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pide un deseo

funcionó

Mi experimento ha funcionado, tras muuuuuchas horas sin dormir hoy he tenido una noche estupenda, he dormido genial y me he levantado fácilmente y descansada. No sé si ha sido debido a una noche de buen sueño, o a que durante estos últimos dos días he tenido que ejercitar mucho mi fuerza de voluntad para no tirarme en el sofá a dormir como un lirón, y así he podido encontrar esa fuerza ahora para salir de la cama (con lo a gusto que estaba yo ahí dentro)

La verdad es que odio la pereza, a mí en general me encanta hacer cosas, suelo estar muy ocupada, y no tengo casi ni un minuto libre para sentarme a atontarme delante de la tele, por ejemplo, pero sí los tengo para salir de fiesta, o ir a ver alguna exposición o a dar un paseo. De vez en cuando tengo alguna temporada en que quiero estar en casa y salir menos, y sí que vagueo un poco más, pero no podría estar todo el día en casa sin hacer nada, sin trabajar, sin estudiar, o sin algo que hiciese que ejercitase algo mi mente, aunque para eso me baste leer o escribir en blogs. Pero en general esas temporadas me duran poco.

Las malas es cuando dura mucho, y con pereza me refiero a no hacer nada un día, ni el siguiente, ni el siguiente... porque cada vez me atonto más y menos ganas de hacer cosas, y poco a poco me voy desanimando y hundiéndome en un pozo sin fondo (si lo tiene está muy, pero que muy abajo)

En cambio hay otros pecados capitales, como son la gula y la lujuria, que me parecen mucho más interesantes, y no precisamente en ese orden. Estos me dan más ganas de vivir, más energía y me hacen estar más alegre y feliz, no entiendo entonces por qué se supone que son pecados. De hecho, el principal problema de la pereza es que atenúa la gula y la lujuria y entonces, sin comer y sin sexo, ¿de dónde se supone que tienes que sacar las fuerzas para aguantar en este mundo?

 

Otro motivo para estar contenta hoy: me ha llamado la chica del post ilusiones, y si que me ha hecho ilusión, pero me ha dejado preocupada, porque aunque ese día sí lo estaba, ya no estoy emocionada con verla, me apetece, pero no sé nada de ella desde hace un tiempo, y además ni tan siquiera la conocía. A ver qué pasa, pero me temo que ya no estoy tan dispuesta a apostar por ella como antes, no sé si eso cambiará cuando la vea, pero con el cansancio y las preocupaciones de los últimos días no me veo muy capaz de salir con nadie, y, para rematarlo, llevo unos días en los que no paro de pensar en otra persona, creo que no me gusta, pero no consigo que se vaya de mi cabeza.

creo que es el momento

Porque llevo varios días sin querer levantarme de la cama.

Porque todos los años por estas fechas me deprimo.

Porque siempre me estreso cada vez que tengo que estudiar.

Porque no estoy motivada y cada vez aguanto menos tiempo delante de los apuntes.

Porque tengo fobia a estudiar y suspender, y no estoy exagerando, es fobia, realmente me causa una ansiedad terrible y tiendo a evitar esas situaciones (no estudiando)

Porque el estrés me debilita las defensas y me causa muchas enfermedades.

Porque creo que a todo  el mundo, sin excepción, le vendría muy bien ir al psicólogo y aprender a tomarse las cosas, en general, mejor.

Por todo esto creo que ha llegado el momento de coger cita con uno y dejar de escaquearme.

gracias, Su

Por el mail, y por el vídeo, que te voy a copiar y porque, verdaderamente, el mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños:

 

Ella se fue

Igual alguien se ha dado cuenta de que hace un tiempo que no hablo de Ella, y es que hace un tiempo ya que me di cuenta de que Ella en realidad era solamente ella, una ella más, puede que la más importante, pero sólo hasta ahora.

Me di cuenta de ello la última vez que la vi, me quedé dolida porque no la pude ver el último día, antes de irme, y me di cuenta que no era real, que no me dolía no verla, que me dolía no ver a Ella, que en mis sueños ella era Ella, pero en la realidad no, que hacía muchísimo tiempo que había estado enamorada y varios años ya que nos habíamos acostado, creo que unos dos y medio ya.

Era simplemente una fantasía que había durado más de lo que debería, pero se había acabado, con esa no-despedida que tuvimos volví a la realidad, y creo que he empezado a verla como lo que es, una chica genial, una amiga maravillosa, pero sin mayúsculas.

Hoy he hablado con ella, estuvo curioso, porque desde esa tarde no habíamos vuelto a hablar, pero creo que dentro de poco nos veremos.

soy más mayor

Cuando siento que mi vida se estanca me preocupo, como todo el mundo, supongo. Pero cuando siento que avanzo más casillas de las que debería, que mi vida avanza más rápido de lo que yo quiero, no es que me preocupe, es que me siento mayor, siento que he quemado unos cuantos cartuchos antes de tiempo, y necesito una temporada para analizarlo y saber qué es lo que quiero, si es eso, o no.

Así me siento ahora, me ha pasado más veces, como la primera vez que me acosté con alguien sabiendo que iba a ser eso, sólo sexo, o incluso la primera vez que me acosté con un chico fue parecida, pero después he asumido esas cosas, la segunda no me costó nada, la primera una temporadilla, pero ahora no tengo ningún problema con el sexo sin compromisos.

Como comentábamos una vez un ex mío y yo, cuando todavía estábamos juntos, no somos cortados ni estamos reprimidos, tenemos una mentalidad abierta, pero no nos gustaría probar muchas cosas demasiado pronto, nos gustaría saborearlas poco a poco, tener siempre metas en la vida, cosas sin hacer. No sé si son reminiscencias de la educación de mi madre: “hija, no te quieras comer el mundo, no sea que el mundo te coma a ti”, o descubrir por mí misma que, a veces, haciendo las cosas demasiado pronto, es decir, sin haberlas asumido, me siento mayor.

Ahora me encontraba en un momento raro de mi vida, ayer conté que estaba disfrutando eso que todo el mundo cuenta, que estudiando no se hace nada, que lo malo es trabajar, que ahí es cuando echas de menos la libertad de tu vida de estudiante, y yo me había dado cuenta que para mí iba a ser peor estudiar que trabajar, que yo me lo tomaba como obligación igual, o peor, ya que mi tiempo libre no era mi tiempo libre, sino el tiempo en el que debería estudiar pero estaba de fiesta. Ojo, esto no quiere decir que yo al principio no salga de fiesta, sino que a veces me sentía mal haciéndolo. Pues ahora estaba vagueando mucho, que ir a clase no es una obligación… pues no voy, que estudiar tampoco… pues no estudio, total, como ya estoy casi acabando medio añito más no lo voy a notar. Y estaba en un plan muy vago.

Eso se ha acabado, ahora necesito tranquilidad, no salir de fiesta cual pendón desorejado, necesito estar en casita, tener una rutina, unos horarios, cumplirlos, dejar de fumar. Me gustaría llamar a mi ex, tomarme unas cervezas, y hablar con él de todo esto, pero no es el momento todavía. Ahora lo que necesito es tomarme las cosas con calma, salir, pero con tranquilidad, que todo vuelve siempre a la normalidad, y yo volveré a ser feliz como una perdiz y a estar orgullosa de mi vida.

Me planteé incluso el dejar el blog, pero no quiero, me gusta esta forma de tener contacto con gente, y además, siempre me ha venido muy bien tener un sitio donde desahogarme, gracias a todas por estar ahí.

el fin de semana

Al final el fin de semana estuvo bien, eso quiere decir que si me preguntasen como me lo he pasado diría que bien, pero problemas hubo, bastantes, algunos bastantes graves.

El viernes fue la reunión general, al final vino prácticamente todo el mundo, hubo un poco de descordinación para escoger bares pero salió todo muy bien... excepto una cosa, Salsa no me habló en toda la noche. Al principio le pregunté si venía a dormir, porque no se había traído sus cosas, y me dijo que no, y prácticamente eso fue todo lo que hablamos, intenté acercarme a ella un par de veces pero, pese a contestarme bien, se marchaba enseguida.
Al final de la noche se me ocurrió contárselo a Peque y le pregunté si Salsa estaba bien, si había algún problema, o si lo tenía conmigo y me iba a contestar, poniendo cara de circunstancias, cuando apareció alguien y se calló. Me quedé un poco mosqueada, pero se me olvidó, hasta el día siguiente, que se lo volví a preguntar y me contestó con cara preocupada que se lo preguntase directamente a Salsa, que si yo creía que estaba enfadada conmigo que hablase con ella.

Bien, genial, sí que está enfadada conmigo, así que me pasé toda la noche preocupada, porque esa noche yo salía con mis amigas, y no vi a Salsa, y además, porque no tenía muy claro si debería de llamarla para preguntárselo, y sigo sin tenerlo, lo haría si creyese que algo le pudo molestar, pero desde que me llamó y le dije que durmiese en mi casa, hasta el día siguiente que apareció ya un poco enfadada yo no he hablado con ella, así que no le he podido hacer nada malo.

Júpiter, la otra amiga que estaba durmiendo en mi casa (que al final se vino el sábado conmigo y mis amigas), decía que, a lo mejor, alguien le había contado algo a Salsa y por eso se había enfadado, pero creo que si es así, debería de ser ella la que hablase conmigo, a ver si es verdad o no y dejarme explicarle mi visión, antes de enfadarse. Por lo menos eso es lo que yo haría con una amiga mía con la que tenía confianza antes de que esa supuesta persona me contase esa supuesta historia. Si ella no tiene confianza en mí como para preguntarme algo, si de verdad ya me ha juzgado antes de saber mi opinión, sin querer saberla, ¿sirve de algo que la llame? Supongo que sólo para quedarme con la conciencia tranquila, pero no sé si quiero saber los motivos de alguien que se cabrea conmigo por la espalda, o no saberlos y pensar que esta amistad se ha acabado sin más.

Lo único que se me ocurre que haya pasado entre el jueves y el viernes es la publicación del artículo anterior, puede que lo haya leído y se haya indignado, pero creo que el que yo le reprochase que me llamase el día anterior, o el que suela ir por libre para salir, no es para tanto, podría ser para venir a preguntarme porqué pongo eso, o si estoy enfadada yo con ella, pero no enfadarse ella sin más, que no he ido criticándola, sólo quejándome de mi mala suerte, y delante de nadie que la conozca.

Además, que si está leyendo mi blog debería de decírmelo, me parece que lo legal sería avisarme, ya que esto está escrito en plan personal, y no para que algún conocido venga a leerlo a ver si yo no me entero.

Resumiendo, que estoy nerviosa pensando porqué puede estar enfadada y sintiéndome mal, pero creo que no tengo motivos para sentime así, intento hacer examen de conciencia y no se me ocurre nada, así que me estoy enfadando conmigo misma. Aún así no se me pasa, pero no estoy segura de querer llamarla y preguntarle: "oye, ¿estás enfadada conmigo por algo? es que te noté rara el otro día" Eso yo lo hacía cuando mis amigas y yo teníamos 12 años, creí que la gente maduraba y era capaz de contar sus problemas.

Por lo demás bastante bien. Con Júpiter genial, la verdad es que es un encanto, al final se vino conmigo, pero sobre todo porque llevábamos todo el día detrás de otro minigrupo para verles y nos daban esquinazo todo el rato, así que se hartó y decidió que no salía con ellos.

Con mi amiga de primero de carrera genial, me hizo una ilusión enorme volver a verla, si ya me caía bien antes, me encanta la persona en la que se ha convertido, y me lo pasé genial saliendo con mis amigas, es muy raro que coincidamos todas para algo más que tomar un café.

Y el domingo, pues me lo pasé genial también, estuve con unas salidillas tomando cervezas, y creo que por culpa de eso ahora, cada vez que intento dejar la mente en blanco para relajarme, tengo fantasías eróticas alrededor de unas esposas y orgías colectivas, que suceden en la mansión RetroHortera, pero esto no es grave, ya se me pasará ¿no? ;)

ahora encima pesimista

Hoy se me está cayendo el mundo encima, me parece que este fin de semana va a ser horrible, de ésos que recuerdas por los siglos de los siglos de lo horrible que fue, y eso que tenía muy buena pinta hace unos días, pero se está poniendo todo muy feo.

En primer lugar la gente no tiene vergüenza, arreglas algo para que todo el mundo se pueda ver y nadie escribe para decir ni que sí ni que no, los que confirmaron se lo hicieron a otras personas, vamos que soy yo y no me presento mañana en el lugar de la cita pensando que no va a venir nadie, ahora sé de algunos que vendrán, pero de la otra mitad no sé nada, de nada, absolutamente nada. Lo arreglé con 15 días de antelación, entre otras cosas porque el sábado tengo otros compromisos, para que no me coincidiesen los dos en el mismo día, y sólo sé que vienen las personas a las que veo a menudo. Estoy viendo que al final quedan todos el sábado, todos menos yo, claro.

Y hoy, con un día de antelación, Salsa me deja caer disimuladamente que no tiene donde dormir, con lo cual le ofrezco mi casa, mi habitación, que estaba ya saturada, y encima estando yo con gripe, cuando lo único que tengo ganas de hacer es dormir, pero claro, no voy a decir que no, evidentemente, ni se me pasa por la cabeza hacerlo ahora, pero que llamarme hoy, cuando lo que sabe hoy lo sabe desde hace unas cuantas semanas, y podríamos haber previsto algo mejor, y ahora sólo le puedo decir que sí, ya le vale, que me veo durmiendo yo en el suelo, y no me apetece nada, y que no me da la gana, vamos, hombre.

Y lo peor, la amiga que venía desde un principio a dormir a mi casa sabe, también desde un principio, que por eso escogimos este fin de semana entre las dos, que el sábado había plan especial con mis amigas, porque ha venido la chica a la que llevo tanto tiempo sin ver, pero ahora prefiere ver al resto del grupo que venir conmigo, es relativamente lógico, si no fuese porque ya habíamos quedado en que salía con mis amigas, para que las conociese, que me hace ilusión, y porque cuando yo estuve en su casa estuvimos todo el rato con sus amigos, no podíamos habernos ido nosotros de juerga solos, cuando ella les ve todos los fines de semana. En resumen, que me tocará un sábado de mierda toda la noche pendiente del móvil para irla a buscar para que venga a dormir a mi casa, porque no va a llegar solita, que Madrid es una ciudad grande y peligrosa, la jungla, vamos.

Así que con lo que me gusta a mí tenerlo todo controlado (y tener mi habitación y mi cama para mí sola, si no estamos hablando de sexo), saber más o menos quién va a aparecer, y a donde iremos, y no estar pendiente constantemente del móvil porque hay que planearlo todo sobre la marcha, pero a distancia, me voy a pasar las dos noches constantemente agobiada, ya puedo empezar a beber ya para relajarme y olvidarme de todo el mundo, el que me necesite que me busque, que yo no puedo estar todo el día detrás de los demás como una madre, ya está bien.

Y no debería de estar tan cabreada, que lo que me piden es relativamente lógico, pero es que tener que acoger en mi habitación a dos personas que van a salir a su aire toda la noche me da un poco de rabia, sobre todo teniendo en cuenta que una (Salsa) es del tipo: "no, tú vete al bar que quieras, que a mí no me importa ir a este otro yo sola" para tener que estar toda la noche esperando por ella para ir a mi propia casa a dormir porque haya ligado con alguien. En fin, paciencia, ya veremos como acaba todo. Prefiero ponerme en lo malo, así parece difícil que las cosas empeoren, pero ganas de salir ya no me quedan muchas.

nostalgia

Llevo unos días un poco enferma, no es grave, es una medio gripe, pero me preocupa ponerme enferma, me preocupa pensar que es muy probable que todas mis últimas enfermedades hayan sido causadas por el estrés, y varias de ellas incluso por vagancia, por no tener ganas de hacer nada más que meterme en mi cama y no salir, y así hasta que me pongo enferma. Quiero pensar que no es eso, porque me he obligado a ir a casi todas las clases, pero llego a casa y me pongo delante de la tele a ver capítulos de Sexo en Nueva York, y eso es muy triste, que eso sea todo lo que quiero hacer con mi vida me quema. Pero también alguna vez tendré derecho a ponerme enferma de verdad, y sobre todo, a no sacar a relucir mi paranoia con el estrés y pensar que he cogido un catarro sin más, como coge todo el mundo sin darle tantas vueltas. Así que voy a pensar que es eso, y sólo eso, un catarro sin consecuencias, y dentro de un par de días estaré totalmente recuperada, y feliz.

De momento me quedo en mi casita, dentro de una manta, y leyendo blogs y escribiendo el mío. Me recuerda al año pasado, cuando empecé el blog, estaba bastante más enganchada que ahora, y los leía casi todos los dias, metida en casa mientras fuera hacía un día gris… como el de hoy, y me da la sensación de estar de nuevo allí, tengo ganas de ir a llamar a la que era mi vecina el año pasado, pero ahora vive en Andalucía, y no sé cuándo la volveré a ver. Y no sé porqué me pasa, pero es como si mi vida de erasmus se hubiese ido, ya no quiero tener nada que ver con los erasmus de este año, yo ya he vivido uno, no quiero repetirlo, yo ya he conocido a mucha gente que vale la pena, y la mayoría están lejos, ¿para qué quiero más? Y me siento mal, porque a mí me encanta conocer gente, creo que hay mucha gente que merece la pena a la que algún día tendré que conocer, pero no hoy, ahora estoy cansada, y ocupada, con ganas de salir, pero con gente ya conocida, aunque no sea desde hace mucho, como con mis bolloblogueras favoritas, con ganas de llamar a mis amigos del año pasado, como acabo de hacer con mi vecina, con ganas de seguir mi vida, no de dejarla parada un año más.

Tengo que confesar que el principal motivo de estar escribiendo estas chorradas aquí es que no quiero volver a ver el artículo sobre mis padres al abrir mi blog, y menos un comentario sobre él al abrir mi correo, sé que me quieren, pero también sé que no de la manera que a mí me gustaría, que si me los encontrase por la calle puede que no encajase para nada con ellos, que si alguna de mis parejas o amigos fuesen así lo dejarían de ser, ¿Por qué a la familia la tenemos que querer como es? ¿por qué no se puede reclamar si no te sientes a gusto y comprendido?

Y el motivo secundario es que tengo demasiadas cosas que me dan vueltas a la cabeza en estos días de calma y de enfermedad, buscada o no.

Y cambiando de tema, está aquí una amiga de primero de carrera, se viene a despedir de nosotras porque está acabando y puede que no la volvamos a ver en la vida, y me resulta raro, porque acabo de estar hablando por teléfono con ella, y es como si no hubiese pasado el tiempo, mañana la veré y será raro, o no, puede que todo sea como antes, cuando salíamos a tomar algo y no parábamos de hablar de sexo y de reírnos un montón. Ay, cómo hemos cambiado, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

hay cosas que nunca cambian... ¿o sí?

La relación con mi hermana ha mejorado respecto a hace un par de años, pero parece que empeora respecto a unos meses atrás, la gente se acomoda, si tiene que esforzarse en algo lo hace, pero si luego vuelve a poder vivir tranquilamente vuelve a acomodarse, y es lo que le pasa a ella con los deberes para con los demás, si está sola se las apaña, si no se deja caer en la otra persona para no necesitar hacer ella nada.

La relación con mis padres empeora por momentos, parece mejor porque no nos vemos, y al no vernos no discutimos y podemos hablar mucho más tranquilos, pero eso ellos no lo asumen y sólo quieren que estemos juntos, aunque sea a costa de hacernos daño todos. Pero no, todos no, yo no, porque yo no siento ni padezco, según ellos, claro. Como yo no siento no puedo quejarme de un comportamiento de nadie que haya sido doloroso para mí, porque la respuesta que voy a obtener es "cómo te atreves a decirle eso a tu madre, ¿no ves que le duele?" y nadie se para a pensar si lo he dicho porque a mí también me había dolido. Y a esto ya me estaba acostumbrando, pero ahora, además de negar mis sentimientos, niegan cualquier frase que yo diga, y no se preocupa nadie de si me hace daño o me siento mal con alguna situación.

Hace un par de semanas, tuve una medio bronca con mi hermana, porque lo suyo es suyo y lo mío de las dos, porque no se preocupa de no hacerle a los demás las cosas que a ella le molestan, y al día siguiente, hablando con mi madre, yo seguía estando mal, se dio cuenta de algo y me preguntó y se lo conté. Y a partir de aquí transcribo la conversación:

- No, eso no es así, tu hermana no hizo eso (ofendida)

- sí, y me molesta que…

-(me corta, enfadada y casi gritando) que no, que no lo hizo

- sí, y lo peor es que hace unos días…

- (me vuelve a cortar, ya gritando) que no, deja de decir eso, que la he visto yo y que no...

- (ya la corto yo y grito) que sí, que me lo ha dicho ella, ¿por qué me lo estás negando así? Si la llamé y me dijo que sí…

- (me vuelve a cortar, ya por última vez porque yo ya paso de hablar con ella) pues tú eres peor porque no haces esto o haces lo otro, blablabla…

Ya ni me creen, fantástico. Vale que se pongan de su parte, vale que la excusen y a mí me ataquen, pero no creerme, cuando ella no sabe de qué va la historia y mi hermana lo ha reconocido...

Hace una semana vino mi padre por cuestiones de trabajo a Madrid, le propongo que nos invite a cenar a mi hermana y a mí y acepta, y nos empieza a contar a dónde suele ir después porque hay conciertos, genial. Llega el lunes y mi hermana se raja porque prefiere quedarse en casa viendo la tele que ir de cena a charlar con mi padre. Yo he tenido un día agotador y me encantaría salir a cenar por ahí, llamo a mi padre para quedar y me pone pegas, tras un par de “problemillas” para quedar que le he resuelto me pone otra, y ya le digo con mi mejor tono de voz: si no quieres no quedamos y no pasa nada. Coge la indirecta y me dice que qué tontería, que no y ya por fin, quedamos sin problemas. Me lo pasé bien en la cena, pero ya después no me ofreció ir a tomar algo al bar de los conciertos, me temo que si hubiese venido mi hermana sí que me lo habría propuesto.

Ayer: mientras cierro el mail de mi hermana para ver el mío veo que ha recibido dos mails de mis padres enviándole fotos nuestras (de los 4) de las vacaciones, abro el mío para ver si tengo correo y para descargarme esas fotos y me encuentro con que a mí no me lo han mandado, así que ahora me surge una duda ¿de verdad mis padres me quieren? Sé que estoy diciendo una chorrada, supongo que sí, aunque sólo sea porque yo también les quiero, porque a las personas de tu familia las quieres sin pensar, pero me duele.

Quiero tranquilizarme y pensar que así, por lo menos, con este tipo de cosas, sé que no me van a hacer sentir culpable cuando me pidan que les vaya a ver, cuando insinúen que soy una mala hija por no hacerlo, pero no es así, me voy a sentir culpable igual, sólo que con muchas menos ganas de verles, así que culpable mucho  más a menudo. Pero lo peor es que estoy empezando a sospechar que, en realidad, esos numeritos de chantaje para que les vaya a ver ya no son por ganas de verme, sino por no sentirse culpables ellos porque no las tienen.

Ay, ¿dónde habré dejado ahora mi capa de dureza que se supone que nadie puede atravesar?

otra de ex

Cuando, después de un medio/largo tiempo fuera, vuelves a tu ciudad se intenta retomar contactos con la gente a la que hace tiempo que no ves, volverte a hacer tu sitio, y sirve para ver cómo de a gusto estabas aquí.

Y a mí me ha tocado en esta semana reencontrarme con mis ex, por lo que parece. Y es que depués de escribir el post anterior me encontré sentada en clase detrás de otro de ellos. Éste es un chico maravilloso con el que estuve poquito tiempo, el único problema que hubo fue que yo no estaba preparada en esos momentos para estar con alguien, ya que me gustaba y estábamos genial lo intenté, pero no salió bien, yo no estaba del todo a gusto, no quería eso para mí en esos momentos. Esos momentos fueron poco después de dejarlo con el del post anterior, y la relación se acabó, seguimos siendo amigos, pero luego, por unas cosas y otras fuimos perdiendo un poco el contacto, y en el año pasado casi ni le vi.

Pues estaba sentada detrás de él, y él al lado de la que hoy es su novia. A ella no la conozco apenas, así que lo único que diría de ella es que me cae bien, porque me inspira buen rollo y porque tengo confianza en mi ex como para creer que no está saliendo con una gilipollas. Ahora, como coincidimos bastante, tenemos un trato cordial, pero creo que cuando empezaron a salir a ella no le inspiraba mucha confianza yo, no sé si porque estaba tanteando el terreno, que tratar con las ex de tu novio puede ser conflictivo, o porque fue en el momento su novio y yo no estábamos algo distanciados.

Al estar sentada detrás de ellos he visto que se han pasado la clase de la mano, ella haciéndoles cosquillas a él en la palma. Me ha parecido un gesto precioso, y me he acordado de cuando yo estaba con él, que era muy cariñoso, y nos pasábamos también el día acariciándonos, haciéndonos cosquillas. Y quiero volver a estar con alguien así, con alguien cariñoso a quien no le de miedo mostrar afecto, porque yo tengo ganas de mostrarlo también.

Supongo que esto suena muy cursi y empalagoso, pasarse una clase haciendo manitas, pero de verdad que era para verlo, pese a estar atendiendo estaban como en una burbuja, manteniendo esos detalles pequeñitos, pero con la tranquilidad de que no te impida desconcentrarte, con la confianza de estar con una persona a quien quieres. Era muy bonito.

Y, por otra parte, me siento ya totalmente recuperada de mi último novio, Voler. Ya he vuelto, no le he visto, y no le quiero ver. Lo nuestro acabó mal por una estupidez de la que él no ha sido capaz de hablar, ni de reconocer su error, ni de atreverse a explicarme sus motivos. No tiene sentido intentar ser amigos porque nunca lo hemos sido, excepto una pequeña temporada cuando salíamos. Y empezar desde cero tampoco lo tiene, porque nos acordamos perfectamente de lo que ha pasado, por lo menos yo. Y además, que no quiero, que no siento absolutamente nada por él como para preferirle antes que a una persona totalmente desconocida.

hablando de ex-amores

Ayer estuve muy contenta, me encontré con un ex del que ya he hablado un par de veces en el blog anterior. La primera vez que hablé de él fue para contar que pareció que hicimos un intento de acercamiento mutuo en las pasadas navidades y que me alegré bastante, porque el que acabásemos muy mal no quiere decir que antes no nos llevásemos genial y que cuando salimos juntos fue increíble, y muy intenso... lo que hizo que el final también lo fuese y estuviésemos sin hablarnos dos años.

Es del que alguna vez comenté la compenetración sexual y intelectual increíble que tuvimos, pero también fueron increíbles las discusiones.

Aún así hoy por hoy es alguien con quien me gustaría retomar el contacto, y reconocerle que me encantó nuestra segunda parte, que he tenido momentos maravillosos con él que no olvidaré nunca, pero eso todavía hoy por hoy está algo lejano.

Lo bueno es que cuando nos encontramos, y después de otro intento de acercamiento e interés mutuo nos quedamos charlando bastante rato y me hizo mucha ilusión. Me preguntó que qué era de mi vida, cómo me iba todo, con un tono de voz en el que se notaba que nos seguimos guardando algo del mucho cariño que nos tuvimos, y que además hemos tirado un poco del orgullo que nos caracteriza para intentar no perder en la memoria todas las cosas que vivimos juntos.

Yo, por mi parte, ya sabía que no quería perderle del todo, como iba a seguir pasando si no se daba una casualidad como la de ayer, pero no estaba nada convencida de que él quisiese lo mismo, pese a ser ya consciente de que él no quería que siguiésemos sin hablarnos.

Y es porque él es todavía más orgulloso que yo, es rencoroso,  le gustan los blancos y negros y odia los grises, y prefiere pensar que las cosas que acabaron mal es porque no debían de haber empezado a que hay cosas que no salen bien y no pasa nada, porque todo el mundo comete errores, porque nadie es perfecto... Por eso me ha hecho tanta ilusión hablar con él, por eso ayer era un poco más feliz de lo estándar.

ilusiones

Últimamente me estoy ilusionando mucho con una persona con la que me lié hace poco, estuvo bien, nos entendimos genial y quedamos con intención de volvernos a ver. Después de esto he intentado quedar un par de veces más pero me da largas, el problema es que no me dice directamente que no sino que me pone muy buenas excusas y propone que nos veamos otro día, como si sí que quisiese que nos viésemos.

Creo que lo voy a dejar de intentar y si de verdad quiere que me llame, pero no quiero, quiero intentarlo, quiero tener algo, quiero que eso prospere, y me preocupa, porque eso es hacerse ilusiones a lo tonto, no nos conocemos de nada, sólo nos hemos liado una vez, que el sexo haya sido bueno no quiere decir que sepa como piensa de nada… pero me gusta. No sé qué hacer, estoy un poco hecha un lío, mi intuición me dice que no quiere que nos veamos, mi lógica me dice que a mí no me gusta, que ni siquiera nos conocemos, pero otra cosa, no sé el qué, me dice que lo siga intentando.

Aún así hay algo que hace que me de mucho más miedo que un rechazo, hay una idea que aparece de vez en cuando, y que antes que la destierre al fondo de la mente ya le ha dado tiempo a que piense en ella, y es que creo que no es que me guste, es que me gusta la idea de que me guste alguien, alguien a quien he puesto cara, pero que igual hubiese podido ser cualquier otra persona, cualquiera que hubiese aparecido en el momento adecuado con la frase adecuada.

Y eso está mal, y está todavía peor el que yo lo critique en los demás. Critico a la gente que sale con alguien sólo para justificar el follar, porque follar con quien te apetece está mal visto, pero que te guste tu novio y quieras follar con él no lo está tanto, ni aunque cambies de novio a menudo.

También critico a las que se echan novio sólo para no estar solas, por esa necesidad de tener a alguien al lado. No porque esa persona les guste especialmente, sino para estar acompañada, mientras aparece otra que les gusta más.

Y es que ahora estoy yo parecida. No es que tenga ganas de salir con nadie, no es eso exactamente, de follar sí, para que me voy a engañar, y de que me den mimos también, pero sobre todo tengo ganas de tener complicidad con alguien, esa complicidad que sólo se tiene con una pareja, y más que de eso tengo ganas de que me guste alguien de verdad, de tener mariposas en el estómago, de estar nerviosa por haber quedado, y así estoy, haciéndome ilusiones con alguien a quien no conozco de nada, pero alguien que, sin saberlo, me está alegrando las mañanas y las noches sólo de pensar en ella. Puede que de aquí no salga nada, pero me ha servido para estar unos días más contenta, espero que no me sirva para estar dentro de unos días mucho más hundida, pero si fuese así me temo que tendré que reconocer que me lo he buscado.

¿se premia a las debiles?

No sé si es un complot machista para acabar con el poder femenino (o con el poder descubierto, no pasa nada si eres mujer y te gusta mandar pero sólo sin que se note, que siempre es menos manejar) o sólo una impresión mía, pero me temo que en este país la sociedad premia a las mujeres débiles en la misma medida en la que castiga a las fuertes, ahí van algunos ejemplos televisivos:

Alguien comentaba hace poco en su blog algo que siempre me ha dado la sensación (no lo podía comprobar pues el único Gran Hermano que vi fue el de Fresita, que es un ejemplo, pero no la prueba de que siempre fuese así) que sólo ganan las chicas tontitas mientras que las fuertes y seguras son odiadas por todo el público.

Lucía Etxebarría comenta a menudo sobre OT algo que yo también he comentado, la gente adoraba a Rosa, por ser la pobrecita chica tonta, la chica gordita que intentaba superarse, la que todos compadecían, mientras que Chenoa le planta cara al mundo, dice que le gusta el sexo y todos se escandalizan, mientras que nadie se escandalizaba del machismo de Rosa.

Pero no sólo en la televisión, eso es sólo un reflejo de lo que pasa en la vida real. en las relaciones también están mucho mejor vistas las mujeres débiles:

Si alguien te deja y eres mujer, tienes que estar llorando por todas las esquinas, pobre de ti como se te ocurra salir, y mucho peor si encima te diviertes y no sales con cara de estar guardando luto: "mírala qué pronto olvida" "ya se está buscando otro", "le ha faltado tiempo para irse de juerga", "se nota que no le echa nada de menos"... todo con tono crítico.

Si es una mujer la que deja, también malo, eso sólo es un derecho de los hombres, da igual que la ley nos lo permita a nosotras también, la sociedad no. La que deja es la mala, la egoísta, la aprovechada, la que se irá con otra persona seguramente, la fría, la calculadora... ¿dónde está la maldad de dejar a alguien con quien no quieres estar o con quien no van bien las cosas? pues ese derecho a los hombres se les reconoce, se les puede llegar a comprender, pero ¿en una chica? está muy mal visto. Hasta el punto de que hay chicas que "hacen" que las dejen, sólo para no quedar mal ellas, ¿no es vergonzoso?

Pero esto no es sólo un ejemplo heterosexista, en las parejas lesbianas parece que pasa lo mismo, la chica que deja es la mala, ejem, interesante, supongo que parece ser que esas parejas no se deben de romper nunca.

Y también vale para la amistad, para los nuevos grupos, cuando llegas a un sitio donde nadie se conoce y todo el mundo se está haciendo amigos, triunfan las débiles, si eres fuerte nadie se preocupa por ti, ni por llamarte, ni por si estás bien o lo estás pasando mal. Si en cambio estás mal con tu novio, o echas de menos a tu familia, o no te puedes (atreves) desenvolver en otro idioma/país, es mejor que sacar los donettes, te salen amigos por todas partes.

No sé si es que la gente tiene la necesidad de creerse que cuida a alguien que no se sabe cuidar solo, o de creer que hay gente más triste que ellos en ese momento, o que tiene envidia del que sale adelante aunque se tenga que beber su propia sangre, o sigue existiendo la pareja opuesta: la santa-la puta, pero hay cosas en la vida que parece que nunca cambian.

soy demasiado fría o la gente es demasiado complicada

No sé si es que me he vuelto fría o el problema es que a la gente le encanta preocuparse por menudencias porque no tienen preocupaciones mejores con las que amargarse la vida, pero he estado pensando en cómo llevo mi vida y fijándome en las reacciones normales de los demás y me doy cuenta de que hago las cosas raras:

Tengo una amiga, que está enamoradísima y pasándolo fatal por un chico que es un puto crío, con el que nunca ha salido, ni siquiera se han besado y ella está sufriendo muchísimo. A mí hace mucho tiempo que no me gusta alguien mucho sin salir con esa persona. La que más lo consiguió fue Zaza, con el agravante de que encima se lió con mi compañero de piso, y aunque sí que hubo momentos que se me hicieron raros y muy incómodos no puedo decir que me lo hiciese pasar mal. Para pasarlo mal por alguien necesito que de verdad quererle, y para eso necesito conocerle mucho, y para eso necesito salir con él, si no hay muchas facetas que considero que no conozco lo suficiente, por ejemplo no me puedo enamorar de alguien con quien no me he acostado. No puedo salir con nadie con quien no me guste el sexo, para eso están los amigos, y no tengo problemas en tener muchos amigos, pero en salir con alguien con quien no me gusta follar sí que puedo tenerlos.

Si llamo a alguien y me cuelga no pienso enseguida que no quiere hablar conmigo y me monto una película, pienso que en ese momento no puede, que ya me llamará, o que ya le mandaré un mensaje más tarde. Y por esto he visto un montón de problemas en otra gente, alguien te llama, no le coges el teléfono porque no lo has oído y luego no has visto la llamada y la otra persona se monta una película de dónde y con quién estabas increíble. Con lo fácil que es pensar que no lo has oído, y además es muchísimo más probable, que yo por cada cita estupendísima tengo mil llamadas perdidas en el teléfono por no haberlo oído.

Si algo me sienta mal de alguien (amigo) pienso en si me sentó mal porque yo estaba especialmente susceptible o si de verdad me sentó mal algo que alguien dijo inconscientemente. Si sospecho que lo dijo conscientemente, para hacerme daño, procuro pasar de esa persona en lo sucesivo y “borrarla” de la lista de amigos, no contarle nada más con lo que me pueda hacer daño. Si lo hizo inconscientemente y no me parece demasiado grave lo paso y lo olvido, y ya si veo que no lo voy a poder olvidar lo hablo con esa persona.

En resumen, no le voy a ir guardando rencor a la gente, no merece la pena, si alguien me cae bien intento guardar el trato con esa persona a toda costa, y si alguien mal intento verle lo menos posible. Y si digo que algo no me ha sentado mal es que es así. Antes a los amigos era a los que más les exigía, ahora no me voy a enfadar con ellos por alguna chorradilla. Soy consciente de que es la gente a la que más le doy y a la que más le pido, pero eso no quiere decir que no me vayan a fallar nunca, todo el mundo se equivoca, y los pequeños detalles te pueden alegrar mucho pero no deberían de entristecerte mucho, deberían de ser demasiado pequeños e insignificantes para eso.

No voy buscándole a la gente el lado no malvado, o tomándome como afrentas cualquier despiste de esa persona, si de verdad tiene un lado malo malísimo ya se le irá descubriendo con el tiempo, y si no lo tiene pues mejor, no me voy a estar enfadando antes de tiempo.

Pero claro, todo tiene contrapartidas, la mayor parte de las cosas no me afectan, pero que nadie, a quien esté conociendo, diga delante de mí una burrada machista, homófoba o racista, y mucho menos que la diga en el tono “yo no soy racista, pero esos putos negros que nos quitan el trabajo…” por ejemplo, y me fastidia más en ese tipo de gente que no se plantea nada y que lo dice porque lo ha oído como verdad inmutable, porque esa persona pasa a ser non-grata en cuestión de segundos y ahí si que me indigno totalmente y me puedo pasar noches soñando con tales barbaridades.

También me pongo triste por ciertas cosas, hace unos días, una antigua amiga del grupo escribió a un par de ellas para decirles que venía a vernos, y en el mail, les preguntó por todo el mundo menos por mí. Una de ellas reenvió el mail a todas, respondiéndolo y me puso triste el que la primera no se hubiese acordado de mí, pero un despiste no me va a quitar el sueño, y en caso de que lo hubiese hecho adrede tampoco, allá ella y su conciencia, y sus ganas de fastidiar a la gente, yo la mía la tengo tranquila.

Supongo que todo esto es porque ahora, después de haber sido la persona más inocente e ilusionada del mundo, tras pasar por una etapa en la que me convertí adrede en un témpano de hielo, para poder equilibrar las temperaturas tengo que ser fría en un montón de cosas, para guardarme mi lado caliente para cosas mucho más interesantes que un enfado.

 

Y  hasta aquí todo está bien, no me agobio demasiado pensando porqué la gente hace las cosas, pero si de verdad soy tan fría y no me gusta complicarme la vida ¿por qué me sientan tan tan mal los “detalles” egoístas que tiene conmigo mi hermana y pueden hacer que pase un fin de semana hundida?

bifobia

Hasta ahora (espero que esto cambie) sólo he salido con chicos, a pesar de haber estado con varias chicas no he tenido ninguna relación estable con ninguna de ellas. Esto hay gente que lo utiliza para decirme que igual las chicas no me gustan, como si ellos, los heterosexuales, no supiesen desde antes de estar con nadie, que les atraían las personas de otro sexo, como si antes de haberte acostado con nadie fueses una persona asexuada. En cualquier caso yo sí he estado con chicas, y sí me he acostado con chicas, pero quien no quiere entender no entiende.

A pesar de ello todos los chicos con los que he salido, desde que más o menos asumí mi bisexualidad hasta ahora (digamos que desde los 17), han sabido que yo era bisexual. No podría salir con alguien a quien no le pudiese contar este tipo de cosas. Es más, en ningún momento me planteé el contárselo como una salida del armario traumática, me lo planteaba como decirle qué cosas me gustaban, o mis ideas. Nunca pensé que ninguno de ellos me fuese a rechazar por ello, siempre he salido con gente bastante abierta de mente, y ninguno me dijo nunca ninguna burrada (aunque las frases de la mayoría tampoco sean para enmarcar, de lo repetitivas que resultan). Sé que si alguno me la hubiese dicho me hubiese sentado fatal y, sobre todo, me habría decepcionado mucho, no hubiese sido capaz de seguir saliendo con él.

Ahora, últimamente, me estoy planteando el caso contrario, salir con una chica y contarle que soy bisexual, y la verdad es que me asusta mucho más. Me da mucha rabia que se considere el salir con un chico como una traición a tus ideales. Mis ideales son de otro mundo, en el que el género de las personas no importa, en el que se educa de igual manera a los chicos y a las chicas, en el que no sea raro para nadie que una chica haga una ingeniería o un hombre quiera ser amo de casa, en el que cada uno pueda salir con una persona, sea del género que sea, y nadie se atreva a criticarlo, en el que no haya ciudadanos de primera y de segunda... Pero el mundo en el que vivo no es así, y hay que cambiarlo. Un mundo en el que los niños se meten con el que tiene gafas, y el que tiene gafas con el gordito y el gordito con el maricón, y el maricón con el bisexual, y éste con... no tiene sentido.

Creo que el ser lesbiana y reducir tu ámbito a sólo relacionarte con mujeres no tiene sentido, y eso que he dicho muchas veces que las mujeres me resultan mucho más interesantes que los hombres, pero no los quitaría de mi vida, no puedes dividir a la sociedad en dos tipos y separarlos, cuando vamos a seguir existiendo los dos, es como si la dividieses en negros y blancos, cada uno a sus bares, a sus zonas de marcha, sin mezclarse… pues no me parece buena idea.

¿Que el mundo es machista y las lesbianas de rebelan contra ello y por eso no quieren que sus novias/ex se pasen al bando contrario? Pues yo creo que hay lesbianas machistas, igual que las hay de derechas o católicas, o rubias y morenas. En todos los tipos de gente te vas a encontrar de todo, afortunadamente.

¿Que las lesbianas no quieren salir con ninguna bisexual por si les deja por un chico?… bueno, es que ya de primeras se están planteando que las van a dejar, y empezar con alguien pensando eso puede no ser lo más correcto, de hecho indica cierta falta de seguridad en uno mismo, y falta de confianza en la otra persona, cosas problemáticas para cualquier tipo de relación.

Sí que entiendo que la gente por ser homosexual lo tiene más difícil que los heteros, que cuando alguien no quiere salir contigo no sabes si es porque no le gustas o porque no se atreve a cambiar los esquemas de “familia casada con niños, heterosexuales todos, por supuesto”, pero eso no quiere decir que los bisexuales sean así para poder irse tranquilamente con alguien del otro sexo, también hay homosexuales que al final renuncian y se casan por la iglesia, también hay homosexuales que no han salido del armario ni lo van a hacer porque los más homófobos son ellos mismos, al igual que hay bisexuales que van a luchar por la diversidad, al igual que hay bisexuales a quienes no le da miedo asumir su homosexualidad, al lado de su heterosexualidad, y es que en todos los tipos de gente hay de todo.

no quiero que me haga reír

Odio la frase de a mí lo que me gusta es que me haga reír, pues a mí no, a mí lo que me gusta es que me hagan feliz, lo de reír no está mal, compartir el sentido del humor con una persona es genial y ahorra un montón de problemas, pero no me vale con eso.

La primera vez que oí la frase creo recordar que fue en compañeros, y me pareció genial, la decían por antagonismo a alguien que salía con alguien muy serio (muy aburrido) Es cierto que no quiero salir con nadie con quien me aburra, es decir, alguien que sus principales aficiones sean diametralmente opuestas a las mías, que su máxima diversión sea ver pelis violentas, o que odie todas las actividades lúdicas que me puedan gustar a mí. No quiero estar con alguien a quien no le guste salir con gente y se aburra con todos mis amigos, o con alguien cuya idea de gracioso vaya asociada a un chiste machista por ejemplo, o simplemente con alguien con quien me aburra insufriblemente yo, pero ya no me parece una gran frase.

Es cierto que me encanta reírme con mis parejas, que esos momentos son preciosos, que muchos de ellos los recuerdo, pero no, no diría nunca "yo sólo pido que me haga reír". Debe de ser que soy muy exigente, o que soy muy aburrida, no lo sé, pero he oído muchas veces esa frase en boca de la amiga colgada del típico tío gilipollas que la hace sufrir para explicar por qué está con él. Y a mí no me vale. Yo quiero alguien que me guste, alguien que me quiera, alguien que sea buena persona, que no mienta por sistema, que tenga inquietudes culturales, políticas y filosóficas, a alguien seguro, con confianza en sí mismo, y sobre todo, quiero a alguien que me haga feliz y a quien se lo haga yo.

me da miedo

No me da miedo ir con ella de la mano, mucho menos por la noche, pero por el día tampoco me lo da.

No me da miedo que se enteren mis amigos, todos los que lo son ya saben que me gustan las chicas.

No me da miedo que se entere mi familia, sé que algunos no se lo van a tomar bien, pero yo no me meto en su vida privada ni la critico, y mucho menos la desprecio, espero que tengan la delicadeza de hacer lo mismo con la mía.

No me da miedo que alguien resulte ser muy homófobo y salga de mi vida, soy consciente de que me puede doler, pero también de que una persona que no acepta esa parte de mi vida no merece la pena.

Pero me da miedo que se entere la gente, esa gente, aparentemente desconocida, con la que puedo ir a clase, o con la que puedo haber trabajado, o con la que puedo trabajar.

Me dan miedo esas personas que son gente cualquiera pero no anónima, esas personas a las que les ponemos cara, o, peor aún, las que me la ponen a mí. Me dan miedo esas personas que me conocen, o que conocen a alguien de mi familia, me da miedo que intenten avergonzarles como si “lo mío” fuese una desvergüenza.

Me dan miedo esas personas a las que probablemente nunca les pida que sean mis amigos, a las que probablemente nunca les pida nada, pero pobre de mí como un día necesite algo de ellos y estén allí sólo para juzgarme, solo para condenarme por querer a alguien de una manera que ellos no entienden.

Me da miedo imaginar que salgo con una chica y que temo ir con ella de la mano por la calle, pero me da más miedo pensar que no puedo demostrar mi amor como me gustaría, como sí que pueden otras personas. Pero todavía me da más el pensar que puede ser ella la que tenga miedo de darme la mano.

¿poco tiempo o poca inspiración?

Llevo unos días algo ajetreada en no hacer nada, es decir, en no hacer nada aparentemente trabajoso, pero que son cosas que me quitan mucho tiempo mental, como papeleo, vuelta a casa, intentar readaptarme a Madrid... Y como resultado de todo sólo me ha venido la inspiración en momentos poco adecuados, sin ordenador, o sin papel delante. Si a esto le sumamos que alguna vez no he podido entrar a administrar mi blog por culpa de blogia, y que no me apetecía escribir en algunos momentos negros que he tenido, el resultado es que hace un montón que no escribo.

Los momentos negros han sido debidos a la maldita burocracia, no sé si he tenido mala suerte, o si debería de haber prestado más atención, o haber leído más todavía todos los papeles que caen en mis manos, o, probablemente, ha sido un poco de cada, y como resultado puede que tenga que prolongar mi estancia en la escuela algo más de lo que tenía previsto. Todavía no lo sé, ya se irá viendo.

El problema es que todo me agobia, me quiero relajar, quiero ir disfrutando del buen tiempo que hace, de lo que me encanta pasear por Madrid, de la magia de Malasaña y de Chueca, quiero descubrir nuevos bares y nuevas gentes... pero me resulta raro. Yo ya tenía amigos aquí, y, en general, los sigo teniendo, pero tengo una sensación de que cada uno va por su lado que me incomoda. No lo entiendo, porque yo he sido la primera que he ido por mi lado, yo me fui cuando lo consideré adecuado y aquí no podía más, y ahora he vuelto, no tengo derecho a pretender que todo esté como antes. Pero tampoco creo que los demás tengan derecho a pedirme cosas como si ellos hubiesen estado al lado mío toda la vida, cuando el año pasado no tuve contacto con casi nadie, porque todo el mundo pasaba de contestar mis mails o mis llamadas, y nunca se lo eché en cara a nadie, me pareció relativamente justificable, yo me fui, ellos tienen su vida, ya no me ven, ya no se acuerdan de escribirme... Pero ahora sí que hay cosas que me dan rabia, me parece que la gente va demasiado a su aire, y con demasiado me refiero a que para ello pasan de los demás.

No sé, estoy algo confusa, también puede ser un momento de inseguridad pasajera mía, que con el cambio y el ajetreo mental que tengo vea el vaso medio vacío, pero me siento medio vacía yo, y eso es un gran problema. Espero que se pase en poco tiempo, de momento voy a aprovechar para seguir redescubriendo Madrid, perdiéndome de nuevo por todas esas calles por las que hace tanto tiempo que no paso, mientras me vienen retazos de inspiración poco a poco.

a disfrutar de las vacaciones

Tras unos días algo horribles hice mi último examen, que fue un desastre, pero bueno, después fue la cena de las parejas, en la que al final sólo hubo una, allí estuvimos 3 amigas charlando, y no estuvo mal, pero demasiado tranquilita para ser mi día de fin de exámenes. El sábado sí que salí hasta tarde, y ayer me tocó ignorar mi cansancio para ir a las fiestas del PCE, y me lo pasé genial. Los delinqüentes me gustaron, pero Chambao me impresionó, estuvimos viéndolo desde alante del todo, en el foso, delante de la gente, fue un lujazo, y la verdad es que aunque ese estilo de música no me suele ilusionar me encantaron.

Ahora me voy de vacaciones, unos días a ver a mis padres y luego a ver a una amiga, y a la playita si hubiese mucha suerte, que no lo tengo muy claro. Cuando vuelva espero tener unos cuantos posts en mente sobre lo humano y lo divino, que tengo muchas ganas de escribir, y tener tiempo también. A pasarlo bien todas.

hoy toca día malo

Hoy me he levantado triste, ya lo estaba notando algo estos días, me cuesta levantarme, como si estuviese enferma, pero sin estarlo, solamente con ganas de fingirlo y de quedarme unas horas más en la cama. No sé si es mi escuela la que me produce ese efecto, ya no necesito ni ir a clases en ella, sólo con pensar que tengo que hacer exámenes y estar por la biblioteca ya me deprimo.

Hay otra posibilidad para mi tristeza, y es que, pese a los exámenes, yo estaba contenta porque este fin de semana tocaba la aventura de la unicama (http://pideundeseo.blogia.com/2006/082401-la-visita-de-ella.php#comentarios), pero tras hablar ayer con mi amiga me dijo que no creía que nos pudiésemos ver.

Y ahora según me he levantado de la cama, ya desanimada, me he encontrado un mail de una amiga, que nos invita al resto del grupo a su casa, pero, resumiendo, sólo van a ir dos parejas y yo, y, aunque sé que me lo voy a pasar bien, es lo último que me apetece en estos momentos. La verdad es que con una de las parejas suelo salir de fiesta, pero ir a cenar con las dos no me apetece nada, y que en el mail ya me digan que me lleve a algún amigo, todavía menos, porque, recapitulemos, no tengo novio, ni vistas a, así que "amigo" no es una forma bonita de llamarlo, sino que quieren que lleve a algún amigo de verdad, y con esto me surgen varias dudas: ¿es que se lo quiere ligar ella? ¿delante de su novio? ¿o me lo llevo para no ser impar? ¿es porque si no me van a ignorar? ¿de verdad es necesario el amigo? Porque no tengo ninguna intención de llevar a ninguno que de verdad lo sea a una fiesta así, a ver si así nos aburrimos dos en vez de yo sola, pues no.

Me temo que intentaré llegar ya algo borrachilla, aprovechando que tengo un examen esa tarde, utilizaré esa excusa para empezar a beber cerveza en la cafetería... (diosa mía, doy un poco de pena, ¿verdad? que de repente el mejor plan para el viernes sea emborracharme, y encima en mi escuela... me avergüenza un poco)

Vamos, que el plan de las fiestas del pc me parece mucho más tentador todavía que ayer, así que si alguien quiere ir el sábado (a lo del viernes no me puedo escaquear, pero igual puedo también el domingo, todavía no lo sé) y le apetece conocer a una bollobloguera medio anónima (que normalmente es muy alegre y feliz, pero con algún toque depresivo de vez en cuando que se pasa rápido), avisadme.