Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.
11/07/2006
de vuelta de vacaciones
Ya estoy de nuevo en Madrid, aguantando el calor, y el que al escribir sobre el teclado, si poso las manos, me quemo. Ya me he puesto al día con vuestros blogs, me ha encantado leer un montón de cosillas y he visto que Burzum nos ha abandonado... :(
Por mi parte he estado haciendo un poco de balance sobre lo que ha sido este año, aunque yo estas cosas no las suelo hacer antes de Septiembre, que es cuando empieza el año nuevo para mí, cuando me hago nuevos propósitos y todas esas cosas, pero me he permitido hacerlo ahora ya que este año fuera ha sido un poco excepcional, y, aunque no se ha acabado, lo que queda ya no va a ser igual.
Y me encuentro con que es el año que menos he ligado, que menos gente me ha gustado, y que yo siempre me he considerado una persona super sexual, que todo el mundo me parecía sexualmente atractivo, aunque luego muchas de esas personas no me gustasen, y nunca habría intentado nada con ellas, debo de estar dejando de serlo. He tenido varios grupos de amigos con los que me lo he pasado genial, pero ligar he ligado poco, y no me duele mucho, sorprendente pero cierto.
He comprobado que el límite de una semana con mis padres se podría convertir en una teoría del universo, porque no falla, una semana con ellos y empiezan las discusiones con cualquier tontería. Esta vez les ha dado por meterse con mi ropa y con que si he engordado, ¡pues si he engordado ya bastante tengo como para que encima me toquen las narices! Desde el primer día hasta el último no pasaba un día sin que me criticasen algo de lo que me ponía, no hacían más que decirme que si ese pantalón o esa camiseta me marcaban barriga, y cuando yo les decía que pasaba de eso, que no me iba a comprar un burka, sino que iba a seguir poniéndome mi ropa, y al que le molestase mirarme peor para él. Y lo grave es que mi madre me decía lo orgullosa que estaba de que yo pasase de si estoy gorda o no, y de lo que ellos me dijesen ¿pues si estás orgullosa de que eso no me quite el sueño porqué lo intentas? La última fue cuando ayer fui a la piscina con ellos, una piscina de gente bastante pija, todo hay que decirlo, y yo llevaba puestos unos pantalones cortos, y viene mi madre a decirme que es que allí (en su ciudad) nadie se ponía pantalones cortos, ¿y a mí qué?
Además tengo unas amigas geniales que, cuando me vuelva a la que ha sido mi casa este año, y lo va a ser todavía unos meses, ¡se van a venir conmigo! Se me va a hacer raro estar allí con ellas, y sin la gente que sí que ha estado este año allí, pero creo que va a ser genial, ya iré contando.
De momento por hoy lo dejo, pero intentaré volver a escribir todos los días.
12/07/2006
los amigos
Creo que este año he conocido a un montón de gente que ha merecido la pena, y creo que muchas de esas personas las he conocido gracias a ser un año un poco especial, en el extranjero, en el que la gente se junta con el primero que hable su idioma.
A mi mejor amiga de allí la conocí el primer día que llegué, y aunque no me cayó mal no sé porqué no me gustó. Luego nos empezamos a llevar mejor y a vernos más y pensé que la había conocido y me estaba haciendo amiga de ella sólo por la situación, que en cualquier otro sitio probablemente no nos hubiésemos juntado, y así, a pesar de no encantarme, me fui haciendo amiga de ella, sin darle más vueltas. Hace ya un tiempo que pienso que es de las mejores personas que conozco, y hace poco me di cuenta de lo que pensaba al principio de ella, y me di cuenta de que menos mal que nos hemos conocido así, que hubiese sido una pena que no lo hubiésemos hecho.
Y me planteo cómo la gente con la que nos juntamos, la mayor parte de las veces, es por casualidad, porque las circunstancias nos unen, y la de gente que habrá por el mundo, o por la ciudad, o incluso por mi universidad, con la que no he coincidido y serían unas personas maravillosas, o con las que he coincidido pero no me han convencido, y nunca ha pasado de allí.
Y veo que muchos de mis amigos lo son porque salían con mi grupo, o porque eran amigos de un amigo, y es gente con la que me llevo bien, a la que cuento mi vida cuando estamos juntos, pero sé que no tenemos mucho en común, o que no me gusta del todo su forma de ser, y aunque me alegro de ser capaz de llevarme bien con todo tipo de gente, aunque no sea como yo, a veces me da pena pensar en el tiempo que "pierdo" estando con esas personas en vez de dedicarme a conocer gente nueva.
Por ejemplo este año me he dado cuenta, estando lejos, de lo poco que les importo a muchas personas, gente que no contesta un mail ni aunque haga un año que no me ve, gente (en teoría ésta es una de mi grupo de amigas) que no mueve ni el dedo meñique por verme a mi vuelta, igual que no lo movió cuando me fui, otra "amiga" que para lo único que me ha escrito es para quedar conmigo en venir a verme (leyendo entre líneas, para poder irse a hacer turismo teniendo el alojamiento gratis). También sé que tengo un montón de amigos que sí se han preocupado por mí, que me han venido a ver por verme, y que al desembarcar del avión ya tenía un mensaje diciéndome si podía quedar para comer.
Y me doy cuenta de que me alegro mucho más por los que sí han estado aquí de lo que me entristezco por los que no, es como si hubiese ya gente de la que me esperase esas cosas, y me da pena seguir estando y saliendo a menudo con esas personas sabiendo como son, porque luego un día, como ya me ha pasado, me encontraré con una sorpresa grave y desagradable, y me preguntaré cómo he sido tan tonta de no haberlo previsto antes y haber hecho algo para cambiarlo.
14/07/2006
conociendo gente
Ayer para mí fue un día muy curioso, principalmente porque tuve una especie de cita a ciegas, quedé con una de las personas de la bollosfera para tomar un café, que se convirtió en una cerveza, y luego en otra, y en otras muchas más hasta que llegué a casa a las 3 de la mañana, afónica de haber fumado, bebido y hablado tanto, y consciente de que por mucho que me guste presumir de que estoy muy entrenada a beber cerveza este año, si no he cenado pero he bebido mucho puedo acabar "un pelín" borrachilla, y tener algo de resaca el día siguiente, algo que espero que no le pasase a ella porque hoy tenía que currar.
Dejando la bebida aparte, me ha resultado muy, muy curioso porque nunca había conocido a nadie por internet hasta que me empecé a meter en los blogs este año, y es la primera persona que conozco en persona después de haber hablado con ella por messenger un par de veces. Además por una parte tenía un poquito de miedo, porque eso suponía salir de mi anonimato, impuesto para poder escribir sobre lo que siento sin pensar en quién lo va a leer, pero me llevé una sorpresa muy agradable, y me encontré con una chica encantadora y majísima con la que hablé de muchísimos temas, y me encantó oir las cosas que me estaba contando. La conversación se prolongó horas y no me costó nada contarle cosas personales como las que puedo contar en mi blog.
Siempre pensé que podía ser curioso y estar bien lo de conocerla así, pero me lo he pasado mucho mejor de lo que jamás me hubiese dejado imaginar, me ha encantado la experiencia y por mi parte intentaré volver a quedar con ella cuando me vuelva definitivamente a Madrid.
20/07/2006
vacaciones terminadas, pero no es grave
Se han acabado mis días de vacaciones en España, me quedan unos pequeños días en el extranjero, ya que mis amigas se vienen conmigo, a ese país que ya no es tan extranjero para mí, y me tocará ponerme a currar de nuevo. Sé que va a ser difícil adaptarse de nuevo a esa vida, cuando con la española estaba ahora mismo muy a gusto, pero también creí que iba a ser duro volver a España y encontrarme con mis "anteriores amigos" y tratar de que siguiesen estando ahí, pero ahora me parece que ha sido fácil, que estaban ahí, que no hubo que intentar nada, simplemente llamar, quedar y hablar con ellos.
Y me doy cuenta que he aprendido a relativizar las cosas, que me sigo indignando por las injusticias, que soy capaz de discutir cuando considero que mis ideales están siendo atacados, pero también soy capaz de ser tranquila, de no frustrarme por no conseguir todo, porque soy consciente de que mi "todo" es muy amplio, de ser feliz y seguirme ilusionando con las pequeñas cosas, e incluso tengo una capacidad mayor para ser feliz, porque no pido peras al olmo.
Sabía que este año iba a ser difícil, pero también maravilloso, y ahora veo que no ha sido tan complejo, ni tan fácil, y que no ha sido excepcional, ni malo, pero que he sido muy feliz, que no me ha salido todo perfecto, ni desastroso, sé que (quitando unos días) no he ligado mucho, pero tampoco ha sido el año del desamor, sé que no he hecho maravillas en mis estudios, pero que estoy muy orgullosa de lo que he hecho, pero lo que más me importa de todo es que he conocido a gente genial, que a pesar de que se dice que después no vas a volver a ver a nadie a una persona ya la he visto, y con unas cuantas me escribo por el mail, y a pesar de eso, no he perdido a mis amigos de España, va a ser que la vida es bella.
24/07/2006
ser o no ser... una guarra
Tengo una amiga que se parece a Samantha Jones, la de sexo en Nueva York, por la cantidad de personas con la que se ha acostado, se ha acostado con más que años tiene, y teniendo en cuenta la edad a la que empezó a follar (algo temprana, pero no escandalosa) ha follado en menos de la mitad de años de vida, cuadriplicando lo que hemos follado el resto del grupo.
Para mí esto no tiene nada de sorprendente (bueno, un poquito), ni de criticable, ni nada, me parece perfecto, si se lo parece a ella, lo que no me parece perfecto es que depués de estar hablando de este tipo de temas (sexo), y contarnos su número de tíos, se sienta obligada a decir: "pero yo no soy una guarra", estoy de acuerdo, no es una guarra, pero es que para mí no lo es nadie.
¿Por qué alguien se siente obligado a dar ese tipo de explicaciones? La chica en concreto no hace nada que me parezca criticable, no se va detrás de los que les gustan a sus amigas, y si en alguna ocasión ha coincidido (el tío en cuestión les gusta a dos al mismo tiempo) ella ha salido del juego, no sale con nadie por fastidiar a otra persona, no miente a ninguno con los que está, si quiere salir con alguien sale, si no no... Vamos, que para mí, en este tema, es una santa. Follar con quien te apetece no te convierte en guarra, ni en nada, si acaso en promiscua, pero ¿cómo se mide la promiscuidad? ¿quién pone una cifra que mida si eres promiscuo o no? ¿acostarte con más de una persona por año? ¿y si un año te gustan dos personas? ¿acostarte con más de 5 toda tu vida? ¿o de 10? ¿o de 10749?
Para mí la respuesta no es clara, pero sí que tengo claro que no me parece mal lo que haga la gente, y si acaso, menos incluso lo que hagan mis amigas, y teniendo en cuenta que ninguna somos nada santas (en este tema) ¿por qué nos iba a tener que parecer mal con cuántos se haya acostado ella? No me va a parecer mal por envidia porque yo me he acostado con quien he querido y con quien no, no, y además no daría un duro por acostarme con casi ninguno de sus rollos, aunque hay a quien le encantan, pero a mí el rollo madurito (15 años mayor que yo), trajeado, con canas y pinta de chulo pijo no me pone nada. Tampoco me parece mal por inmoral, no me parece inmoral tener sexo con quien quieres, entre dos personas adultas y maduras, y que conocen las dos las consecuencias, así que ¿dónde está el problema?
Pues creo que el problema está en ella, o en los cuentos que le contaros de pequeña, porque ¿por qué una persona que aparentemente es tan liberal como ella se siente obligada a dar ese tipo de explicaciones? ¿por qué se obliga a contarnos que todos le han gustado, o que con ninguno se acostó la primera noche? ¿o que con ninguno fue un rollo de una noche, sino que fue de varias? ¿por qué este interés desmedido, en el siglo 21 de tener que obligarse a cumplir ciertas normas que ella se pone para no creerse que es una guarra? ¿por qué hay mujeres liberales y maduras que le tienen un miedo atroz a ese adjetivo machista?
27/07/2006
otra vez hablando de feminidad
Una de las amigas que se ha venido conmigo aquí de vacaciones sólo se ha traído sandalias o zapatos de tacón, aquí, a un país donde llueve mucho, y donde vamos a estar haciendo turismo. Yo cada vez que me veo en una situación así saco mis chirucas, un par de zapatillas de deporte, y si acaso, algún zapato, o bota para salir, y si es en verano llevaría unas sandalias o unas chanclas para el día que no vayamos a andar mucho, o para el que haga mucho calor.
El resto de las que estábamos aquí le tomamos el pelo y la respuesta que ella dio es que había traído cosas femeninas, para estar guapa. La conversación se acabó aquí, porque nadie quiso contestar, porque a ninguna más se le había ocurrido traerse tacones, y mucho menos no traerse zapatillas de deporte, pero ayer, sin ella, volvimos a hablar sobre algo parecido, de otra de mis amigas, Miniña. Miniña dice que entiende lo de sentirse femenina, lo de sentirse mujer, que un novio que tuvo se sintió así. Que nunca antes, ni nunca después le ha pasado, pero que con él se sentía femenina, que era porque le gustaba arreglarse para él, porque le gustaron cosas que no le gustaban antes, como follar estando ella debajo, y que al gustarle se sentía femenina. Pero es que yo, con todos los chicos con los que me he acostado he follado al menos un rato yo encima, y sé que a la mayoría (al resto es que no lo sé) les gustaba estar debajo, y no creo que se sintiesen femeninos por ello, ni menos masculinos tampoco.
Para mí el ponerme de vez en cuando tacones porque me parezcan bonitos (pero sólo para muy de vez en cuando, porque lo que no me parecen es cómodos), o que me apetezca pintarme para salir no me hace sentir femenina, ni más mujer, pero es que no me siento femenina, ni masculina, me siento yo.
Y soy incapaz de sentirme mejor por llevar tacones, ni siquiera me siento más seductora o guapa que cuando no los llevo, simplemente de vez en cuando me apetece ponérmelos porque me parecen bonitos, pero eso no quiere decir que cuando vaya con vaqueros y zapatillas de deporte no me sienta igual de seductora. Y soy incapaz de sentirme más o menos masculina por gustarme follar encima y no disfrutar mucho por estar debajo, que en concreto la postura del misionero me resulte incómoda porque no me da mucho placer, no logra activar mis zonas erógenas. Creo que me debí de perder alguna vez Barrio Sésamo, el día que Coco enseñó lo que era masculino y femenino.
29/07/2006
del amor, viendo el último suspiro
Ayer estuve viendo el último suspiro (Lost and delirious, en versión original) cuenta la historia de dos chicas que se enamoran en un internado, y cómo lo vive y reacciona cada una. Ése es el resumen corto, no podría contar más sin fastidiaros la peli. Me ha encantado como expresaba los sentimientos de cada una, y me he encontrado dándole vueltas a cómo ha cambiado mi concepto del amor.
Ya he contado muchas veces que yo era muy romántica de pequeña, que me encantaban las historias de amor, las canciones pastel y todo ese tipo de cosas. Mi idea del amor era la convencional, la que nos intentan contar los cuentos, la del chica que encuentra chico, se enamora, y lo dejan los dos todo para vivir el amor y la vida juntos, idea que hoy por hoy no me convence lo más mínimo.
La primera vez que me enamoré ni siquiera fui capaz de darme cuenta, porque resultó que me enamoré de una chica, algo para lo que nadie me había preparado. Era la persona que yo más quería, tenía por ella una especie de adoración, creo que parecida a la que ella tenía conmigo. Me ha hecho sentir de todo, amor, celos, nostalgia, rabia, dolor, cariño, amistad... Lo que tuvimos fue precioso, y me alegro de que lo que tengamos ahora también lo sera. Pero tuvieron que pasar muchos años hasta que fui consciente de que me gustasen las mujeres, y algún tiempo para que me plantease que la ilusión que me hacía volver a recuperar el contacto con ella no era sólo por amistad, y todavía algún otro en empezar a recordar lo que yo sentía de pequeña por ella, identificándolo, esta vez sí, correctamente.
Me enamoré después de otro chico, que se marchó de mi ciudad, y al que tardé dos años en volver a ver (me lo encontré de casualidad), con el que tuve el corazón realmente desgarrado, todo lo desgarrado que se pueda tener. Yo seguía siendo muy pequeña, y seguía creyendo en ese amor romántico, y lo sentí, pero nadie se lo quiso creer, todo el mundo despreciaba lo que yo sentía porque me creía muy pequeña para sentir algo tan grande, sólo tuve una amiga que me apoyase en esa época en la que lloraba todas las mañanas, todas las noches, y muchísimas tardes pensando en él y en lo que había perdido. Mi amiga no entendía (y ya no sé si lo entenderá alguna vez), pero veía por lo que yo estaba pasando, no sabía que decirme, ni cómo ayudarme, pero ahí estuvo, y siempre pude llorar con ella, que es mejor que llorar sola.
Aquí me empecé a controlar mis sentimientos, intenté volverme fría y calculadora, pero la música que escuchaba me traicionaba, todas las canciones de amor que se pudiesen escuchar era la música que yo tenía, era lo que me hacía sentirme viva, por lo que yo había vivido pese a estar rompiéndome en mil pedazos todos los días, cada vez que yo lloraba.
Con el tiempo esto se fue pasando, tras un año llorando empezaron a llegar días donde lloraba sin ganas, hasta que llegó un día que no lloré, y lo mejor, que ni siquiera fui consciente de que no había llorado. Años más tarde dejé de escuchar esa música porque para triste ya estaba la vida, y la última vez que me recuerdo llorando por esta historia fue en primero de carrera, escuchando la canción Recuerdo de Ismael Serrano, me censuré al pobre Ismael y no he vuelto a llorar por eso.
Después me volvi a enamorar, de mi GranAmor, con el que la vida era relativamente fácil, por lo menos no tan exaltada como yo la había vivido antes. Me enamoré de una manera más madura, más consciente de lo que éramos, lo que pretendíamos ser y cómo lo conseguíamos. Pero me desenamoré, y encontré la respuesta a la pregunta de mi vida, si el amor se evapora, y era afirmativa. Volví a las depresiones, y a llorar, pero ya no era lo mismo, yo ya no era la adolescente romántica que vivía a medio camino entre los libros de Dumas y las canciones de Maná, por mucho que me sigan gustando ambos.
Poco tiempo más tarde recuperé a Ismael Serrano, al que le añadí Silvio Rodríguez, y aunque haya canciones que me parezcan tristes no lloro escuchándoles, porque están llenas de vida y llenas de ideales, pero esto es otra historia para otro día.
Y así soy ahora, no me controlo para sentir, pero ya no me veo capaz de grandes emociones en mi sentimientos, no descarto volverme a enamorar, pero sospecho que ya no será como ninguna de las veces anteriores, ni tan inocente, ni tan romántico, ni tan ideal. Me hace gracia la gente que cuando le comento que no creo en el amor (en el que nos han contado, está claro que en el amor eterno pero que caduca en un año sí que creo) me contesta "ya verás cuando te enamores, yo antes era así", y lo único que me sale es mirar a esa persona con una sonrisa condescendiente pensando: qué poco me conoces para ser capaz de pensar que nunca he estado enamorada, yo, que hubiese dado la vida por mis tres amores, y mil cosas por otros mil amantes. Pero debe de ser que me he hecho mayor y la gente se tranquiliza al madurar, y yo me he calmado, pero no me lo creo, no me veo tranquila, simplemente tengo la sensación de que en este terreno he vivido muchas emociones, y aunque estoy segura de que me quedan muchas por vivir, ninguna va a ser ya por primera vez.
31/07/2006
las revistas
Nunca he sido capaz de leerme una revista tipo SuperPop o Cosmopolitan a gusto. De pequeña me gustaba más leerlas, pero era porque mis padres no me dejaban, y mis amigas sí que se la podían comprar. En el fondo entendía a mis padres, porque cuando la leía me parecía un tanto estúpida, pero me daba rabia que no les pareciese bien que me la comprase. Algo más tarde, ya con mi paga, me compré alguna para poner recortes en mi habitación, y nunca me dijeron nada, yo sabía que la revista era algo estúpida, ellos sabían que yo lo sabía, y todos contentos, yo sólo hacía las cosas que una niña de 14 años hace.
Aún así nunca me gustaron, me sentí muy tonta leyéndolas, se dirigían a mí diciéndo "por fin llega esa película en la que vas a poder ver de nuevo a Leo y te vas a volver loca por él..." Vamos, a mí Leonardo di Caprio no me ha gustado nunca, todavía Brad Pitt o Angelina Jolie... Y no compré más.
Años más tarde leí una en un gimnasio, con un amigo, para comentar chorradas y reírnos, y me encontré con un artículo que más que hacerme reír me indignó totalmente. El artículo decía lo que me repetía constantemente una amiga mía, que yo, como iba de dura, no les iba a gustar a los chicos, que quieren una chica a la que proteger y cuidar, y que yo les asustaba. El artículo venía a decir que no podías actuar como si fueses independiente, que de vez en cuando le pidieses cosas a tu chico para que se sintiese útil, como coger una malete, en tono: "cari, porfa, cógeme la maleta, tú que estás tan cachas, que yo no puedo con ella". Y la verdad es que yo, aunque viajo mucho, y muchos de los viajes con maletas pesadas, no acostumbro a llevar ninguna que de verdad no pueda coger, sería un poco tonto por mi parte.
Una de las frases que más me marcó era que los hombres se sentían mal e inútiles si no les decíamos cosas así, porque pensaban: "entonces ¿para qué me necesita? ¿por dinero? no, ella gana más que yo, ¿por sexo? no, orgasmos se los puede proporcionar ella solita..."
Mi amigo no se podía creer lo que estaba leyendo, creía que era todo en tono irónico, pero yo, al saber que muchas de mis amigas también pensaban así, me estaba indignando sobremanera. Vamos, que eso de hacerle creer a tu novio que le necesitas para el sexo, porque no te masturbas, o que ganas menos que él, para que no sienta su orgullo de macho atacado, no me hace ninguna gracia.
Ahora me compro alguna si regalan algo que voy a utilizar y que me cuesta más en una tienda que comprar la revista, pero algunos artículos me revientan, aunque no he encontrado todavía ninguno que supere a ése.
Lo peor es que me he dado cuenta de que las revistas de este estilo para tíos son parecidas. Un compañero de piso de uno de mis ex la compraba, y alguna vez la leíamos y nos reíamos con ella. Y una vez me encontré un artículo casi igual de indignante, era un test para que midieses si tu novia era lo suficientemente buena. Tenía muchas respuestas posibles a cada pregunta y muchas puntuaban en negativo. Bueno, aparte de preguntar si te había dicho que te quería y si quería que conocieses a sus padres, lo cual estaba bien a partir de un tiempo y a partir de otro estaba tan mal que restaba (no me acuerdo cuál), te preguntaba si a tu novia le gustaba el sexo, incluso si le gustaba el sexo oral, o anal, si lo practicabais de forma habitual... La puntuación venía a ser la siguiente: Si a tu novia le gustaba el sexo era regular, si le gustaba mucho y era atrevida era mala, si sólo le gustaba contigo era buenísima. Vamos, que que le gustase el sexo anal estaba peor visto que que no le gustase pero que lo hiciese si el chico quería.
Y además hay que ser un poco tonto y engreído para creerse que a una persona liberada, atrevida, y sin complejos ni prejuicios sólo le gusta el sexo contigo, y con nadie más. No estoy diciendo que vaya a ser infiel, sólo que es normal que también le gustase el sexo con sus ex, o que le vaya a gustar con otras personas. Al final estamos volviendo a la misma historia de siempre, una santa en la cocina y una puta en la cama, pero ¿en la cama de quién?
Pues parece ser que de eso se trata, de disimular, de seducir (¿?), de que el chico con el que estás no sepa como eres, sino que le tengas engañado usando tus artimañas de mujer... Menos mal que, a pesar de todas estas revistas, sigue habiendo gente normal por el mundo, lo cual me parece bastante milagroso.
