es
donde se mueren los hematíes).

Este hecho puede haber alimentado la creencia en los vampiros en
épocas antiguas por la existencia de personas que no toleran la luz
solar y necesitan desesperadamente sangre por medio de transfusiones
para sobrevivir. el aspecto deforme por las quemaduras se agrava por
la aparición de pelo en zonas donde no debería haberlo a causa de una
disfunción cutánea lo que también parece haber contribuido al mito de
los hombres lobo. Los enfermos de este tipo de porfiria también tienen
los dientes de color rojo por el acúmulo de estos cuerpos porfíricos.

Existe un dato muy curioso y que anima mucho a los amantes de las
explicaciones vampíricas. Nos referimos al efecto que tiene el ajo
para ahuyentar a los vampiros; el ajo ha sido casi un estandarte,
junto al limón, para los defensores de la medicina natural, ya que le
atribuyen propiedades antisépticas, antiparasitarias, expectorantes o
hipotensivas. En 1978 se expuso a la comunidad científica que algunos
extractos del ajo producirían un bloqueo de la coagulación de la
sangre al inhibir la agregación plaquetaria; por otra parte, el grupo
Hemo que forma parte del citocromo P-450 podría ser destruido por uno
de los elementos del ajo, el alquildisulfuro. Quizá por ello, los
vampiros porfíricos huirían de él, pues su ingesta u olor podría
agravar rápidamente su estado de salud.

Por otro lado, la clásica "facies vampírica" se explicaría cuando las
lesiones faciales son extensas y por su carácter recidivante se
vuelven mutilantes, destruyendo los labios (que dejan la dentadura al
descubierto, aparentando ser los dientes de mayor tamaño que el
normal), así como los cartílagos de la nariz (mostrando frontalmente
los agujeros nasales) o los auriculares (dando ocasionalmente un
aspecto puntiagudo a las orejas). Al acumularse las porfirinas, los
ojos pueden aparecer de color rojizo así como los dientes (donde
aparece la llamada eritrodoncia por el depósito porfirínico en la
dentina).

No hace muxo tiempo se descubiro en EEUU una mujer q mataba personas
utilizando luego sus organos para mantener su Hemo alta y evitar las
deformaciones de la enfermedad de los vampiros.