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01/06/2006
sólo una frase
hoy no me apetece pensar mucho y andar desgranando mis ideas, así que aquí dejo una frase que describe porqué siempre tenemos problemas con las generaciones anteriores a la nuestra, y por que para ellos siempre seremos esa juventud que tan desencaminada está.
Me acuerdo de baños en el agua dulce de los lagos, o en el agua salobre de los estuarios a la aurora, de las huellas de nuestros pies idénticos en la arena, y rápidamente destruidas por la succión profunda del mar; de siestas en el heno donde discutíamos los problemas de la época, masticando, indiferentemente, tabaco o briznas de hierba, seguros de hacer mucho mejor que nuestros antepasados, y sin sospechar siquiera que solamente estábamos reservados para catástrofes y locuras diferentes.
Marguerite de Yourcenar, El golpe de gracia
02/06/2006
Martín (Hache)

Más de pelis, porque el otro día estuve viendo un trocito de la película de Martín Hache, que ya la he visto como 3 veces, por lo menos, y me puse de la mitad al final. Es una de mis películas favoritas, la verdad es que me gusta mucho el cine argentino, las películas con Federico Luppi, o Héctor Alterio, que muchas veces tienen como protagonista a una pareja o grupillo de rojos idealistas que han ido perdiendo sus ideales.
En ésta hablan de las drogas, del amor, del sexo, de la vida o la muerte. Me encanta Cecilia Roth, que además aquí lo hace genial. Y me gusta Eusebio Poncela, en el papel de Dante, un bisexual drogadicto, el más irónico y mordaz de la película, que me enganchó del todo con este diálogo:
Hache: - sos activo o pasivo
Dante - esas cosas a ti no te importan, no seas indiscreto
H: - desde chico, desde que más o menos supe que eras gay o algo así, siempre quise saberlo, pero si te importa no me lo digas
D: - Cuando un hombre se mete en la cama con otro hombre para hacer el amor es igual que con una mujer, haces todo lo que te da placer, haces, y dejas hacer.H: - ¿Te gustan más los hombres que las mujeres?
D: - ¿En general dices? Nooo… de que sexo sea en realidad me da igual, es lo que menos me importa, me puede gustar un hombre tanto como una mujer, el placer no esta en follar, es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda, bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen, me encantan, pero no me seducen, me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer, conocer, poseer, dominar, admirar… La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes, ¡hay que follarse a las mentes!
03/06/2006
¿enamoradiza o dependiente?

Tengo una amiga, Salsa, qee siempre, siempre, ha estado con novio, desde los 14 años, más o menos, hasta ahora, no ha estado nunca sin un rollo/vistas a novio. Ella dice que es que es muy enamoradiza, y enseguida le gusta un chico, y si se lia con un chico es para salir con él, no sólo para un rollo.
Yo tengo varias cosas en contra de esa teoría, aparte de que el enamoramiento yo lo llamo a otra cosa. Puedo entender que alguna vez en tu vida lo dejes con tu pareja porque has conocido a otra persona que te encanta, con la que quieres estar, y pasar de una a otra sin una semana de diferencia, pero lo veo una excepción, y aún así a mí no me ha pasado nunca. Y aún si me pasase creo que lo dejaría con mi pareja, estaría una temporada sola, y luego podría salir con la otra persona, si sigue allí. No creo poderme enamorar de alguien mientras estoy con otra persona.
No voy a decir que después de dejarlo con alguien haya que estar en plan monja, sin salir de casa, sin mirar a otras personas, no, yo me lío con quien quiero y no me fijo demasiado en cuánto hace que lo dejé con mi novio (aunque sí podría ser que no lo fuese a hacer delante de él, pero ése es otro tema) Pero puedo tener una aventurilla, de una o varias noches, sin ningún tipo de compromiso, y sin ver mucho a esa persona. Yo necesito un tiempo para mi, para hacer otras cosas, disfrutar de mi soltería, un tiempo para asentar lo que sentí por esa persona, para identificar porqué no pudo ser, que fue lo que no iba bien, lo que hizo que esa persona me dejase de gustar o yo a ella. Necesito una temporada de cambio, de reconocerme, de evolucionar, de aprender de mis errores, y es más, en esas termporadas soy feliz, aunque pueda estar triste por la ruptura, pero no necesito a alguien al lado, aunque me venga bien tener algo de complicidad con algún rollo, y poder hablar y tener sexo, pero nada demasiado importante, no estoy en condiciones de empezar nada serio en esas temporadas. Necesito, además de que la otra persona me haya dejado de gustar, estar tranquila y a gusto conmigo misma, para empezar otra cosa en serio.
Pues mi amiga es diferente, y así está, después de su novio (el que llamó a su madre para decirle que su hija le había dejado) ya ha estado con un par de impresentables, incluso alguno se ha reido de ella, y le parece normal, porque es muy enamoradiza, y le gustan enseguida otros chicos, y quiere salir con ellos, y bueno, alguno le tiene que salir mal.
Y yo veo que una de mis intuiciones, de que así sólo buscabas remiendos con que tapar tu desilusión, sin curarte bien de tus heridas, es verdad. Ella sólo se preocupa de buscar a alguien rápido, para no sentirse sola, para no pensar y estar triste por lo que podría haber sido y no fue, y no es capaz de hacerse una idea objetiva de porqué no pudo ser, y se busca a alguien parecido a su novio, alguien que le haga olvidarle, mientras repite la misma historia, una y otra vez. Y no me gustaría nada que, ahora que se va a ir de aquí, volviese con su novio, porque sea el que le pille más a mano en España, y todavía no le haya dejado de gustar.
05/06/2006
relaciones y miedos

Cuando lo deje con mi chico dije que probablemente ésta iba a ser una de las rupturas más indoloras que fuese a pasar, y fue una inspiración clarividente, aunque hubiese unos dias difíciles al principio, sobre todo cuando estaba él todavía aquí, ahora no le echo de menos para nada. Sí es cierto que me acuerdo con ternura de muchas de las cosas que hicimos juntos, pero ahora, veo muchas cosas que en su momento no me paré a identificar, que no me gustan mucho.
Por ejemplo fuimos mucho al cine, algo que a mí no me emociona especialmente, pero con él me lo pasaba bien, era sesión de cine, más una cerveza para comentar la peli, y estaba bien, me gustaba hablar de esas cosas con él, pero era porque de otras cosas más personales no se podía. Podíamos tener conversaciones geniales de libros, de películas, o de cosas así, pero personales no, lo que llevó a muchos malentendidos. Y ahora me doy cuenta que quitando las que queríamos ir a ver los dos, todas las películas que fuimos a ver era porque a él le apetecía, no vino a ninguna que yo quisiese, o sólo si no había otra opción, y eso, teniendo en cuenta que el tipo de películas que nos gustaban eran casi las mismas, no me parece normal, y ahora me pregunto, ¿de qué le sirvió no ceder? ¿estará ahora orgulloso, después de que lo hayamos dejado, de saber que al cine fue a ver lo que él quería?
También al principio, nunca habíamos hablado de cómo estábamos, yo alguna vez lo intenté, pero no quería decir nada, así que yo hice mi vida, quedábamos de vez en cuando, y si no, yo salía con mis amigas, y algunas veces me lié con otras personas. En ningún momento me planteé que no fuese eso lo que él quería, yo estaba convencida de que él hacía algo parecido, porque lo único que me había contado de relaciones anteriores que había tenido era que con la última chica que había estado, con la que estuvo más de un año, él no estaba enamorado, y se lo había dicho a ella, y entonces él, de vez en cuando, se acostó con otras chicas. Pues a mí nunca se me ocurrió pensar que no fuese eso lo que queríamos los dos. Luego empezamos a estar mejor, y quedamos más a menudo, y me dejé de liar con más gente, fue cuando me vine aquí, estábamos genial, yo me sentía de otra manera respecto a él. Poco después fue cuando me preguntó si yo había estado con más gente, y le dije que sí, tranquila, al fin y al cabo, era lo que teníamos en ese momento, y además me lo preguntó sabiendo que le iba a decir que sí, dio a entender que ya lo sabía. Pero después actuó como que había sido un gran golpe para él, que él no estaba haciendo eso, que según él estábamos muy bien, y se sentía traicionado. Se lo intenté explicar, él nunca me había dado a entender nada contrario a eso, y en cambio sí muchas cosas a favor, por ejemplo, con su ex también estaba bien, y él había estado con otras. Y me daba la razón, no me la podía quitar, pero esperaba que por ciertos comentarios (menudencias) yo hubiese entendido que él no estaba haciéndolo. Pues no, las cosas no se entienden así, sobre todo cuando de palabra dices lo contrario.
Y tenemos miedo de sentir, y tenemos miedo de que la gente sepa que tenemos sentimientos, tenemos miedo de sentirnos menos fuertes que los demás, de que se piensen que estamos a su merced, y no nos atrevemos a decir que algo nos importa, pero luego lo pasamos mal cuando la otra persona actúa como que no nos importa de verdad. Tenemos miedo a reconocer que somos vulnerables, aunque en el fondo lo seamos igual.
Y me doy cuenta de que ese orgullo que tan orgullosa estoy de tener a veces, otras sólo sirve para complicarse más la vida. Y en esas otras, día a día, tengo que aprender a perderlo.
Escuchando a Rosana, yo pa ti no estoy.
07/06/2006
tradiciones, belleza subjetiva

¿Qué opinais de que en China las mujeres se venden los pies para que no les crezcan porque se supone que los pies más bonitos son los pequeños? ¿y de que, también en los países asiáticos, las mujeres se venden el pecho, también para que no crezca, porque se supone que es lo bello? ¿qué opináis de las mujeres jirafas de África, que se ponen collares en el cuello para alargárselo, una vez más por la misma razón, la belleza, y que si se los quitan se les rompería el cuello, alargado hasta el extremo?
Supongo que hay dos posibles respuestas, decir que te parece atroz que en nombre de unos cánones de belleza, totalmente subjetivos (¿a ti te gustan las mujeres jirafa?) se puedan hacer tales barbaridades, o decir que te queda muy lejos, que no conoces a nadie que lo haya visto en primera persona, y que no te crees nada de lo que dice la tele, donde todo está muy mediatizado, así que no estás segura de que nada de lo que te estoy preguntando sea verdad, con lo cual no te importa tu propia respuesta.
Vale, ahora voy a poner otros ejemplos, en Europa, en esa zona del mundo donde nos gusta pensar que estamos avanzados, que es la zona menos machista, donde las mujeres tienen poder, y voy a poner ejemplos de los que todas conocemos a alguien que los haya visto/sufrido (nosotras mismas, normalmente).
En Europa (y en muchos otros sitios también) hay gente, sobre todo mujeres jóvenes, que dejan de comer, porque se supone que es más bonito un cuerpo de mujer delgado. Esta enfermedad, llamada anorexia, lleva a la muerte, si es prolongada.
¿qué opináis de que lo bello sea el cuerpo de una mujer delgada, pero que, al mismo tiempo, no esté plana, y tenga curvas, a pesar de tener que dejar de comer, o tener que hacerse la cirugía estética, es decir, pasar por un quirófano, para ponerse más pecho, o más culo, o quitarse los michelines?
¿qué opináis de que en Europa, las mujeres, en su afán de estar guapas, se arranquen los pelos de las piernas, de las axilas, de las ingles, de la carra, a tirones de cera caliente? o mejor aún ¿de que lo hagan con una silkepil, es decir, uno a uno, pero rápidamente, todos los pelos del cuerpo? ¿o de que vayan a que les claven agujas, con las que les dan unas descargas eléctricas, para eliminar definitivamente el vello con la llamada depilación eléctrica? ¿o de que paguen millonadas para hacerse la depilación láser, con la que mi prima, después de hacérsela, no podía ni dormir, ni ponerse ropa, porque no soportaba el tacto de la ropa en su piel quemada?
Teniendo en cuenta que alguno de los ejemplos que he puesto son típicamente sados (echar cera caliente en un cuerpo) supongo que la respuesta sigue siendo la de antes, ¿no? Que te parece atroz que en nombre de unos cánones de belleza, totalmente subjetivos, se puedan hacer tales barbaridades.
08/06/2006
varios
Anotación al post anterior: aunque yo sí me suelo depilar (porque no tengo tanta personalidad como me gustaría tener, espero tenerla algún día no muy lejano) no suelo estar continuamente depilada, me resulta imposible. Eso quiere decir que si estoy un tiempo con una persona es inevitable que me vea sin depilar, y a ninguno le ha molestado. Y desde hace poco, si me lío con alguien, con quien me quiero acostar, pero no estoy depilada porque ha surgido de improviso, paso de ello y follo igual, y a nadie le ha molestado. ¿quién prefiere dejar lo de follar para otro día, porque la otra persona no se ha depilado y le da vergüenza? He encontrado a muy poca gente (nadie) que lo prefiera, así que me he arrepentido de antes sí hacer eso, esperar a follar otro día. Parece ser que, lo de depilarse, tan obligatorio, no debe de ser ;)
Problemas de la depilación: aunque pueda parecer que hacerse la depilación es más higiénico, porque no tienes pelos, no es así, o no necesariamente, ya que la higiene depende de lo que te duches, o de ciertos cuidados, nada relacionados con el vello. Además depilarse puede acarrear varios problemas de salud, empezando por la irritación y sequedad de la piel, y por consiguiente, el envejecimiento prematuro. La cuchilla es lo menos problemático, se puede uno cortar y la piel se irrita, pero no da ningún problema más, eso sí, en España (en otros sitios de Europa me parece que es más corriente) casi nadie se la hace porque al crecer el vello cortado es grueso, hasta que se desgasta un poco. En España lo más habitual es la cera, pero el arrancar los pelos, al volver a crecer, no pueden cruzar la piel, y nacen por debajo de ella, es decir, que se te enquiste un pelo. Le pasa a la mayoría de la gente, y que hace que tengas que estar todo el día pendiente de por dónde te están saliendo los pelos. Si se enquista y no lo sacas a tiempo, dentro de la piel el pelo empieza a crecer bastante rápido y, no sé si indefinidamente, pero sí sé que puede llegar hasta unos 10cm más o menos (yo los he visto) y puede que te tengan que llegar a operar por ello (a mí me ha pasado).
¿A quién le apetece ahora depilarse?
Cambiando de tema, últimamente: está empezando a hacer bueno, y me paso el día con la ventana abierta, sentada en el alféizar. Yo de pequeña leía los libros del pequeño vampiro, de Angela Sommer-Bodenburg, y siempre estaba esperando sentado en el alféizar, lo he debido de copiar de él.
Bueno, pues de día me pongo con un bikini tomando el sol, y de noche, me siento ahí en los descansos, para fumar un cigarrito y que me de un poco el aire. Y resulta que mis vecinos lo están flipando, aquí casi todos mis amigos han conocido a sus vecinos de enfrente sólo de verles por la ventana y ponerse a hablar, yo no. Pero hoy, después de un año, se han puesto los de enfrente a hablar conmigo, como en 5 minutos han llegado 4 tíos a la ventana que está enfrente de la mía, y uno me ha dicho un par de cosillas. ¿de verdad nunca habrán visto a una tía en bikini, como para tener que salir todos así?
Chica de ojos claros: hoy es mi última oportunidad de verla, no a venir a clase, ya decía yo que no era de mi grupo, debió de venir sólo ese día por algo. Cruzad los dedos por mí para que vuelva hoy y me atreva a hablar con ella o incluso a proponerle tomar una cerveza, que si no no la voy a volver a ver (pero vamos, conociéndome, seguro que no me atrevo, ni de coña, mierda!).
12/06/2006
amistad y sociabilidad

Estos días estoy pensando mucho en todo lo que he vivido aquí, en cuándo vuelvo a España o si prolongo esto un poco... Y es que ya se está yendo todo el mundo, como bien sabe Chaika. El que se ha ido ahora ha sido mi compañero Chulo, y le voy a echar muchísimo de menos, de hecho ayer estuve a punto de llorar cuando le fuimos a despedir al tren, y luego no pude volver a casa a ver su habitación vacía, sino que me fui a dar una vuelta. Y me paro a pensar en todas las cosas maravillosas que he hecho aquí, lo mucho que quiero a mis compeñeros de piso y a mis amigos, en toda la gente que he conocido... y estoy recopilando fotos, porque yo no suelo llevar mucho la cámara y casi no tenía, y me estoy dando cuenta de que en las fotos del principio no salgo casi en ningunas, y es que no estaba muy integrada, y me doy cuenta de como hago yo las cosas y cómo las hacen los demás, y me doy cuenta de que cuando la gente llega a un sitio nuevo lo primero que hace es buscarse unos apoyos, unos amigos, e intentar ir con ellos a todos los lados, a arreglar todo lo necesario para instalarse, a estar a todas horas acompañados para notar menos el cambio.
Yo cuando llego a un sitio nuevo me encanta conocer gente pero me cuesta hacer amigos, es decir, no me siento con confianza con la gente, no quiere decir que no confíe en ellos, sino que simplemente siento que no les conozco, es decir soy sociable, pero considero que no hago amigos con facilidad, amigos de verdad, no de los de ir un día de juerga. Yo quiero arreglarme sola mi vida, instalarme, hacer lo necesario, y luego ya, conociendo un poco más a la gente, hacer amigos.
Y la verdad es que no sé cuál de las opciones es la buena, pero yo sólo puedo hacer una, pero es que las dos tienen sus ventajas e inconvenientes, yo al principio me siento algo sola y pienso que mis conocidos de aquí no son mis amigos, como son los que dejé en Madrid, pero ahora sí que lo son, y tengo muy buenos amigos. Por otra parte yo no me llevo mal con nadie, me dio tiempo a ver cómo era la gente y juntarme con los que creí que merecían la pena, puede que alguno me salga mal, pero me he tomado un poco más de tiempo, así que tengo menos posibilidades, y con la gente que no me gusta mucho quedo menos, y no tengo ocasión de discutir ni de tener problemas. Pero ahora miro las fotos del principio y me pregunto qué estaba haciendo yo mientras ellos salían juntos, y yo sé que estaba estudiando, o arreglando cosas, o de viaje con mis compañeros de piso, o... haciendo algo interesante probablemente, o no, pero estaba contenta.
Pero las ventajas de lo de los demás son grandes, te sientes apoyado en todo momento, vas a resolver papeles en otro idioma y no te rallas, vas acompañado, dos ojos ven más que uno... yo me perdí el primer día que hice un traslado, el segundo día que estaba aquí, en una ciudad que no conocía de nada y lo pasé fatal, era ya de noche y no había gente en la calle, y casi me echo a llorar, sentada en un banco de la calle, con todos mis trastos... Pero luego ha habido muchos problemas en mi primer grupo, eran gente bastante distinta, y han acabado muy mal, y al final la mayoría se quedan con malos recuerdos de esa época. Llevado al extremo hay gente que no estuvo sola ni un minuto, que siempre iba con alguien, que se pegaba al que más cerca le quedaba en cada momento, para separarse cuando encontraba a otro que le venía mejor, para acumular cantidades de malos rollos por no tener un minuto de soledad...
Y sigo sin saber qué es lo bueno, cada cosa tiene sus ventajas, pero yo sólo puedo hacer una, yo ya viví un cambio cuando me fui a Madrid y aprendí que hay pocas personas que sean exactamente como tú quieres que sean, cuando todavía no las conoces pero tienes muchas ganas de conocerlas y simplemente te haces la idea que te quieres hacer de ellos. Y no puedo, no me sale, soy incapaz de ir a hablar con toda la gente como si fuésemos intimísimos, y la gente se cree que soy tímida, pero eso normalmente lo desmiente mi aplomo, o mi seguridad, y luego creen que soy borde, o fría, y, aunque sé que mucha gente no me juzga así, a veces me encuentro con cosas como las que me dijo Salsa el otro día cuando la abracé y le dije que la iba a echar mucho de menos (porque se va ahora), que es lo último que se hubiese esperado de mí, que voy con apariencia de dura por el mundo, ¿daré también esa impresión en la blogosfera?
14/06/2006
el ambiente
el otro día salí por el ambiente con mi amigo, el que no sabe si es gay, pero lo intuye. Y estuvo muy curioso, tras comprobar que las reuniones que hacen en la asociación no son muy concurridas y sólo estaban un grupito de hombres mayores nos fuimos al bar de ambiente, digo al porque aunque haya otro éste es el único concurrido, y nos dimos cuenta de que éramos los raros del bar, los únicos que no conocíamos a nadie, y supongo que parecíamos una pareja de turistas curiosos.
Nos tomamos unas cuantas cervezas, hablamos un montón, y cuando ya nos íbamos noté que había una mujer (era algo mayor, pero no sabría decir cuánto) que me miraba y me sonreía, y luego su amiga, y ésta me molaba un poquito, pero se fueron del bar, y nosotros, que en época de exámenes deberíamos de haber estado ya en la camita, nos fuimos también, con todas las cervezas que llevábamos ya en el cuerpo. Pues al salir, nos volvimos a cruzar con ellas, y la que me molaba me paró y me preguntó si ya nos íbamos, le dije que sí con cara de pena, y hablamos un minutín más de nada, y espero verla otro día que vuelva por allí y acercarme a hablar un ratillo con ella, a ver si nos metemos un poco en ese mundillo, porque si no...
15/06/2006
la amistad
Hay muchas maneras de hacer amigos, los amigos para salir, los amigos para llorar, los que ayudas y te cuentan sus problemas, los que ayudas y se los cuentas tú... en resumen hay tantos tipos de amistad como personas por el mundo definiéndola de manera diferente.
A mí los amigos para salir de fiesta y nada más nunca me han parecido muy amigos, pero de pequeña esperaba muchas más cosas de la amistad, de toda la gente con la que tenía un trato cercano. Esperaba que estuviesen siempre que yo los necesitaba allí, que se acordasen de mí, que nunca me diesen un plantón porque tenían otra cosa que hacer... vamos, que yo fuese lo primero, lo último y lo único, y las cosas no son así. Yo creo que en parte pensaba esto porque mi madre siempre estaba criticando a mis amigas por cualquier chorradilla, que si no me llamaban, que si ese día no querían salir, que si... lo que fuese, ya estaba ella detrás diciédome: "no me gusta nada Fulanita porque..." o "tú siempre llamando a todo el mundo y luego nadie te hace ni caso, eso no son amigos, y tú eres más tonta..."
Ahora me doy cuenta de que la que no tiene amigos es ella. Y de vez en cuando tengo la tentación de pensar que mis amigas pasan de mí y no son verdaderas amigas si no se acuerdan de mi cumpleaños, o si estoy un día mal y no me llaman, aún sabiéndolo. Pero sé que no soy justa cuando pienso eso, sé que yo no querría que nadie estuviese todo el día detrás de mí, porque ya lo está mi madre y bastante harta que me tiene.
Ahora lo que quiero es saber que mis amigos son buenas personas, es decir, no me irían haciendo ninguna ni medioputada, aún estando enfadadas conmigo. Lo que quiero es saber que me quieren, que se acuerdan de mí, que les gusta estar conmigo, contarme sus cosas, pero no todas, porque no se le cuenta todo a nadie, que les gusta oir mis problemas si estoy mal, pero que no les gusta verme mal. Y sé que no, que no se van a acordar de mi cumpleaños nunca, (debo de tener muy mala suerte con esto, porque en toda mi vida no se ha acordado casi nadie), sé que no me van a llamar todos los días, y estando en ciudades distintas todavía menos, pero sé que si tengo ganas de contarles algo las puedo llamar yo y se van a alegrar de oírme. Sé que no van a estar anticipándose a mis deseos, pero sí que van a hacer todo lo posible por realizarlos si yo lo necesito y se lo pido.
18/06/2006
cuento: la vida es una caja de sorpresas II
Tiempo después se volvieron a ver, se encontraron en Madrid, donde los dos habían ido unos días, para resolver papeles, y ver cómo estaban todos esos sitios donde cada uno había pasado tantas horas, comprobar que esos llugares seguían allí, sin haberles echado en falta, para poderse volver tranquilamente al extranjero, por lo menos por un tiempo más, sabiendo que allí ya casi no les quedaba nada, por lo menos nada que echar de menos.
Y se encontraron por los pasillos de la escuela, en el lugar donde se conocieron, ella estaba en la cafetería, tomando unas cervezas con toda esa gente a la que hacía casi un año que no veía, y él se había pasado por allí como buscando a alguien, o como buscando todos los recuerdos, buenos y malos, que le traía ese lugar, donde había pasado tantas horas, y en el que no iba a pasar ni una más.
Se cruzaron en la cafetería y se quedaron mirando con complicidad, acordándose de la última vez que se habían visto, se acercaron y se dieron dos besos con sonrisa traviesa mientras ella decía: "es un placer encontrarte", en clara alusión a la despedida que él le había dedicado después de esa noche que habían pasado juntos, dándoselo todo mutuamente, y recibiendo en todo momento más de lo que daban.
él: ¿qué haces por aquí?
ella: He venido a ver a la gente, hacía mucho que no les veía, y bueno, con algunos casi no sé de qué hablar, no sé como explicar todas las cosas que he hecho este año, no sé como decirles lo contenta que he estado de no haber estado encerrada, un año más, entre estas paredes, bueno, da igual, ya se van todos para casa
él: yo he venido a ver a quién me encontraba y me ha dado la sensación de que ya no conozco a nadie aquí, vámonos a tomar algo, fuera...
Ella se despidió de su grupo y se marchó con él a tomar unas cervezas a Malasaña. Según cogieron el metro y se miraron se les cortó la conversación, y se empezaron a besar, sin importarles la gente. Aún así se fueron al bar, donde alternaron la conversación con los besos, hasta el límite, cuando ella propuso ir a su casa.
Por el camino ella pensaba, entre beso y beso, en toda la ilusión que le estaba haciendo esta historia, cuando creía que después de esa primera noche ninguna de las siguientes iban a poder ser tan geniales. En cierto modo le daba pena pensar que no podría salir con él, que cada uno tenía una vida que estaba deseando explotar al máximo moviéndose todo lo posible, pero también era cierto que no quería nada serio con él, que le parecía que se perdería el encanto de esa primera noche tan apasionada, que prefería unos encuentros casuales en los que sintiese que el mundo era un torbellino a una vida tranquila y rutinaria. Y a pesar de encontrarse con menos novedad, no había sido menos sorprendente el estar de nuevo con él, encontrar esa atracción increíble, y volver a parar cada dos metros para besarse en cualquier portal...
20/06/2006
yujuuu!
¡Me voy a ir unos dias a Madrid! volveré a ver la gran via, Malasaña, Chueca, a tomar cañitas con limón en bares donde me pondrán una tapita de aceitunas o patatas, volveré a achicharrarme con su calor, a ver a mis amigas y a mis amigos y a salir con ellos de fiesta. Descansaré unos días de esto para meterme de lleno en mi vida anterior, la que voy a volver a tener el año que viene, aunque no será exactamente la misma, nunca es lo mismo, pero puede ser mejor, nadie sabe lo que me deparará el futuro, pero yo lo veo bien.
Lo que más rabia me da es no poder estar el día de la manifestación del orgullo allí, estoy mirando todos los medios de transporte posibles para poder ir un ratillo, pero me temo que no va a poder ser, me temo que lo tendré que celebrar yo sola. Y me he enterado de que mi pequeña ciudad (la de mis padres) tiene su propia manifestación del orgullo, estoy orgullosísima de ella, no me lo esperaba! Al final va a resultar que España es de los países donde menos homófoba es la gente, nunca lo hubiese pensado.
Y hoy estoy pensando en la justicia kármica, en cómo siempre hay etapas buenas o malas, en todo lo que se da que se recoge después. Y bueno, sé que hay injusticias que con todo el karma tratando de repararlas no va a poder ser, pero en general todo el mundo en su vida tiene golpes enormes y cosas preciosas, y creo que hay que aprender a aceptar los golpes y a recibir las cosas buenas con los brazos abiertos, y miro mi vida, la de golpes que he recibido, sobre todo de pequeña, que a pesar de considerarme siempre una personeja feliz no era capaz de adaptarme a lo que me sucedía. Pero también tengo recuerdos muy bonitos, por ejemplo los olores, he dado mil saltos de un sitio a otro, la de olores que me recuerdan a mil lugares que en alguna temporada consideré mi casa, la de personas que he perdido porque la vida nos ha separado, sin razón alguna, y a las que estoy deseando encontrar de nuevo en algún lado, pero también la de personas que conozco, es una cantidad enorme.
Me acuerdo de cuando escribí lo de la amistad, y yo también me considero muy estricta escogiendo a mis amigos, pero me pongo a pensarlo y sé que tengo un par de amigos en cada sitio en los que he estado un tiempo, a pesar de haberme separado de algunas y hoy saber que están ahí, pero no muy cercanas sé que tengo amigas en la ciudad de mis padres, y dos de ellas muy buenas. Que tengo amigos/as de mi residencia de Madrid sobre todo 2, un chico y una chica, y a muchas más personas a las que poderles pedir un favor un día,l o que me lo pueden pedir a mí y haré lo imposible. A gente de mi escuela, un grupo de amigos todos relativamente grande, y varios personales de los de verdad. Amigas que he hecho aquí, que no olvidaré, aunque la vida se empeñe en lo contrario.
Y hoy me despido así, estoy feliz de ser feliz y de haber podido conocer a tanta gente.
21/06/2006
mi infancia
La verdad es que ayer escribí deprisa, porque estaba contenta y tampoco quería pasarme mucho rato delante del ordenador y no me expliqué muy bien, pero veo que lo fundamental se entendió, que soy muy feliz, y hoy voy a escribir porqué puse lo del karma, o lo de mi infancia.
Yo siempre me he considerado una persona feliz, quitando en esas épocas de depresión que he tenido, soy una persona feliz, aun con todas las cosas que me han pasado, y por eso pienso que la felicidad es más un optimismo interior que hay personas que tienen y otras a las que les cuesta más.
Yo de pequeña era una niña bastante acomplejada, era la empollona de la clase, pese a que nunca tocaba un libro de estudio fuera del horario escolar, los deberes me daba tiempo a hacerlos en clase, y lo que había que estudiar lo leía antes de salir de allí, o al llegar al día siguiente y se me había quedado. Ahora ya no puedo hacer nada parecido, es por eso por lo que me siento tan mal conmigo misma en mi carrera, porque me siento muy tonta, porque no estaba acostumbrada a tener que currarme algo tantísimo.
Pues era la empollona de la clase, la que tenía gafas, a la que se le daba mal el deporte, lo cual era mentira, no se me daba mal y siempre me ha gustado hacerlo, pero eran casi los únicos profesores que me tenían manía y a los únicos a los que no me sentía capaz de enfrentarme para demostrarles que no era así. Ese era mi problema, que había muchas de las que no me veía capaz, y tardé mucho tiempo en darme cuenta de que la mayoría no eran así, era algo que me habían metido en la cabeza sin ser cierto.
Por ejemplo, siempre he pensado que era una persona totalmente incapaz de tener relaciones sociales con normalidad, me daba vergüenza hasta pedir algo en una tienda, me daba vergüenza hablar pensando que iba a decir algo mal, ¿pero qué se puede decir mal?, ¿me das un kilo de tomates se puede decir de manera tan incorrecta como para tener vergüenza de preguntarlo? Pues yo la tenía, ya se habían reído de mí muchas veces sin haber dicho nada raro. Estaba acostumbrada a ser la persona con la que se metiesen los demás, y ahora en cambio soy la típica persona que siempre se dirige a los camareros, muchas de mis amigas casi no se atreven, o a preguntarle algo a alguien por la calle si no encuentro el sitio al que quiero ir, o que no tengo reparos en pararle los pies a alguien que me está tocando las narices. Pero el problema es que si te convences de algo, si te quedas con un complejo, al final actúas con tanta timidez y miedo que se convierte en real.
Pero por otra parte tenía una personalidad fuerte, por ejemplo siempre me parecieron muy estúpidas las historias de chicas hablando de tonterías chicos, o de lo bueno que estaba Leonardo di Caprio (¡pero cómo va a estar bueno, con la carita de niño mimado que tiene!), o que al llegar a los 12 años ya de lo único que se preocupaban era de que les gustase algún chico, creyéndose mayores, y yo seguía jugando con mis legos tan tranquila, ignorando sus comentarios, sabiendo que lo otro tampoco me llenaba, aunque me hubiese encantado que me gustase un chico y salir con él, no estaba yo para ponerles ojitos a ninguno de los chicos que conocía. Antes me creía infantil, ahora veo que era cierta madurez de no hacer las cosas porque los demás las hacen, para estar en el grupito. De hecho sigo siendo así, las conversaciones del "jo, tía, no me hace caso, qué hago" nunca me han parecido muy interesantes y ahora seguiría escogiendo jugar al lego, que me parece el mejor juego del mundo, que estar metida en una de ellas.
La verdad es que el problema fue que me metieron en un papel que no era totalmente el mío, pero del que yo no quise salir, en parte porque me daba vergüenza y me lo creía, y por otra parte porque había algo de verdad, porque lo convertí en verdad. Mi forma de defenderme era despreciarles a ellos como me hacían a mí, y creo que había parte de sentimiento de superioridad y de envidia por las dos partes, ellos me envidiaban por no necesitar estudiar para tener buenas notas, y me despreciaban por empollona autista, yo les despreciaba por no valorar la inteligencia o la cultura, y les envidiaba por sus muchos amigos. Ahora no desprecio a nadie, pero tampoco tengo necesidad, no me siento atacada ni acomplejada por ninguna cosa de ésas.
A pesar de todo yo la tenía a Ella, a mi mejor amiga, a la mejor amiga que se pueda tener, porque aunque ella estaba más integrada en la clase que yo, de hecho lo estaba totalmente, seguía siendo mi mejor amiga sin dudarlo.
Pero siempre he arrastrado ese lastre, el de creerme mala para las relaciones sociales, el patito feo que no va a gustar a nadie, la persona que queda mal en un grupo, igual por eso me cuesta hacer amigos el primer día que llego a un sitio. Pero lo bueno de haberme movido tanto es que el día que llegué a un sitio en el que nadie me conocía empecé a construirme mi propia personalidad, más verdadera que la anterior, y así fue mi instituto, no era la persona más integrada, pero no era la rara. Ayudó el que fuese un instituto privado donde se valoraban mucho las notas y sólo se despreciaba al empollón si se portaba mal con los demás, algo que yo nunca he hecho, y me fue bien. De hecho, en mi instituto la gente más admirada eran los empollones, y aunque yo tampoco estaba en ese grupo, tampoco estaba en el de "gente para reírse". También fue la época en que comencé a ligar, y, en contra de mis creencias, no me iba mal, de hecho ligaba bastante.
Y al llegar a Madrid, conociéndome cada vez más, y liberándome de mis vidas anteriores, no tuve demasiados problemas para hacer amigos, ya nunca me marcó ningún estigma especial, y así soy ahora, no soy la persona más agradable dulce y encantadora del mundo, pero no caigo mal. Nunca ha habido nadie a quien le haya hecho daño aposta, y así ahora el karma me puede recompensar por mis años de complejos, a los que no sé si habrá puesto el tiempo en su sitio es a los que se rieron de mí sólo por ser diferente, a los que me hicieron tener que inventarme mi propio mundo de sueños en el que vivir, pero hoy por hoy ya me da igual, el saber superarlo me ha hecho más fuerte.
22/06/2006
mi madre
Sé que me meto mucho con mis padres, que les critico muchas cosas, sobre todo a mi madre, pero también sé que nadie les enseñó a hacerlo mejor, y también a la que más cariño tengo es a mi madre.
No tuvo una vida demasiado fácil, para esa época, estudió, lo cual está genial, y se puso a trabajar joven, y aunque tuvo varios novios, no tenía ninguno serio, y mi abuela le echaba la bronca diciéndole que no se iba a casar, que por haber estudiado una carrera nadie la iba a querer para casarse con ella. Apareció mi padre, y se casó con él con 30 años, para su época es todo un reto.
Además mi madre siguió trabajando, aún después de tenernos a mi hermana y a mí, y encima trabajaba fuera de la ciudad, con lo cual nos veía relativamente poco (pero mucho en comparación con esoso padres que llegan a las 10 de la noche y ponen a sus hijos delante del televisor para que no les molesten en su rato de descanso) Mi madre nos quiere mucho, y nunca se va a perdonar el no haber estado con nosotras cuando éramos pequeñas, cuando, al contrario, yo estoy orgullosísima de que ella trabajase, y aún así pasase mucho tiempo con nosotras, yo de pequeña la adoraba.
Pero ella se sentía culpable, y no se le puede decir nada, porque se va a sentir mal y piensa que le criticas todo lo que hace, sólo porque ella sí se lo critica. Una de las veces que se puso en plan víctima no me queréis me criticáis todo, me salió decirle que necesitaba un psicólogo porque estaba paranoica, y creo que, sin querer, acerté.
Pero mi madre es muy exigente, y todo lo que se exigió ella nos lo quiere exigir a los demás, tenemos que ser las niñas perfectas, y mi hermana hace ya mucho tiempo que pasa de nuestra familia, por un oído le entra y otro le sale, que diríamos, pero yo no puedo. Quiero reconocer el esfuerzo que mi madre ha hecho, pero tampoco quiero que me ahogue con sus comentarios, y en vez de pasar prefiero llevarle la contraria.
Mi madre, por culpa de su madre, que era mucho peor, tiene que tener el control de todo, hay que vivir de acuerdo a sus reglas, el problema es que es muy difícil, porque a ella la educaron con la dictadura, en el machismo más feroz, y aunque se rebelase, y sea una persona muy liberal, en el fondo se sigue creyendo en lo que le enseñaron, aunque sea consciente de que no era lo correcto, pero lo del fondo tira, así que no es una persona nada consecuente.
Y yo no me puedo poner camisetas escotadas, ni faldas cortas, ni ser promiscua, ni no querer casarme y no tener hijos, ni querer marchar de la ciudad y no estar con ella todos los días, ni gustarme estar sola, ni tener amigas, ni dejar de contarle las cosas aunque no las vaya a entender.
Les estoy muy agradecida a mis padres por todas las cosas que me han enseñado, porque aunque cuando éramos pequeñas no teníamos mucho dinero, y no íbamos mucho de vacaciones, mis padres nos hacían salir todo lo posible, para enseñarnos cosas, para que apreciásemos la naturaleza, pero también la arquitectura. Para que nos gustase la cultura, los libros, el teatro, las películas. Nos apuntaron a todas las clases que quisimos, pintura, cerámica, idiomas, música, teatro, a campamentos y a deportes... me enseñaron a adorar la lectura, y me despertaba los fines de semana con música clásica a todo volumen en mi casa. No nos mandaban hacer casi nada de casa, estábamos mucho tiempo fuera en clases, y luego teníamos que jugar en la calle o que estudiar si teníamos algo que hacer.
Pero a mi hermana no consiguieron inculcarle la mayoría de esas cosas, no sé porqué. Lo peor es que no tiene conciencia de grupo, no es capaz de hacer nada por nadie en mi casa, y tampoco tiene unas grandes inquietudes, si no es por ver la tele sin que se le pueda ni dirigir la palabra, o jugar al ordenador. No sé si fue porque estuvieron menos con ella, al ser la pequeña, si porque yo no conseguí enseñárselo tampoco, que era algo más mayor e igual debería haberlo hecho, o si fueron mis abuelos los que nos cuidaron de pequeña, que la mimaron demasiadoy no le inculcaron ningún tipo de deber para con los demás, o qué, pero mi hermana se ha convertido en una persona totalmente egoísta y manipuladora.
Pero mis padres ni quieren verlo, no pueden asumir que una hija no les salió como querían, y la excusan en todo. Conmigo tampoco pueden asumir que no salí como querían, no soy perfecta, pero como eso es lo que ellos quieren para mí, no hacen más que recordarme cada poco mis defectos, para que los mejore, como dicen ellos, y soy bajita, o me sobran kilos, o tengo las piernas cortas, como comentan de vez en cuando con pena, y soy la ingeniera, la que no aprueba todo, a la que toman el pelo si hace alguna tontería, porque ¡menuda ingeniera! y soy la insensible porque no haya estado con un chico mucho tiempo nunca, y soy la loca porque me apetezca moverme por el mundo, y ser independiente, pese a que todas esas cosas me las enseñasen ellos.
Y aunque les reconozca todas esas cosas que me enseñaron, de las que estoy agradecidísima, nunca podré decirles algunas de las que hicieron, o están haciendo mal, porque se van a poner a la defensiva, porque lo hacen por mi bien y no les comprendo, y así no podrán ser nunca mis mejores amigos, como ellos pretenden.
30/06/2006
deprisa
sólo tengo 5 minutos, así que sólo puedo contar que ya estoy en Madrid, que estoy muy contenta, que me he alegrado mucho de ver a algunos de mis amigos, aunque hay otros a los que todavía no he podido ver.
Que me da pena haberme vuelto y dejado a mi gente allí, pero aquí sigo teniendo a mi gente, también.
Que pese a toda la ilusión que me ha hecho verles a todos tengo que confesar (sé que voy a parecer terriblemente materialista) que lo que más ganas tenía de ver era mi ropa, la que no he podido llevarme este año, la que hace un año que no me pongo. Sé que suena absurdo, y me lo parece, pero me pasaba eso, supongo que era una especie de mecanismo de autodefensa del tipo "no pienses en nadie, no vaya a ser que no le puedas ver y te deprimas, no pongas esperanzas en nadie y limítate a esperar verles"...
Resumiendo, que estoy contenta, que me gusta la gente que me rodea, y que echaré de menos a la que me rodeó este año pasado.
¡Feliz semana del orgullo a todos!
