Lo primero de todo, perdonadme por no dejaros comentarios últimamente, os sigo leyendo, pero no tengo apenas minutos libres para sentarme un rato tranquila, ahora mismo me tengo que ir ya a estudiar.
Lo siguiente ¿alguien conoce las fiestas del pc de Madrid? Es que estaba pensando ir este año que por fin puedo, y creo que hay que pagar, y no sé muy bien qué hay, aparte de conciertos, claro, así que si alguien ha ido alguna vez y me puede contar algo se lo agradecería mucho.
Por lo demás casi todo bien, pero me da pena ver que el grupo que teníamos al empezar la escuela, y que nos ha aguantado todos estos años se está deshaciendo, cada uno va a su aire, yo sigo viendo más o menos a todos (menos a un ex mío) pero cada uno tiene ya su vida y casi no nos vemos, una penita, pero bueno, a ver qué se puede hacer este año respecto a eso, tendré que pensar algo, a ver si podemos hacer alguna cosilla antes de que algunos más emigren...
Ya estoy en Madrid, no sabría decir si me ha costado mucho volver o no, estoy a gusto aquí, pero allí también lo estaba. Es un cambio y a mí los cambios me gustan, no me gusta que mi vida sea demasiado estable, necesito tener metas distintas, ilusiones diferentes en cada etapa.
Me gusta conocer a gente nueva, conocer muchos lugares, aunque sí que hay lugares en los que me he sentido mejor, a los que he querido volver, pero nunca me he arrepentido de cambiar de sitio. A los amigos los guardo, pero eso no quita que no me encante conocer a gente nueva, y he conocido a gente maravillosa. A ver cómo sale todo, a ver cómo termina esta época, a ver en qué cambia mi vida gracias a ella.
De momento sigo muy ocupada, tengo muchas cosas que resolver en estos días, pero si no antes, a más tardar a finales de mes mi vida volverá a la normalidad, pero ahora mismo no sé si me va a resultar normal, de momento no lo está siendo, ahora mismo mi vida era la que tenía allí, aunque estaba claro que era algo temporal, pero me acostumbré y me gustaba. Creo que lo que me espera también me va a gustar, aunque supongo que tendré momentos en los que se me haga duro, pero como ya he dicho, me gustan los cambios y las nuevas metas.
Esta noche por fin voy a Chueca, ya contaré qué tal la noche, aunque no creo que pase nada interesante. A ver si acabo con todas las tareas del viaje y cuento algo más interesante.
Estaba escribiendo un post sobre las relaciones a distancia y la relación con mi ex, pero me acaba de dar mi compañero de piso una carta que he recibido de una amiga, y me ha hecho una ilusión increíble, así que voy a escribir sobre esto.
A mí me encanta escribir, supongo que eso se nota en el blog, si no no me lo habría hecho. Pero todavía me gusta más escribir por carta, pese a que los mails me parecen un gran invento, a que los programas de conversación por internet también, me hace una ilusión increíble recibir una carta de alguien, aunque haya llegado 3 días tarde y ya sepa alguna de las cosas que me cuenta. Me da igual. La ilusión de abrir el buzón y encontrarte con un sobre a tu nombre, escrito a mano, y abrirlo para leer esas líneas me parece increíble.
La carta de hoy (la verdad es que lo digo como si tuviese cartas todos los días, y eso, viendo como está el patio, con el vicio de los sms, está muy lejos de la realidad), es de una amiga que conocí aquí, de una persona que sin darme cuenta se fue convirtiendo en alguien muy importante poco a poco. Hoy es una de las personas más interesantes que conozco, y me alegro un montón de haberla conocido y llevarme bien con ella. Es de la gente que quiero guardar para siempre, aunque la palabra siempre siempre suene algo irreal.
Pues la carta es genial, una carta de reflexiones filosóficas, y, como me dice al final, "es que las cartas están para hablar de estas cosas que no se hablan por teléfono". Pero es que además es un encanto, me ha enviado un recorte de una revista con una foto preciosa de unas ballenas, escribiendo al pie de página que "parece mentira que seres así sean de verdad", y yo me he emocionado como una tonta, me ha hecho muchísima ilusión ver que se acuerda de mí, o que quiere compartir conmigo algo que le ha gustado ver, y que se ha puesto a recortarlo y enviármelo. Me ha parecido un detalle precioso. Estas cosas son los mejores regalos que me pueden hacer, los que no cuestan nada, pero que sí valen mucho, sólo que su precio no es en dinero.
Y así estoy hoy, emocionada, contenta, y dispuesta a luchar por la amistad como apoyo constante e inigualable, un día más.
El otro día tenía mil llamadas de un número desconocido en el móvil, tuve que buscar de quién era ese número porque lo había borrado de la tarjeta porque tenía una agenda inmensa que me aburría de recorrer cada vez que buscaba un número. Lo encontré, y resultó que era el de un ex mío con el que estuve en el instituto y con el que guardo muy buena relación pero que simplemente se había ido a vivir a otra ciudad, y al que no creí que fuese a volver a ver muy a menudo.
Este chico es una de las personas con las que más me he compenetrado, y eso pese a ser de clases sociales, de razas, y de ideas muy distintas. Después de irme a Madrid cuando volvía a la ciudad de mis padres en vacaciones me sentía muy incómoda, sentía que yo había cambiado pese a seguir siendo la misma y que la gente que se había quedado allí no, que pensaban que yo era distinta y era una infiltrada en mis grupos de antes, que nadie conocía muchas cosas de mí que gente que me conocía desde hacía un año sí que sabía. Pues al único al que se lo conté todo, y del que nunca tuve ninguna duda de que lo fuese a entender, fue a él. Y, pese a ser el más distinto a mí, el que menos oportunidades había tenido de salir fuera, de cambiar de mundo, lo entendió todo perfectamente, y nunca me dijo que había cambiado mucho, como me dijeron muchas personas.
Nos entendíamos genial, nos llevábamos mejor, teníamos mucha confianza en el otro, como para contarle cualquier cosa, y además, es la única persona tan poco celosa como yo que he conocido. Los dos sabíamos que por separado ligábamos mucho.... si queríamos, pero los dos sabíamos que si estábamos juntos era por algo, y que no íbamos a irnos con otro, por lo menos, no sin avisar. Hubo dos anécdotas muy curiosas en este sentido:
La primera es que cuando empezamos a salir me contó un día que una de sus ex, de la que había estado enamorado (sabíamos que nosotros dos no lo estábamos ni lo estaríamos nunca) le había escrito una carta, no me contó más y yo no pregunté. Pero yo sabía (suponía y estaba segura) que la chica se la había escrito porque se había enterado de que había vuelto conmigo (no sé porqué todas sus novias me consideran peligrosa) y con intención de volver con él para dejarle tirado, como ya había hecho. De todo esto, a mí lo único que me preocupaba de que volviese con ella era volverle a ver como cuando lo dejaron, con lo alegre que es y se le notaba a distancia que lo estaba pasando fatal. Seguí sin preguntar nada, él no me lo contó, y yo nunca me preocupé por ello. Meses más tarde me contó esta historia, tal y como yo la había imaginado, y me dijo que no quería volver con ella porque sabía que lo estaba haciendo sólo por estar conmigo, y que en realidad ella no quería salir con él, y le iba a volver a dejar. Le dije que ya lo sabía que me lo imaginaba, y no pasó nada, él me cuenta lo que quiere, yo a él también, pero sabemos que lo nuestro es fuerte.
La segunda historia fue poco después, también de cuando estábamos saliendo. Había un chico en mi instituto detrás de mí, que no me gustaba demasiado, y una noche me lo encontré por ahí y me llegó todo serio a decirme algo que igual me iba a doler, que mi novio me estaba poniendo los cuernos, que le había visto con una chica el día anterior, cuando yo ya me había ido a casa, en la discoteca. Yo me eché a reír, y ni me lo creí. Cuando unas horas más tarde me encontré con mi novio sí que le pregunté sobre eso, pero me empezó a contar con quién estuvo esa noche (una amiga suya, que era amiga de otra ex) no quise oír más, pese a que sí que me contó algo más de la historia. Yo sabía que estaba con una amiga, que era muy cariñoso, pero que no me iba a engañar, sin decírmelo. El otro tío todavía vino un par de veces a preguntarme si no lo había dejado con él porque me pusiese los cuernos, y me volvía a dar la risa, sería gilipollas...
Y es que yo confiaba mucho en este chico, sabía que si estaba conmigo era porque quería, y no por estar con alguien, que solo estaba perfectamente. Sabía que si se quería enrollar con más gente me lo diría y no habría ningún problema por parte de los dos, porque ya habíamos estado mucho tiempo así, liándonos nosotros y contándonos nuestras aventuras con los demás, así que lo que menos me iba a imaginar era que estuviese con otras sin decírmelo. Sabía que si habíamos decidido salir juntos era porque para una temporada por lo menos, nos iba a bastar con estar juntos, sin nadie más, pero que si aparecía alguien los dos lo íbamos a entender. Y nunca me sentí imbécil por confiar en él, ni me lo parece ahora tampoco.
Ahora vive con la novia, y es una tía a la que yo no conocía de nada hasta que un día que quedamos los dos para vernos, con más gente, la tía se autoinvitó y vino con nosotros para estar con una cara de enfado continua y sin hablar más que para soltarme un par de borderías a lo largo de la tarde, que me sentí obligada a ignorar porque ya estaba tenso el ambiente, como para andarle echando más leña. Al final consiguió lo que ella no quería, que quedásemos él y yo a solas, porque al día siguiente vino él a buscarme a casa, a charlar, y a pedirme perdón por haber tenido que soportar así a su novia.
Pues hace un par de días me llamó para decirme que vuelve a vivir en nuestra ciudad, y que si nos veíamos. Le dije que no me trajese a la novia, o por lo menos que no me la trajese enfadada, que no estoy yo de humor para aguantar tonterías, que seguro que tal y como estoy últimamente la contesto, y a ver si al final acabamos mal, que la gente de mi ciudad es muy bruta y casi todo se arregla con peleas (espero que a partir de los 20 esto ya no sea así), y me dijo que no, que si venía iba a venir de mal humor, así que vendría él solo.
Y yo no entiendo como alguien puede dudar de este chico, yo es lo último que hubiese hecho, vamos, que tuve oportunidades para desconfiar de él y jamás se me ocurrió. Y es más, que si dudo de la fidelidad de alguien, pero se la exijo, no salgo con él. Pero por eso yo no dudaba de él, porque yo no le exigía nada, porque los dos éramos conscientes de que eso se podía acabar, por parte de uno o de los dos, y aprovechábamos el momento, porque al no pedirnos nada sabíamos que el otro nos iba a contar sus dudas y sus problemas. Sabíamos que si el otro se quería liar con alguien no se lo íbamos a impedir, de hecho sabíamos que podíamos continuar juntos tras una historia así. Y de esta manera ninguno de los dos tuvimos nunca miedo de los cuernos. Yo, pese a no dudar de ninguno de mis novios, no he vuelto a tener una historia así de confiada por las dos partes con casi nadie más, y por lo que veo de él y de su novia, él tampoco ha vuelto a tener esa suerte.
resulta que ha aparecido el post de "lo que nadie sabe", se había quedado guardado en los borradores y lo he visto hoy, así que aquí lo cuelgo de nuevo, lo que he perdido son los comentarios:
Voy a contar algunas cosillas mías que desde el blog no se pueden imaginar, o eso creo, pero que no entraba en la categoría de secretos porque no es algo que yo oculte:
- Soy un poco borde, siempre me he ganado ese adjetivo, pese a que desde hace algún tiempo ya nunca he sido la borde de ningún grupo, y yo ya no me consideró así, porque he aprendido a controlarme bastante y a callarme alguna cosilla, pero normalmente soy bastante directa en las conversaciones. No me gusta la gente que no da su opinión, de hecho desconfío de ella. Hay gente a la que no le gusta, pero también hay gente a la que sí, de hecho mi ex confesaba que le encantaba cuando sacaba mi genio y le contestaba con carácter.
- Lloro mucho con las películas y los libros tristes o de amor, incluso con las canciones. Soy bastante sensible para esos temas aunque no lo suela aparentar, o no me suelan preocupar otras cosas que a la gente sí. Las películas con las que más he llorado son, y por este orden: los puentes de madison (me tocó muchísimo) y mar adentro, no paré de llorar en ninguna de las dos, y lloré también mucho con la de dancing in the dark. Los libros: rojo y negro (stendhal), y uno infantil del que no recuerdo el título. Las canciones: cuando los ángeles lloran (maná), recuerdo (de ismael serrano), someone saved my life tonight (elton john) y la de titanic, en cambio con la película casi no lloré, sólo se me escaparon un par de lagrimitas al final, cuando ella tira el collar.
- Soy bajita, un par de centímetros más pequeña que la media española de mujer (es que la media sigue siendo baja) hasta el punto en que muchas bicis de esta zona algunas no me valen porque no llego.
- he sido muy muy religiosa de pequeña, hasta que me tocó las narices el machismo de la iglesia, su afán por controlar la moral ajena (que no la propia como deberían) y hasta que me pregunté porqué creía en un dios omnipotente si la mayor parte de las cosas de este mundo eran malas, así que prefiero pensar que no hay una divinidad con voluntad que nos mueve a su antojo.
- Muy poca gente conoce mi color de pelo, porque llevo años con él teñido, y a veces de colores algo extraños.
- Mis ojos pueden ser de tres colores diferentes, según el momento y la luz con la que se miren. Siempre creí que eran muy expresivos y alegres, pero ahora me los veo tristes, no sé qué les ha pasado, ni se recuperarán, y estoy preocupada.
- Hablo mucho, pero también me encanta escuchar a los demás, y que me cuenten sus historias. La gente me suele contar cosas en tono "esto no se lo cuentes a nadie, eres la única a la que se lo he dicho", y, hasta ahora, sé guardar los secretos.
- me encanta hablar de sexo, suelo ser la sexóloga de todos los grupos por los que paso, jejeje
- La gente se cree que voy de dura por la vida, yo creo que no es así, pero sí es cierto que hay muchos típicos problemas "femeninos" de los que suelo pasar, véase los celos, o las discusiones de ya no me quiere y se va con otras, o a ver cuándo sienta la cabeza y nos casamos,... y el que hable mucho de sexo hace pensar a la gente que no soy nada sensible, ¿qué tendrá que ver?... De hecho nadie me suele llamar por diminutivos, pese a mi tamaño, por eso me hace gracia que en la blogosfera muchos de vez en cuando me llaméis estrellita, me resulta cariñoso, pero en persona ya no me gusta tanto.
- soy muy cabezona, sobre todo con ciertos temas de discusión en los que no soporto que alguien me lleve la contraria, como por ejemplo el machismo, o la homofobia. La última discusión de este estilo fue sobre los toros, sobre si era cultura o no, mis compañeros de piso fliparon, porque nunca me habían visto discutir así, defendiendo que era hacer una fiesta de la tortura, el sufrimiento y la muerte de un animal.
- Soy muy optimista, pero si en algún momento soy pesimista respecto a algo (mi carrera) no se me puede convencer de que la vida es bella.
- Confío en la bondad ajena, pero como alguien me de mala espina me suelo reservar mi opinión un tiempecillo hasta ver qué pasa.
- De pequeña aparentaba más edad, más tarde aparentaba menos y hasta me llegaron a pedir el carné con más de 20 años, ahora ya no sé lo que aparento.
- La gente dice que soy muy segura, no sé si es cierto, sólo sé que lo soy mucho más que de pequeña que tenía mil inseguridades.
- soy muy, muy feminista, y por ejemplo nunca llamaré puta a otra mujer, ni me meteré con ella por sus prácticas sexuales.
- tengo mucho carácter, pero odio discutir, me encantan las discusiones filosóficas o políticas o de ese estilo, pero una discusión típica, en la que la gente empieza a perder los papeles y a decir cosas que no quiere decir, y a voces, las odio, desde el novio celoso que tuve, con el que me pasaba el día discutiendo, casi no he discutido con ningún novio.
- soy una persona muy, muy feliz.
¿alguien tiene alguna duda? Y si alguien quiere contar como es fuera de la blogosfera me encantaría leerlo.
¿qué tal estás? Imagino que muy bien, con tu trabajo, tu vida en pareja, en resumen, tu vida, como la de tantos millones, la estabilidad tan deseada y que tanta gente quiere y envidia.
Yo estoy también bien, no tengo ninguna de esas cosas, pero, a pesar de ello (o quizás también gracias) soy muy feliz, con mi vida, mis amigos, y mis juergas de fin de semana.
Te escribía para agradecerte en todo lo que me has ayudado tras nuestra ruptura, para agradecerte que hayas cambiado tanto que me resulta muy fácil decir por qué creo que el amor no dura eternamente. Cuando lo dejamos porque la chispa se acabó sabía que no pensaba que había sido un error dejarlo, pero bueno, siempre hay gente ahí compadeciéndote por estar sola, porque tu relación no funcionó, porque ellos llevan aaaaños, en parejas taaaaan felices y que se quiere taaaanto, que a veces te hacen dudar si has hecho lo correcto, o si lo correcto es aguantar en una relación aunque ya no sea como al principio porque, claro, las cosas se calman y las relaciones se tranquilizan. Pero que se tranqulicen tanto como para que yo estuviese pidiendo ayuda a gritos y tú no los oyeses porque estabas muy ocupado no me parece normal.
Y hoy te veo con tu novia, esa chica que me cae muy bien, que ha cambiado tanto su forma de pensar, que se ha rebelado contra casi todo lo que le enseñaron, y la admiro mucho, pero veo que tú te has convertido en otro persona, que ya no eras el chico a quien no convenció su educación, e intentaba cambiar el mundo. Y ahora te veo y veo a cualquier señor mayor de la edad de nuestros padres, que llega a casa, a mesa puesta y comida caliente, para ponerse a ver la tele al acabar de cenar dejando aún los platos sobre la mesa, y veo como ella recoje los platos y comenta que es imposible hacer que cumplas con tus tareas domésticas, mientras ella las hace todas, algo contra lo que todavía no se ha rebelado, se ve que encontró que esas enseñanzas de su madre eran ciertas, a los hombres se les conquista por el estómago, así que a hacer tú la comida, niña.
Y no sé si ya eras así antes, cuando estabas conmigo, pero simplemente lo disimulabas sabiendo que yo lo odiaría, o has cambiado y te has malacostumbrado a que ella no lo odie, te has acostumbrado a estar en esa relación cómoda por la que nunca luchaste, te has acostumbrado a que ella lo haga todo, mientras te justificas infravalorando su trabajo, sus estudios, su tiempo y su amor. Y hoy eres una persona de lo más conformista, el día menos pensado te veo casándote por la iglesia, bautizando a tus niños y llevándoles a estudiar a un colegio de curas, lo que siempre negaste.
Así que te doy las gracias por hacerme ver, con este cambio tan radical, que la gente cambia, o que la gente no es lo que parece. Te doy las gracias porque hoy sé que estaba equivocada cuando creí que lo nuestro podía ser para siempre. Te doy las gracias por hacerme tan fácil el no echarte de menos, por anestesiar y anular lo que sentía cuando pensaba en ti y seguías siendo lo que más quería en el mundo. Te doy las gracias porque si no hubieses cambiado tanto es posible que en algún futuro lejano hubiese echado de menos lo que tuve contigo pensando que no iba a encontrar nada mejor. Hoy, eso es imposible.
Gracias por todo, mi amor. Te deseo que seas muy feliz.
Hace unos días llegó aquí una amiga mía, llevábamos un par de meses sin vernos y fue curioso, porque dijo lo de "parece que nos encontramos y no ha pasado el tiempo", y yo ni me lo había planteado, pero es cierto. Podemos hablar de todo y de nada, estuvimos hablando de Salsa (http://pideundeseo.blogia.com/2006/080301-ganas-de-complicarse-la-vida.php#comentarios), que parece ser que recae y puede que venga a ver a su chico (ay, que miedo me da, por favor que no sea así...), hablamos de las cosas de cada una, y podemos salir de fiesta como siempre y pasárnoslo genial.
Lo que pasa es que a mí esto no me sorprende, yo no hice el comentario porque ni me lo había planteado, estoy acostumbrada a no ver a amigas mías durante meses y que luego todo siga como siempre, nos pongamos al día en un par de horas y podamos seguir charlando de todo y de nada, de las aspiraciones y miedos de cada una, sin pensar en el tiempo que no nos hemos visto.
Creo que la amistad es un sentimiento duradero, algo que no cambia del día a la mañana, algo que no se inmuta con el tiempo que pasa, algo que para romper hay que tirar fuerte, pero que normalmente es elástico, se tensa pero ya al juntarse de nuevo se recoloca y vuelve a la normalidad.
Es por eso por lo que prefiero la amistad a el amor, sé vivir sin pareja, pero no sé vivir sin amigos, porque me parece un sentimiento más verdadero, y a la larga mucho más placentero, pero claro, esas dosis de ánimo para volar a 10 cm por encima del suelo la amistad no te las suele dar, y perdemos la cabeza por ellas, como si fuese nuestra droga.
El otro día fui una la asociación de gays que organiza una actividad semanalmente. No había ido antes, entre otras cosas porque no podía por los horarios, pero claro, ahora en verano, ya no tenía excusa.
Al ir por primera vez te hacen un cuestionario, para estadísticas, según ellos, de qué edad tienes, estudios... todo bien, la gente muy agradable. Me contaron que eran una especie de familia, y al llegar se me presentó todo el mundo, y la gente habló conmigo sin problemas.
Tenía miedo de que alguien llegase, me señalase y dijese que yo no era lesbiana, que yo era bisexual, ese especímen tan odiado por tantas y tantas lesbianas, y a ratos me sentía como infiltrada, en una asociación en la que todo el mundo se conocía menos yo, pero la gente fue muy agradable. Pero hoy al leer la programación de este verano, vi que hubo una charla contra la no discriminación, en la que a cada uno le iba a tocar defender papeles y ponerse en el lugar de personas que no eran como ellos, es decir, heteros, bis y transexuales, glups, qué papel me hubiese tocado hacer a mí... bueno, a mí nadie me preguntó qué era, y ya está bien que en aquí las organizaciones tipo LGTB no incluyen la B, y estoy harta.
Uno de los detalles fue que siempre se referían a las chicas como a las lesbianas, yo voy con las lesbianas, no sé qué las lesbianas... y había una chica que no hacía más que repetir que ella no era lesbiana... ¿sería también bisexual? no me atreví a preguntárselo.
Eran todo gente joven, y la mayoría estaba allí con su pareja. Parecían que conocían a todos los gays de esta ciudad, estuvieron un rato cotilleando y fue curioso porque hablaron de uno al que vieron con una chica y que les dijo que había decidido volver a sus orígenes, y estuvieron hablando de la pluma que tenía ese tío, cómo era posible que ligase con chicas. Y la verdad es que entiendo que a los gays les moleste que alguien decida volverse a la acera "convencional" pero también es decisión de esa persona como quiere vivir, y si prefiere llevar una vida normal y ahorrarse problemas de inadaptación antes que estar con la persona que quiere, y lo tiene claro pues... allá él, yo no lo haría, pero yo no soy él.
Me fijé en una chica que había cuando entró, muy guapa y parecía maja (no como otra, que parecía una víbora, malísima, aunque las apariencias engañan, nunca se sabe) Al cabo de un rato me volví a fijar mejor, y me pareció que la chica en cuestión era mucho más pequeña que yo, y hablando resultó que estaba todavía en el instituto, ay, que complejo de asaltacunas, me temo que me estoy haciendo mayor...
Lo mejor del día: conocer a tanta gente, ver el buen ambiente, y que al final, cuando decidieron ir a tomar unas cervezas una chica me invitase a ir con ellos.
Lo peor: pasaron mis compañeros de piso a buscarme y uno de sus amigos, al que tengo una manía odiosa, por machista, grosero y gilipollas, no tuvo mejor idea que preguntarme qué hacía allí con esos maricones... desafortunadamente mi compañero de piso se puso a hablar conmigo y no le pude contestar, pero es que le tengo cruzado desde el primer día que le vi, que soltó un montón de machistadas, y todavía más desde el segundo, que fue peor... y así progresivamente, en fin, gilipollas hay en todos lados y raro será el día en que ninguno de tus amigos tenga uno que lo sea...
Hoy me voy a dormir triste, sí, un viernes a la 1 de la mañana ¿qué hago que no estoy de fiesta y estoy yéndome a dormir, y encima triste? Pues eso me estoy preguntando yo, pero he ido al cine, y a tomar una cerveza, que me he bebido rápido, y me he ido, estoy cansada, de las mismas caras, de las mismas conversaciones... y es que hemos ido a ver una peli de temática gay, bueno, ese no era el tema principal, pero sí el secundario, y ya están mis amigos haciendo bromas en plan "yo no soy maricón", y lo odio, realmente me repatea, me ha tocado las narices siempre, pero es que cada vez más.
Además, que se sienten en la necesidad de excusar al gay de la película, que no, señores, que es gay y no hay más que hablar, pues no, que "si no le hubiesen echado de casa igual no se hubiese vuelto gay" que "si sólo lo probó una vez", blablabla. A ver, ¿cuántos de vosotros sois heterosexuales? ¿y desde cuándo lo sabéis? De toda la vida, ¿verdad? y ¿verdad que lo sabíais antes de haber estado con ninguna chica? Pues muchos homosexuales también pero tienen que aguantar todas estas gilipolleces que se os ocurren a vosotros.
Y estoy harta, triste, y sobre todo muy cansada, ¡qué penita de mundo!
Editado a las 11a.m.: voy a darle el toque de humor a esto, que ahora por la mañana veo las cosas más claras, y es que, ¿os acordáis del post del fuego en el que conté lo de los saltamontes y dije que de pequeña los cazaba? Pues me acabo de encontrar un saltamontes en mi cama, debe de llevar ahí toda la noche, porque acabo de abrir la ventana, y durante el día la dejo todo el día abierta, porque estoy fumando, para que se ventile. Y he tenido que recuperar toda mi habilidad de la infancia para cazarlo y sacarlo por la ventana.
Iba a escribir un post sobre mi tarde de ayer, que fue lo que hizo que el día mejorase, porque me fui a una asociación de actividades para gays y me lo pasé muy bien, pero lo dejo para otro día porque estoy dándole vueltas a una idea desde hace un par de días. Fue desde que leí el post de Chaika (http://blogs.chueca.com/fasesdelaluna/c_135.htm#comment_1) sobre la depilación y todos sus comentarios, y también el enlace que puso somiatruites al post de clockwork_orang (http://blogs.ya.com/confussion/200602.htm#21) que le estuve dando vueltas al tema.
No sé porqué siempre había pensado que las mujeres iban a ser más condescendientes con la no-depilación ajena, supongo que por que ellas sabían lo que había, sabían lo que dolía, pero claro, la otra cara de la moneda es si yo sé lo que duele y me la hago tú también, guapa.
Si a mí un tío me dice que me depile tiene bien claro la respuesta que va a haber por mi parte, depílate tú si te da la gana, que yo ya hago lo que me da la gana también. Claro que si me lo dice una tía la frase como que en principio no me sentaría tan mal, no me parecería tan machista, pero luego pensándolo me diría que qué narices les pasa a los demás para meterse con el físico ajeno, y me sentaría igual de mal que si alguien (chica o chico) me dijese que me operase las tetas o me hiciese una liposucción para quitarme los michelines. Mi cuerpo es mío y o te gusta o no, pero no eres quién para pedirme que lo cambie.
Está claro que cada uno tiene sus filias y sus fobias, y entre las filias pueden estar ver un cuerpo liso y sin pelos, igual que entre las fobias que ese cuerpo sea peludo, pero mi problema es que yo casi no tengo filias ni fobias con la estética de una persona. No me gustan la gente muy, muy gorda, igual que no me gusta la muy, muy delgada, pero eso es en principio, sí me podría llegar a gustar una persona así, y es que mis fobias y filias son mentales, no me gustaría alguien que fuese machista, ni una chica obsesionada con adelgazar, ni alguien que sólo busque pareja para no sentirse solo y para casarse, ni alguien que se pase el día criticando a los demás y más preocupado de lo que hacen los otros que de lo que hace él mismo... Vamos, que tengo un montón, pero que no tienen que ver con el físico de esa persona. Y es que yo he estado con chicas, con chicos, con negros, con blancos, con gente pija, con gente hippy, con frikis, con heavys, con góticos... y tod@s me han gustado.
Y me imagino a alguna de esas chicas que han dicho que no soportaban ver un pubis peludo saliendo con alguien que tiene mucho vello (porque eso de primeras no se sabe), porque es prácticamente imposible estar constantemente bien depilada, a no ser que tengas poco. Y o bien lo dejarían, sólo porque su pareja tuviese más vello que la media, o bien le pondrían caras para que se depilase más a menudo, o bien lo soportarían, y entonces no entiendo qué narices pinta el comentario diciendo que les parece fatal, horrible e inaceptable.
Y no sé porqué pero a veces tengo la idea de que la gente que pertenece a minorías (marginales, porque casi todas las minorías lo son, menos la de los ricos) va a ser más condescendiente con defectos ajenos, o con otras minorías, y no es así. Y es que tienen los mismos derechos que alguien de una mayoría para no serlo, es decir, ninguno, pero lo hacen. Por ejemplo no sé si lo sabíais pero los negros son increíblemente racistas contra los árabes, y viceversa, yo cuando me enteré lo flipé, me parecería más lógico que se uniesen los dos contra los blancos, el enemigo común que los margina a ellos, pero no, se intentan poner de su lado y odian a los distintos. Es como con la bisexualidad, los homosexuales detestan a los bisexuales, en vez de pararse a pensar que son como ellos (bueno, no todos, afortunadamente, pero es un ejemplo). Es como en The L word, cuando Moira-Max, se intenta convertir en un chico y empieza a criticar que Jenny sea lesbiana y se muestre como tal, en vez de ponerse de su lado, sabiendo lo que hay, porque es más fácil creerse que tú sí estás más adaptado.
Y pienso en lo de la depilación y me recuerda a cuando antes, cuando feminismo y lesbiandad se asociaban (aunque no fuesen lo mismo) las lesbianas criticaban a las que no iban vestidas de lesbiana(butch), y ahora, corta memoria histórica que tenemos, las lesbianas pretenden que el resto sean como las chicas de The L word, a mí también me encantaría encontrarme a Shane, pero que si todas las tías fuesen como ella probablemente acabaría hasta las narices, y es que en la variedad está el gusto, en ser butch o no, en saber que nadie es exactamente igual que tú, en saber que todo el mundo tiene sus defectillos, y si el único defecto que tiene es tener mucho vello "ahí me las den todas"
Lo siento, pero a mí físicamente me puede resultar algo más bonito un cuerpo sin pelos, pero cuando veo a una chica que no se depila pienso en la autoestima y carácter que tiene que tener, y eso sí que me da morbo, y es que mis filias son mentales.
Ayer estuve hablando con Ella, y resulta que no va a poder venir a verme, cosas de los contratos temporales, pero voy a ir yo. Así que por un lado me da pena pero por otro me gusta, y es que me da pena porque Ella no conoce esta ciudad y se la quería enseñar, pero por otro lado, si soy yo la que voy... sólo hay una cama para dormir, ¿alguien adivina lo que eso significa? Pues sí, que tendremos que dormir juntitas :)
Por cierto, ayer me desapareció un post, no sé si cuando fui a corregirle una falta o después, pero yo por la noche no podía entrar, ¿era culpa de blogia? ¿a vosotros también os pasaba?
Leyéndo un antiguo post de Su he recordado lo que sentí yo la primera vez que fui consciente de enamorarme, creí estar muriéndome poco a poco de dolor cuando ese chico se fue de mi vida. Me enamoré de un amigo mío de clase, era alto, moreno, de piel clara y ojos verdes, de voz grave y misterios y con andares desgarbados, que desde entonces me encantan. Nos llevábamos bien, y yo me enamoré locamente, él se fue de la ciudad y me pasé un año llorando, lloraba todos los días, al levantarme por las mañanas, al acostarme por las noches, y muchas veces a media tarde si me sentaba a estudiar, no podía dejar de pensar en él, de pensar en cómo sería mi vida si él no se hubiese ido.
Me acuerdo de la descripción que dio en un capítulo de compañeros Isabel: "¿enamorarse es que lo último antes de dormir sea acordarse de esa persona y lo primero al despertarte? ¿enamorarte es sentir mariposas en el estómago cada vez que le ves? Pues eso siento yo" Pues yo sentía mariposas y enjambres enteros de abejas. Era lo primero de lo que me acordaba al despertarme, y de lo último al acostarme, pero también de lo que me acordaba todas las horas del día, también con lo que soñaba.
Lo pasé muy mal, cuando me ponía a llorar no podía parar, ni el que me fuesen a ver mis padres con los ojos hinchados, ni el miedo a aguantar su interrogatorio me hacían dejar de llorar, sorprendentemente no se dieron cuenta nunca. De hecho, pese a ser una de las cosas más importantes de mi vida, y a llevarme muy bien con mis padres por aquél entonces, siempre lo vieron como una chiquillada sin importancia y ni siquiera creo que lo recuerden. Eso hizo, entre otras cosas, que me empezase a no llevar bien con ellos.
Yo tenía trece años, lo viví muy joven. Me costó muchísimo superarlo, pero lo superé siendo pequeña. Me di cuenta de que empezaba a estar superado poco después de una conversación de mi prima, hablaba de un chico ciego, y ella decía que si tenía que ser ciega le gustaría nacer ciega y no perder la vista y acordarse de cómo era ver, y yo dije que no, convencida de que yo prefería lo contrario. Y días después se me ocurrió la comparación con mi enamoramiento. Lo estaba pasando fatal, acordándome de algo perdido, pero de algo que prefería haber vivido que vivir sin conocer. A partir de ahí desarrollé cierto orgullo de mi dolor, y poco a poco fui viéndolo como una experiencia más, única, pero pasada.
Fui consciente de que nunca iba a querer a nadie así, de que me podría enamorar pero que nunca sería tan doloroso, igual que nunca había sido tan feliz como por pequeñas tonterías como cruzarle y que me mirase y me sonriese, o como estar tumbados en la yerba y él contándome historias de miedo, con la voz susurrante, y aún más grave. Tengo un montón de recuerdos de esa época, y todavía hoy al recordarlos, me dan ganas de llorar, de llorar por la niña inocente que yo era en esa época, y a pesar de ello, por los grandes sentimientos que ya me entraban en el cuerpo, por lo que tuve que pasar que nadie entendía, a la gente de mi edad no le había pasado, y a los mayores les parecía chiquilladas, por todas las lágrimas que me cabían en el cuerpo, y por todas las que no me cabían y tenía que llorar todos los días.
Años más tarde me lo crucé por la calle, yo iba en coche y lo reconocí al pasar, todavía no entiendo cómo, pues yo no estaba mirando para él, pero sabía que era él. Cuando bajé a la calle fui a saludarle y estuve un minuto hablando con él, pero me tuve que despedir porque creí que se me iban a doblar las piernas y me iba a caer, me marché apoyada en mi hermana porque no podía casi andar. Estuve todo el día emocionada, con ganas de llorar y reír, me volvieron todos los recuerdos de un golpe, y no sabía qué hacer con ellos. Meses más tarde me lo volví a cruzar, un viernes por la noche, y estuve un rato con él, no me gustó nada en la persona en la que se había convertido, pero le miraba y veía al chico que yo conocí de pequeña. Me pasé toda la noche callada con mis amigas preguntándome qué me pasaba, les conté que me lo había cruzado, pero no podía contar más, no tenía palabras para describir otra vez esa emoción. Nunca más le he vuelto a ver, y hoy ya no me acuerdo casi de él, ni de las emociones que me provocó.
Y me volví mayor, fui consciente de que eso era un cambio, de que nunca iba a volver a vivir nada así, soy consciente de que hay penas que duelen, pero nadie se muere de dolor, o por lo menos yo, creo que no soy capaz.
Entre las personas que quedamos por aquí tengo una amiga a la que le tengo un cariño muy especial, y es que me recuerda mucho a cómo era yo, en relación a los estudios, hace 3 años, cuando tenía la edad que ella tiene ahora.
Hace 3 años yo acababa de pasar por el peor año dentro de la escuela, era el primer año que me iba mal, los primeros años me había ido muy bien, pese a que ya había empezado a somatizar el estrés y a tener alguna época mala. Pero en el primer cuatrimestre de hace 3 años lo pasé fatal, me sentaba a estudiar y no me concentraba, y en vez de irme un rato a descansar, me sentía obligada a seguir sentada hasta que todo me saliese, con lo cual, sin descansos, no había manera de que eso saliese bien por ningún lado. Si salía el fin de semana de fiesta, a eso de las 2, hora a la que empezaba a notar notar el cansacio, me empezaba a aburrir y a sentirme mal pensando que debería de irme a dormir para levantarme pronto a estudiar al día siguiente, con lo cual me iba, me levantaba al día siguiente pronto, y me ponía a intentar estudiar sin conseguirlo, porque mi mente no había parado un momento de pensar en todos los problemas que tenía que hacer.
Algo después empecé a estudiar sintiéndome muy tonta, porque en el momento que una cosa no me salía a la primera me echaba a llorar, llegando una vez a escapárseme las lágrimas en la sala de estudio de mi escuela. Al final esas asignaturas las fui sacando como pude, pero ya nadie me va a quitar esa inseguridad. Empecé a ponerme histérica para ir a los exámenes, yo, que antes me tomaba una cocacola antes de ir para hacer los cálculos deprisa, para estar algo nerviosa, lo justo para hacer las cosas más rápido. Lo pasé muy mal, no sabía cómo enfrentarme a ese problema, porque nunca antes lo había tenido así de gordo, porque eran cosas que nunca creí que me fuesen a pasar, yo, yendo nerviosa a un examen.
Odiaba mi vida, odiaba mi escuela, odiaba mis estudios, y me harté de fantasear con la idea de cambiarme, llegando incluso a medio ponerla en práctica, pero al final aquí sigo. Pasé un par de años horribles y ahora soy como soy por culpa de ellos. Ahora en el menor momento en que no me concentro no me dejo llegar al punto donde me siento idiota, me levanto y me pongo a hacer cualquier otra cosa, ahora no le dedico demasiado tiempo a los estudios, y, sorprendentemente, me va muchísimo mejor, porque me pongo menos nerviosa.
Y la veo a ella, que está como yo hace 3 años, y la veo que no para de estudiar, hasta 12 horas al día, y veo que se va a cansar, que ya se está cansando, que no le salen los exámenes como quiere, ni como se merece para tantas horas de esfuerzo. Y espero que dentro de unos años no esté como yo, porque soy consciente de que no hago lo correcto, pero se está cansando, pero, eso sí, espero que no se esté rindiendo.
- ¿cuánto tiempo llevas blogueando? Desde Diciembre del 2005 en el anterior, y desde Mayo en este blog.
- ¿cómo te enteraste de la existencia de los blogs y te animaste a participar? Buscando algo en la página de Lucía Etxebarria algo para leer en español, sabiendo que tenía allí un capítulo de cada libro para descargarse, me encontré con su blog. Allí pinché en uno de una chica llamada Cora, creyendo que era la novia de un amigo mío (que era quien me había descubierto a Lucía) y me encontré con un blog en que me vi reflejada en cada palabra, me lo leí entero de un tirón, y empecé a plantearme hacerme uno, todavía tardé un mes o así. Cómo descubrí los de la bollosfera no lo recuerdo.
- Dime cinco blogs que sigas a diario o con mucha frecuencia: los que tengo enlazados los leo todos los días, pero si tuviese que escoger porque sólo tuviese 5 minutos leería a (de entre las que actualizan a menudo) Su, Cora, Chaika, Somiatruites, Equalizadoras, Pikifiore y Alba (son más de cinco, se siente)
-¿Eres lector anónima de algún blog? Digamos que por todos los blogs que paso dejo algún mensaje de vez en cuando, en los que menos mensajes dejo son en los que estoy empezando a leer, los que no me ha dado tiempo a hacerme a la idea de la persona, y estos son los que voy descubriendo por enlaces o los que me dejan algún comentario en el mío, que los agrego a favoritos y los tengo una temporada leyéndolos en más o menos silencio.
-¿Algunos autores de despiertan especial simpatía? La verdad es que todos los que leo, por eso me leo sus blogs, si no no lo haría. A ver, si tuviese que nombrar a varios a los que tengo cierto cariño, serían: Su, Cora, Pikifiore, Alba, Chaika, Sari, Somiatruites, Gatazul, Vanadis, Alessandra, PSue y aunque ya no escriban a Kamala y a Aisha.
- ¿Qué blogs consideras de mayor calidad? Uff, cada uno en su estilo, Cora creo que es de las que mejor escribe, y me encanta su ironía, a Su, que describe como nadie los sentimientos que todos tenemos y no sabemos explicar con palabras, a The Lesbian Sisters, por ser su blog tan variado, con los cuentos y las canciones, que son geniales los dos, el primer blog de Acuarelacool, que era increíblemente genial, me encantaban los análisis que hacía, y el de Chaika, que es ciertamente original y bien estructurado con sus fases.
- ¿Con qué cinco blogueros de irías de borrachera? La verdad es que con todos los que leo. Me haría especial ilusión con los que he citado hace dos párrafos. Por ejemplo estaría genial tomar unas sidrinas con Su y Cora, o salir de fiesta por chueca con Sari...
- ¿con qué tres pasarías una noche de locura sexual? Jajaja, es una pena porque las primeras que se me han ocurrido son todas heteros, pero allá voy que para eso este blog es casi anónimo, para no censurarme: Lalola, yo quiero estar entre las protagonistas de sus artículos, que se lo pasan genial. Amanda: su antiguo blog era también un poco subidito de tono, y el de ahora tiene su aquél. Y Cora, jajaja, chica, el que que me identifique tanto con lo que cuentas y que hayas sido mi primer bloguera tiene su morbo. Y se me está ocurriendo también lavacamejor, que la foto que tiene puesta tiene su gracia, y por último, last but not least, a Lucía Etxebarria, que para mí tiene un morbazo increíble, la primera vez que la vi por la tele me hizo gracia su voz, y ahora me da mucho morbo también. Soy consciente de que me pedían tres y no cinco, pero me da igual.
Y añadiría a Rocío también, que me dejó un comentario muy interesante hace un par de días en un artículo del 4 de agosto, si me contase algo más sobre ella.
Y no se lo voy a mandar hacer a nadie, que luego se me enfadan (Chaika va por ti :p , que conste que sólo he mandado hacer el de los secretos porque era especialmente jugoso). Eso sí, si a cualquiera de las que he ido mencionando se anima... será bienvenida.
Suena el despertador y se levanta de la cama, mientras Él se queda durmiendo, no se ha ni despertado cuando ella le ha dado el beso para despedirse. Cada uno se levanta el primero dos días a la semana, y el otro día laboral y los dos del fin de semana se levantan a la vez, cuestiones de horarios. Y Ella se acuerda de los primeras veces que durmieron juntos, cómo le dolía cuando él se levantaba y ella se quedaba, como si le estuviesen quitando un trocito de piel, y ahora sólo piensa en que por fin tiene toda la cama para dormir a gusto un par de horas más.
No entiende cómo se puede instalar la rutina en una relación así, pero tampoco entendería que no se hubiese instalado tal y como la llevaban desde el principio. Ya cuando empezaron juntos e iban a un bar a tomar algo se quedaban sin temas de conversación, nunca le había pasado con nadie, ni siquiera con compañeros de piso con los que pasaba un montón de horas al día, siempre había algo de lo que hablar, con él no. Se quedaban callados y miraban al resto del bar. Ella jugaba a imaginar las vidas de la gente y a pensar que haría ella en el lugar de esos desconocidos. Pero le contaron que ésa era una relación normal, que cuando te haces mayor te tranquilizas, y ella, por no llevar la contraria siempre, intentó creérselo, y así están ahora, viviendo juntos, y con el silencio como tercer acompañante.
Ella ha coleccionado todo tipo de amantes que no le duraban más de una noche, porque siempre se dijo que si iba a continuar una de esas historias lo dejaría con Él, no sabía muy bien porqué, pero sentía que si continuaba con su amante dejaría de creer en el amor, en la pareja, en todas esas cosas que ya era lo único que le quedaban tras sus años de juventud loca. ¿Por qué iba a estar toda la sociedad equivocada alabando las ventajas de la vida en pareja y de la fidelidad? No podía tener ella razón siempre. Vale que lo de la fidelidad ella no lo cumplía a rajatabla, igual que estaba segura de que él tampoco, pero si de verdad necesitaba, si quería, estar con otra persona que no era él, ¿por qué seguir a su lado? Y esa cobardía para dejarle, esa tozudez en creerse la vida que los demás contaban, era lo que la obligaba a no prolongar sus historias de una noche, y eso que hubo uno que le encantó, que le recordó a uno de sus amores de juventud, al más apasionado, al que estuvo tentada de llamar varias veces, y de cogerle el teléfono el par de veces que él llamó, pero lo dejó pasar, durmiendo esa semana dándole la espalda a su pareja.
Pero ahora no sabe qué hacer, ahora que ya se había acostumbrado a esa vida monótona en la que todos los días son iguales, ahora que no necesitaba mirar para el otro lado en la cama para meterse en su propio mundo, ahora, ha encontrado a Mara, con la que lleva ya unas cuantas semanas. Varias semanas pendiente del teléfono, de cogerlo sin que él se dé cuenta, de jugar a que Mara es sólo una amiga que conoció hace poco, con la que sale de fiesta esporádicamente, en casa de la que se queda a dormir, por no llegar y despertarle a él de madrugada. Y él, que nunca creyó que ella pudiese ser bisexual, que no creía que se pudiese ser bisexual sino sólo indeciso, estaba tranquilo dejándola ir a dormir por ahí sin ponerle ni un inconveniente, en el fondo porque él también prefería tener toda la cama para él solo.
Me he encontrado en el blog de Cora un artículo muy interesante y me he apuntado, así que aquí va lo que me ha salido para decirme a mí misma con 14 años para que sepa lo que le (me) espera...
No te preocupes que vas a empezar a ligar mucho en el momento en que te empieces a poner lentillas, y además vas a tener ocasión de pasarselo por las narices a alguna de tu colegio, que en su día te tocó ella las narices a ti, pero tampoco te va a resultar tan enorgullecedor.
Vas a ver como te cansas de los rollos para salir con el tío con el que menos deberías, en ese momento no te preocupes por lo que te digan tus conocidos, que la que sabes lo que hay en la relación eres tú, y déjale, que no se va a suicidar, por mucho que te amenace con ello. Ten en cuenta que vas a quedar como la mala tú, pero es que es lo que les suele pasar a las mujeres independientes en círculos agobiantes con poco aire, no te agobies tú por ello. Además unos años más tarde te lo vas a encontrar, y tras unos minutos nerviosa vas a acabar hablando con él y veréis como los dos habéis encontrado a vuestras parejas perfectas, él a una chica más celosa que él, que le va a echar la bronca por llegar tarde a comer por estar hablando contigo, (su gran EX), y se va a dar cuenta de lo que hay. Y tú estarás saliendo con un rojo más rojo que tú, yendo a manifestaciones y follando y haciendo el amor con mucha calidad y mucha cantidad. Se despedirá con un abrazo y tú te quedarás flipando, porque no le guardas ese cariño que parece que él sí, tras haberte criticado por todas las esquinas... vueltas que da la vida.
Además vas a encontrar la respuesta a la pregunta de tu vida, si el amor se puede apagar sin más, como una vela, y será afirmativa, pero más tarde vas a encontrar a una chica de un blog (digamos que un blog es algo de ése mundo de internet que te parece un tan gran invento pero del que aún no conoces casi nada) que dice que luego renace de sus cenizas, así que el misterio del amor siempre estará ahí.
No te agobies tanto por lo que te digan tus padres, piensa que en unos años estarás viviendo en Madrid y como si quieren decir misa. Pero eso sí, por un consejo que no les deberías de haber escuchado, vas a acabar haciendo una carrera que te va a costar sudor y lágrimas. Así que baja del pedestal en el que tienes montada a tu inteligencia, y fíjate en los grandes bajones de autoestima que te produce el conservatorio, cuando no te salen las cosas, porque en el futuro va a ser eso lo que más frecuentemente te pase, así que tarde o temprano te vas a tener que acostumbrar. No te martirices pensando en si dejas la carrera y te cambias a otra, porque te vas a quedar allí y la vas a acabar, o por lo menos eso parece. Aprovecha para almacenar mil recuerdos bonitos de la gente a la que conociste allí, que al final la vida es eso, recuerdos y gente.
Intenta no agobiarte demasiado ni pasarlo mal en tus viajes al extranjero, fuera de casa, a aprender idiomas tú solita, porque después te van a ser de mucha ayuda y estarás orgullosa de parecer bilingüe.
Sé segura pero no recubras de chulería tu inseguridad, que puede que ser inteligente sea mejor que ser la más popular de la clase, pero ya estarás más cerca de lo contrario, porque un día, en la universidad, dejarás de sacar buenas notas pero encontrarás a gente con la que no te sentirás un bicho raro, mejor dicho, con la que sentirás que todos sois antiguos bichos raros, a cual más, a eso lo llamarás ser frikiy y estaréis orgullosos de ello, si hasta os harán un día del orgullo.
Fíjate en M&M's, ¿ves los bares a donde van que no te gustan porque prefieres ir a la discoteca? Luego no necesitarás integrarte en ningún grupo y descubrirás que te gustan muchísimo más ése tipo de antros oscuros. De hecho estarás como loca por encontrar a alguien que quiera pisar los de tu pequeña ciudad, para no aguantar la canción del verano cada vez que vuelves a casa de tus padres.
Como ya empiezas a intuir acabarás estando con chicas, de hecho, no pierdas a tu amiga Ella, por muy mala racha por la que estéis pasando, porque empezarás a descubrir todo lo que hubo bajo vuestra amistad, y tendréis alguna noche muy bonita, pero de éste terreno no te voy a contar mucho, porque a mí misma me queda tanto por descubrir...
No te preocupes tanto por si pierdes o no a Ita, vas a ver como al final no la pierdes, aunque ahora creas que lo está haciendo mal y pasa de ti. Acuérdate de lo bien que se portó en tu primera depresión, hace no tanto, y además a ella se le está juntando esto con la edad del pavo, que por ser la sensata de la pareja (ya que tú eras la loca) no la vivió a gusto. Y ya verás la de gente que te queda por encontrar que en cuanto tiene pareja se olvida de los amigos. Pero a ella la vas a guardar, de hecho vas a ser la única amiga que le quede del colegio, tras volverse un pack con su novio, así que guárdala con cariño.
Mira a tu hermana con otros ojos, porque se va a portar fatal (pero que muy muy mal) en el futuro, y todas las broncas que te has ganado de tus padres por ponerte de su lado van a perder el sentido, así que no seas tan pardilla y deja que se las arregle sola de vez en cuando, que le vendrá bien y así no te sentirás tan mal el día que veas que ella ahora está del lado de tus padres, o tus padres del de ella y estarás tú sola en las discusiones.
Y sobre todo, no olvides nunca que te quiero mucho, que pase lo que pase te quiero, y que te quieres tú también, nunca te dejes a nadie que te lleve a un punto donde pienses lo contrario, porque esto es lo mejor que te puede pasar.
Me toca contaros 7 Secretos, aunque tengo pocos secretos para el blog, así que he tenido que exprimirme el cerebro, pero allá voy:
1- odiaba los blogs cuando una amiga me contó que un conocido hablaba en su blog de mí, siendo fácilmente reconocible, y siendo un blog para sus amigos, y encima dando sólo una versión muy particular de la historia que habíamos tenido (nula según yo, e importantísima según él, pero íbamos los dos algo borrachos, así que cada uno interpretó a su manera)
2- no considero amigas a dos "amigas" de mi grupo. Me la liaron hace unos años, y encima tuve que ir detrás de ellas para hacerme perdonar yo, y lo hice sólo por otra amiga, que me lo pidió por favor, que tenemos en común a la que quiero con locura. Al principio todo iba bien, yo lo olvidé, y nos empezamos a llevar incluso mejor que antes, pero ahora, no sé porqué, me acuerdo cada dos días de la historia, no puedo olvidarla, y yo lo pasé fatal cuando todo ocurrió y no sé si soy capaz de perdonarla, pero no lo diré nunca.
3- Me he liado con casi tanta gente como el doble de años que tengo. Cada cierto tiempo tengo una temporada de sentirme como si tuviese 15 años y a la gente le debo de dar esa sensación de juventud y alegría porque todo el mundo intenta ligar conmigo, con lo cual, aunque no considero que en general ligue mucho, cada cierto tiempo aumenta el número considerablemente.
4- Me he liado con pocas chicas, todas bisexuales (casualidades de la vida, y encima la mayoría creo que sólo lo son de palabra, de las que no se enamorarán nunca de una mujer, por lo menos una, me juego el cuello a que no sería capaz) y no he salido con ninguna, aunque con alguna a mí me hubiese gustado, pero teníamos las circunstancias en contra.
5- Además de leer de vez en cuando alguna revista femenina, también me leo alguna católica, y así cuando alguien me dice que porqué me meto con la iglesia cuando es una asociación caritativa le puedo rebatir con conocimiento de causa que la Iglesia quiere que las mujeres no trabajemos fuera de casa, ni en casa con un trabajo que cobremos dinero, que sólo seamos buenas amas de casa, buenas esposas y buenas madres, que dice que el preservativo no es un método eficaz contra el contagio del sida, (escriben eso y se quedan tan anchos), y que los métodos anticonceptivos naturales funcionan (jajaja)
6- Me gusta ir a los McDonalds y similares de vez en cuando, esto quiere decir una vez al año, o algo así, porque no voy nunca, pero pese a todo lo que me meto con ellos en realidad me gustan.
7- Con todo lo que me gusta leer no soporto leer algún libro que no sea novela, me siento muy inculta frente a alguien que sí lo hace pero también una persona mucho más divertida que la gente que nunca lee novelas por considerarlas banales, por eso no lo he confesado nunca, por vergüenza de inculta y soberbia. Aunque sí que me he leído algún ensayo psicológico o sociológico, como los dos libros de Carmen Alborch (que me encantan), y alguno que no recuerdo el título, uno de economía que estaba bastante bien. Pero eso sí, me he leído muchos libros de los 7 secretos (como esta cadena, jajaja) de Enid Blyton, y así como lo de decir que he leído los de los cinco no me importa mucho lo de los 7 secretos tampoco lo confesaré jamás.
Les paso el testigo a (redoble de tambor)... las que creo que todavía no lo han hecho y (Somiatruites no les ha mandado, Sari hazlo, jejeje):
Cora
Su
Chaika
Pikifiore
Alba
(chicas, lo siento, pero si no, ¿dónde está la gracia?)
De nuevo he soñado esta noche, y no sé si era un sueño triste o alegre, porque no me he levantado con ninguna sensación, la sensación más rara la tuve durante el sueño, un desconcierto, mezclado con nostalgia e indecisión.
Yo estaba en algún sitio, que no recuerdo y no he reconocido, con unos grupos de gente, conocidos por mí, pero tampoco recuerdo porqué. El caso es que mi ex estaba allí, en un momento estaba intentando ligar con otra chica, y sintiendo yo nostalgia por cuando estuvimos saliendo, y al día siguiente vino a ligar conmigo, y ahí estaba yo, planteándome si me seguía gustando, y descubriendo que el día anterior sí había deseado estar en esa situación, pero al mismo tiempo pensando que no quería repetir esa historia, y por lo bajo diciéndome ¿por qué no? si no estuvo tan mal, y si ahora tienes ganas no lo dudes, a por ello, cuando no te apetezca ya veremos...
Y así estoy, que no sé lo que siento, que por una parte estoy dolida, por otra no quiero que nos volvamos a ver, por lo que yo pueda sentir, y por otra siento que me sigue gustando, o por lo menos que algo queda. Está claro que no lo he superado, que no me apetece reiniciar nuestra relación ni como amistad ni como nada, pero por otro lado el sueño no me ha dejado ninguna sensación para comenzar el día... estoy intrigada
Recuerdo una vez en que se había incendiado un campo que había cerca de un sitio en el que me encontraba en esos momentos con mi familia, que no recuerdo donde era, y mi tía comentó que qué bonito era el fuego, que te hacía mirarlo y te hipnotizaba, y mi madre, que siempre ha sido de campo, dijo que le parecía una atrocidad esa frase, que el fuego no era bonito, que abrasaba todo lo que había en su camino, animales, árboles, plantas... Cuando eres pequeño el fuego te parece una atrocidad, te lo han explicado en el colegio, que sin zonas verdes no se puede vivir, que España esta volviéndose un desierto, que en la edad media una ardilla podía cruzar España sin bajarse de los árboles y hoy ya no es posible, que si no hay plantas te mueres porque no hay nada que te dé oxígeno, pero es cierto que mirar ya no un fuego, sino simplemente una llama, de una vela, hipnotiza... pero aún así nunca encontré a nadie en mi clase con tendencias pirómanas, y eso que éramos brutos, ni a nadie que dijese lo contrario a lo que estaba contando el profesor, o que quemar fuese bueno para algo. Incluso había juegos sobre cómo hacer que no se extendiese un fuego, o precauciones a tomar en los bosques, como cortafuegos, que salían los ganadores provinciales a jugar a nivel de comunidad y los finalistas a jugar una partida nacional y había un premio y todo.
¿por qué si de pequeños el fuego nos parece una atrocidad de mayores somos más egoístas y sólo miramos por nuestros intereses y hay gente que prende fuegos para construir ahí casas después? Es cierto que los niños son muy crueles, pero también miran la vida de otra manera, y esto muy pocos niños hubiesen dicho de pequeños que de mayores estarían haciendo eso, ¿tanto nos deshumanizamos al crecer?
Otro de mis recuerdos del fuego de pequeña era de un verano, estábamos en casa de mis abuelos, y enfrente había un terreno deshabitado, donde íbamos a jugar a veces, y a cazar saltamontes (no les matábamos ¿eh?, que luego les dejábamos marchar, aunque bueno, hoy no esté orgullosa de eso). Un día se prendió fuego a eso y recuerdo a todos los saltamontes de ese terreno que salieron a la carretera, estaba llena de insectos de todo tipo, es una imagen increíble, porque se les estaba quemando todo, el lugar donde vivían, huían para no morir ellos también, y recuerdo la sensación de verles a todos escapar, y de aprovechar que ese día los saltamontes venían a nosotras para cazarles y como resultó extraordinariamente fácil, como si pudieses sentir el miedo que tenían y el agotamiento por haber escapado al fuego como para darles igual caer en nuestras manos.
Hoy no me puedo creer lo que está pasando en Galicia, una de las zonas más verdes de España, y una de mis preferidas, a las que tengo un cariño especial. No puede ser casualidad que haya habido tantos fuegos en una zona verde, por mucho que España ya no sea muy verde hoy en día. No me puedo creer que haya 122 fuegos activos todavía, no me puedo creer que el 80% de los bosques se haya quemado, no me puedo creer que las llamas estén al lado de Orense... no puede ser verdad, tiene que estar siendo todo una pesadilla, pero me temo que no es así, que es muy real el dolor que siento al pensarlo como para estar soñando.