Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.
01/09/2006
Aparecido post: lo que nadie sabe
resulta que ha aparecido el post de "lo que nadie sabe", se había quedado guardado en los borradores y lo he visto hoy, así que aquí lo cuelgo de nuevo, lo que he perdido son los comentarios:
Voy a contar algunas cosillas mías que desde el blog no se pueden imaginar, o eso creo, pero que no entraba en la categoría de secretos porque no es algo que yo oculte:
- Soy un poco borde, siempre me he ganado ese adjetivo, pese a que desde hace algún tiempo ya nunca he sido la borde de ningún grupo, y yo ya no me consideró así, porque he aprendido a controlarme bastante y a callarme alguna cosilla, pero normalmente soy bastante directa en las conversaciones. No me gusta la gente que no da su opinión, de hecho desconfío de ella. Hay gente a la que no le gusta, pero también hay gente a la que sí, de hecho mi ex confesaba que le encantaba cuando sacaba mi genio y le contestaba con carácter.
- Lloro mucho con las películas y los libros tristes o de amor, incluso con las canciones. Soy bastante sensible para esos temas aunque no lo suela aparentar, o no me suelan preocupar otras cosas que a la gente sí. Las películas con las que más he llorado son, y por este orden: los puentes de madison (me tocó muchísimo) y mar adentro, no paré de llorar en ninguna de las dos, y lloré también mucho con la de dancing in the dark. Los libros: rojo y negro (stendhal), y uno infantil del que no recuerdo el título. Las canciones: cuando los ángeles lloran (maná), recuerdo (de ismael serrano), someone saved my life tonight (elton john) y la de titanic, en cambio con la película casi no lloré, sólo se me escaparon un par de lagrimitas al final, cuando ella tira el collar.
- Soy bajita, un par de centímetros más pequeña que la media española de mujer (es que la media sigue siendo baja) hasta el punto en que muchas bicis de esta zona algunas no me valen porque no llego.
- he sido muy muy religiosa de pequeña, hasta que me tocó las narices el machismo de la iglesia, su afán por controlar la moral ajena (que no la propia como deberían) y hasta que me pregunté porqué creía en un dios omnipotente si la mayor parte de las cosas de este mundo eran malas, así que prefiero pensar que no hay una divinidad con voluntad que nos mueve a su antojo.
- Muy poca gente conoce mi color de pelo, porque llevo años con él teñido, y a veces de colores algo extraños.
- Mis ojos pueden ser de tres colores diferentes, según el momento y la luz con la que se miren. Siempre creí que eran muy expresivos y alegres, pero ahora me los veo tristes, no sé qué les ha pasado, ni se recuperarán, y estoy preocupada.
- Hablo mucho, pero también me encanta escuchar a los demás, y que me cuenten sus historias. La gente me suele contar cosas en tono "esto no se lo cuentes a nadie, eres la única a la que se lo he dicho", y, hasta ahora, sé guardar los secretos.
- me encanta hablar de sexo, suelo ser la sexóloga de todos los grupos por los que paso, jejeje
- La gente se cree que voy de dura por la vida, yo creo que no es así, pero sí es cierto que hay muchos típicos problemas "femeninos" de los que suelo pasar, véase los celos, o las discusiones de ya no me quiere y se va con otras, o a ver cuándo sienta la cabeza y nos casamos,... y el que hable mucho de sexo hace pensar a la gente que no soy nada sensible, ¿qué tendrá que ver?... De hecho nadie me suele llamar por diminutivos, pese a mi tamaño, por eso me hace gracia que en la blogosfera muchos de vez en cuando me llaméis estrellita, me resulta cariñoso, pero en persona ya no me gusta tanto.
- soy muy cabezona, sobre todo con ciertos temas de discusión en los que no soporto que alguien me lleve la contraria, como por ejemplo el machismo, o la homofobia. La última discusión de este estilo fue sobre los toros, sobre si era cultura o no, mis compañeros de piso fliparon, porque nunca me habían visto discutir así, defendiendo que era hacer una fiesta de la tortura, el sufrimiento y la muerte de un animal.
- Soy muy optimista, pero si en algún momento soy pesimista respecto a algo (mi carrera) no se me puede convencer de que la vida es bella.
- Confío en la bondad ajena, pero como alguien me de mala espina me suelo reservar mi opinión un tiempecillo hasta ver qué pasa.
- De pequeña aparentaba más edad, más tarde aparentaba menos y hasta me llegaron a pedir el carné con más de 20 años, ahora ya no sé lo que aparento.
- La gente dice que soy muy segura, no sé si es cierto, sólo sé que lo soy mucho más que de pequeña que tenía mil inseguridades.
- soy muy, muy feminista, y por ejemplo nunca llamaré puta a otra mujer, ni me meteré con ella por sus prácticas sexuales.
- tengo mucho carácter, pero odio discutir, me encantan las discusiones filosóficas o políticas o de ese estilo, pero una discusión típica, en la que la gente empieza a perder los papeles y a decir cosas que no quiere decir, y a voces, las odio, desde el novio celoso que tuve, con el que me pasaba el día discutiendo, casi no he discutido con ningún novio.
- soy una persona muy, muy feliz.
¿alguien tiene alguna duda? Y si alguien quiere contar como es fuera de la blogosfera me encantaría leerlo.
02/09/2006
los ex y los celos
El otro día tenía mil llamadas de un número desconocido en el móvil, tuve que buscar de quién era ese número porque lo había borrado de la tarjeta porque tenía una agenda inmensa que me aburría de recorrer cada vez que buscaba un número. Lo encontré, y resultó que era el de un ex mío con el que estuve en el instituto y con el que guardo muy buena relación pero que simplemente se había ido a vivir a otra ciudad, y al que no creí que fuese a volver a ver muy a menudo.
Este chico es una de las personas con las que más me he compenetrado, y eso pese a ser de clases sociales, de razas, y de ideas muy distintas. Después de irme a Madrid cuando volvía a la ciudad de mis padres en vacaciones me sentía muy incómoda, sentía que yo había cambiado pese a seguir siendo la misma y que la gente que se había quedado allí no, que pensaban que yo era distinta y era una infiltrada en mis grupos de antes, que nadie conocía muchas cosas de mí que gente que me conocía desde hacía un año sí que sabía. Pues al único al que se lo conté todo, y del que nunca tuve ninguna duda de que lo fuese a entender, fue a él. Y, pese a ser el más distinto a mí, el que menos oportunidades había tenido de salir fuera, de cambiar de mundo, lo entendió todo perfectamente, y nunca me dijo que había cambiado mucho, como me dijeron muchas personas.
Nos entendíamos genial, nos llevábamos mejor, teníamos mucha confianza en el otro, como para contarle cualquier cosa, y además, es la única persona tan poco celosa como yo que he conocido. Los dos sabíamos que por separado ligábamos mucho.... si queríamos, pero los dos sabíamos que si estábamos juntos era por algo, y que no íbamos a irnos con otro, por lo menos, no sin avisar. Hubo dos anécdotas muy curiosas en este sentido:
La primera es que cuando empezamos a salir me contó un día que una de sus ex, de la que había estado enamorado (sabíamos que nosotros dos no lo estábamos ni lo estaríamos nunca) le había escrito una carta, no me contó más y yo no pregunté. Pero yo sabía (suponía y estaba segura) que la chica se la había escrito porque se había enterado de que había vuelto conmigo (no sé porqué todas sus novias me consideran peligrosa) y con intención de volver con él para dejarle tirado, como ya había hecho. De todo esto, a mí lo único que me preocupaba de que volviese con ella era volverle a ver como cuando lo dejaron, con lo alegre que es y se le notaba a distancia que lo estaba pasando fatal. Seguí sin preguntar nada, él no me lo contó, y yo nunca me preocupé por ello. Meses más tarde me contó esta historia, tal y como yo la había imaginado, y me dijo que no quería volver con ella porque sabía que lo estaba haciendo sólo por estar conmigo, y que en realidad ella no quería salir con él, y le iba a volver a dejar. Le dije que ya lo sabía que me lo imaginaba, y no pasó nada, él me cuenta lo que quiere, yo a él también, pero sabemos que lo nuestro es fuerte.
La segunda historia fue poco después, también de cuando estábamos saliendo. Había un chico en mi instituto detrás de mí, que no me gustaba demasiado, y una noche me lo encontré por ahí y me llegó todo serio a decirme algo que igual me iba a doler, que mi novio me estaba poniendo los cuernos, que le había visto con una chica el día anterior, cuando yo ya me había ido a casa, en la discoteca. Yo me eché a reír, y ni me lo creí. Cuando unas horas más tarde me encontré con mi novio sí que le pregunté sobre eso, pero me empezó a contar con quién estuvo esa noche (una amiga suya, que era amiga de otra ex) no quise oír más, pese a que sí que me contó algo más de la historia. Yo sabía que estaba con una amiga, que era muy cariñoso, pero que no me iba a engañar, sin decírmelo. El otro tío todavía vino un par de veces a preguntarme si no lo había dejado con él porque me pusiese los cuernos, y me volvía a dar la risa, sería gilipollas...
Y es que yo confiaba mucho en este chico, sabía que si estaba conmigo era porque quería, y no por estar con alguien, que solo estaba perfectamente. Sabía que si se quería enrollar con más gente me lo diría y no habría ningún problema por parte de los dos, porque ya habíamos estado mucho tiempo así, liándonos nosotros y contándonos nuestras aventuras con los demás, así que lo que menos me iba a imaginar era que estuviese con otras sin decírmelo. Sabía que si habíamos decidido salir juntos era porque para una temporada por lo menos, nos iba a bastar con estar juntos, sin nadie más, pero que si aparecía alguien los dos lo íbamos a entender. Y nunca me sentí imbécil por confiar en él, ni me lo parece ahora tampoco.
Ahora vive con la novia, y es una tía a la que yo no conocía de nada hasta que un día que quedamos los dos para vernos, con más gente, la tía se autoinvitó y vino con nosotros para estar con una cara de enfado continua y sin hablar más que para soltarme un par de borderías a lo largo de la tarde, que me sentí obligada a ignorar porque ya estaba tenso el ambiente, como para andarle echando más leña. Al final consiguió lo que ella no quería, que quedásemos él y yo a solas, porque al día siguiente vino él a buscarme a casa, a charlar, y a pedirme perdón por haber tenido que soportar así a su novia.
Pues hace un par de días me llamó para decirme que vuelve a vivir en nuestra ciudad, y que si nos veíamos. Le dije que no me trajese a la novia, o por lo menos que no me la trajese enfadada, que no estoy yo de humor para aguantar tonterías, que seguro que tal y como estoy últimamente la contesto, y a ver si al final acabamos mal, que la gente de mi ciudad es muy bruta y casi todo se arregla con peleas (espero que a partir de los 20 esto ya no sea así), y me dijo que no, que si venía iba a venir de mal humor, así que vendría él solo.
Y yo no entiendo como alguien puede dudar de este chico, yo es lo último que hubiese hecho, vamos, que tuve oportunidades para desconfiar de él y jamás se me ocurrió. Y es más, que si dudo de la fidelidad de alguien, pero se la exijo, no salgo con él. Pero por eso yo no dudaba de él, porque yo no le exigía nada, porque los dos éramos conscientes de que eso se podía acabar, por parte de uno o de los dos, y aprovechábamos el momento, porque al no pedirnos nada sabíamos que el otro nos iba a contar sus dudas y sus problemas. Sabíamos que si el otro se quería liar con alguien no se lo íbamos a impedir, de hecho sabíamos que podíamos continuar juntos tras una historia así. Y de esta manera ninguno de los dos tuvimos nunca miedo de los cuernos. Yo, pese a no dudar de ninguno de mis novios, no he vuelto a tener una historia así de confiada por las dos partes con casi nadie más, y por lo que veo de él y de su novia, él tampoco ha vuelto a tener esa suerte.
05/09/2006
una carta
Estaba escribiendo un post sobre las relaciones a distancia y la relación con mi ex, pero me acaba de dar mi compañero de piso una carta que he recibido de una amiga, y me ha hecho una ilusión increíble, así que voy a escribir sobre esto.
A mí me encanta escribir, supongo que eso se nota en el blog, si no no me lo habría hecho. Pero todavía me gusta más escribir por carta, pese a que los mails me parecen un gran invento, a que los programas de conversación por internet también, me hace una ilusión increíble recibir una carta de alguien, aunque haya llegado 3 días tarde y ya sepa alguna de las cosas que me cuenta. Me da igual. La ilusión de abrir el buzón y encontrarte con un sobre a tu nombre, escrito a mano, y abrirlo para leer esas líneas me parece increíble.
La carta de hoy (la verdad es que lo digo como si tuviese cartas todos los días, y eso, viendo como está el patio, con el vicio de los sms, está muy lejos de la realidad), es de una amiga que conocí aquí, de una persona que sin darme cuenta se fue convirtiendo en alguien muy importante poco a poco. Hoy es una de las personas más interesantes que conozco, y me alegro un montón de haberla conocido y llevarme bien con ella. Es de la gente que quiero guardar para siempre, aunque la palabra siempre siempre suene algo irreal.
Pues la carta es genial, una carta de reflexiones filosóficas, y, como me dice al final, "es que las cartas están para hablar de estas cosas que no se hablan por teléfono". Pero es que además es un encanto, me ha enviado un recorte de una revista con una foto preciosa de unas ballenas, escribiendo al pie de página que "parece mentira que seres así sean de verdad", y yo me he emocionado como una tonta, me ha hecho muchísima ilusión ver que se acuerda de mí, o que quiere compartir conmigo algo que le ha gustado ver, y que se ha puesto a recortarlo y enviármelo. Me ha parecido un detalle precioso. Estas cosas son los mejores regalos que me pueden hacer, los que no cuestan nada, pero que sí valen mucho, sólo que su precio no es en dinero.
Y así estoy hoy, emocionada, contenta, y dispuesta a luchar por la amistad como apoyo constante e inigualable, un día más.
09/09/2006
salgo de fiesta
10/09/2006
la vuelta a mi vida
Ya estoy en Madrid, no sabría decir si me ha costado mucho volver o no, estoy a gusto aquí, pero allí también lo estaba. Es un cambio y a mí los cambios me gustan, no me gusta que mi vida sea demasiado estable, necesito tener metas distintas, ilusiones diferentes en cada etapa.
Me gusta conocer a gente nueva, conocer muchos lugares, aunque sí que hay lugares en los que me he sentido mejor, a los que he querido volver, pero nunca me he arrepentido de cambiar de sitio. A los amigos los guardo, pero eso no quita que no me encante conocer a gente nueva, y he conocido a gente maravillosa. A ver cómo sale todo, a ver cómo termina esta época, a ver en qué cambia mi vida gracias a ella.
De momento sigo muy ocupada, tengo muchas cosas que resolver en estos días, pero si no antes, a más tardar a finales de mes mi vida volverá a la normalidad, pero ahora mismo no sé si me va a resultar normal, de momento no lo está siendo, ahora mismo mi vida era la que tenía allí, aunque estaba claro que era algo temporal, pero me acostumbré y me gustaba. Creo que lo que me espera también me va a gustar, aunque supongo que tendré momentos en los que se me haga duro, pero como ya he dicho, me gustan los cambios y las nuevas metas.
12/09/2006
planeando ya el fin de semana
Lo primero de todo, perdonadme por no dejaros comentarios últimamente, os sigo leyendo, pero no tengo apenas minutos libres para sentarme un rato tranquila, ahora mismo me tengo que ir ya a estudiar.
Lo siguiente ¿alguien conoce las fiestas del pc de Madrid? Es que estaba pensando ir este año que por fin puedo, y creo que hay que pagar, y no sé muy bien qué hay, aparte de conciertos, claro, así que si alguien ha ido alguna vez y me puede contar algo se lo agradecería mucho.
Por lo demás casi todo bien, pero me da pena ver que el grupo que teníamos al empezar la escuela, y que nos ha aguantado todos estos años se está deshaciendo, cada uno va a su aire, yo sigo viendo más o menos a todos (menos a un ex mío) pero cada uno tiene ya su vida y casi no nos vemos, una penita, pero bueno, a ver qué se puede hacer este año respecto a eso, tendré que pensar algo, a ver si podemos hacer alguna cosilla antes de que algunos más emigren...
13/09/2006
hoy toca día malo
Hoy me he levantado triste, ya lo estaba notando algo estos días, me cuesta levantarme, como si estuviese enferma, pero sin estarlo, solamente con ganas de fingirlo y de quedarme unas horas más en la cama. No sé si es mi escuela la que me produce ese efecto, ya no necesito ni ir a clases en ella, sólo con pensar que tengo que hacer exámenes y estar por la biblioteca ya me deprimo.
Hay otra posibilidad para mi tristeza, y es que, pese a los exámenes, yo estaba contenta porque este fin de semana tocaba la aventura de la unicama (http://pideundeseo.blogia.com/2006/082401-la-visita-de-ella.php#comentarios), pero tras hablar ayer con mi amiga me dijo que no creía que nos pudiésemos ver.
Y ahora según me he levantado de la cama, ya desanimada, me he encontrado un mail de una amiga, que nos invita al resto del grupo a su casa, pero, resumiendo, sólo van a ir dos parejas y yo, y, aunque sé que me lo voy a pasar bien, es lo último que me apetece en estos momentos. La verdad es que con una de las parejas suelo salir de fiesta, pero ir a cenar con las dos no me apetece nada, y que en el mail ya me digan que me lleve a algún amigo, todavía menos, porque, recapitulemos, no tengo novio, ni vistas a, así que "amigo" no es una forma bonita de llamarlo, sino que quieren que lleve a algún amigo de verdad, y con esto me surgen varias dudas: ¿es que se lo quiere ligar ella? ¿delante de su novio? ¿o me lo llevo para no ser impar? ¿es porque si no me van a ignorar? ¿de verdad es necesario el amigo? Porque no tengo ninguna intención de llevar a ninguno que de verdad lo sea a una fiesta así, a ver si así nos aburrimos dos en vez de yo sola, pues no.
Me temo que intentaré llegar ya algo borrachilla, aprovechando que tengo un examen esa tarde, utilizaré esa excusa para empezar a beber cerveza en la cafetería... (diosa mía, doy un poco de pena, ¿verdad? que de repente el mejor plan para el viernes sea emborracharme, y encima en mi escuela... me avergüenza un poco)
Vamos, que el plan de las fiestas del pc me parece mucho más tentador todavía que ayer, así que si alguien quiere ir el sábado (a lo del viernes no me puedo escaquear, pero igual puedo también el domingo, todavía no lo sé) y le apetece conocer a una bollobloguera medio anónima (que normalmente es muy alegre y feliz, pero con algún toque depresivo de vez en cuando que se pasa rápido), avisadme.
18/09/2006
a disfrutar de las vacaciones
Tras unos días algo horribles hice mi último examen, que fue un desastre, pero bueno, después fue la cena de las parejas, en la que al final sólo hubo una, allí estuvimos 3 amigas charlando, y no estuvo mal, pero demasiado tranquilita para ser mi día de fin de exámenes. El sábado sí que salí hasta tarde, y ayer me tocó ignorar mi cansancio para ir a las fiestas del PCE, y me lo pasé genial. Los delinqüentes me gustaron, pero Chambao me impresionó, estuvimos viéndolo desde alante del todo, en el foso, delante de la gente, fue un lujazo, y la verdad es que aunque ese estilo de música no me suele ilusionar me encantaron.
Ahora me voy de vacaciones, unos días a ver a mis padres y luego a ver a una amiga, y a la playita si hubiese mucha suerte, que no lo tengo muy claro. Cuando vuelva espero tener unos cuantos posts en mente sobre lo humano y lo divino, que tengo muchas ganas de escribir, y tener tiempo también. A pasarlo bien todas.
29/09/2006
¿poco tiempo o poca inspiración?
Llevo unos días algo ajetreada en no hacer nada, es decir, en no hacer nada aparentemente trabajoso, pero que son cosas que me quitan mucho tiempo mental, como papeleo, vuelta a casa, intentar readaptarme a Madrid... Y como resultado de todo sólo me ha venido la inspiración en momentos poco adecuados, sin ordenador, o sin papel delante. Si a esto le sumamos que alguna vez no he podido entrar a administrar mi blog por culpa de blogia, y que no me apetecía escribir en algunos momentos negros que he tenido, el resultado es que hace un montón que no escribo.
Los momentos negros han sido debidos a la maldita burocracia, no sé si he tenido mala suerte, o si debería de haber prestado más atención, o haber leído más todavía todos los papeles que caen en mis manos, o, probablemente, ha sido un poco de cada, y como resultado puede que tenga que prolongar mi estancia en la escuela algo más de lo que tenía previsto. Todavía no lo sé, ya se irá viendo.
El problema es que todo me agobia, me quiero relajar, quiero ir disfrutando del buen tiempo que hace, de lo que me encanta pasear por Madrid, de la magia de Malasaña y de Chueca, quiero descubrir nuevos bares y nuevas gentes... pero me resulta raro. Yo ya tenía amigos aquí, y, en general, los sigo teniendo, pero tengo una sensación de que cada uno va por su lado que me incomoda. No lo entiendo, porque yo he sido la primera que he ido por mi lado, yo me fui cuando lo consideré adecuado y aquí no podía más, y ahora he vuelto, no tengo derecho a pretender que todo esté como antes. Pero tampoco creo que los demás tengan derecho a pedirme cosas como si ellos hubiesen estado al lado mío toda la vida, cuando el año pasado no tuve contacto con casi nadie, porque todo el mundo pasaba de contestar mis mails o mis llamadas, y nunca se lo eché en cara a nadie, me pareció relativamente justificable, yo me fui, ellos tienen su vida, ya no me ven, ya no se acuerdan de escribirme... Pero ahora sí que hay cosas que me dan rabia, me parece que la gente va demasiado a su aire, y con demasiado me refiero a que para ello pasan de los demás.
No sé, estoy algo confusa, también puede ser un momento de inseguridad pasajera mía, que con el cambio y el ajetreo mental que tengo vea el vaso medio vacío, pero me siento medio vacía yo, y eso es un gran problema. Espero que se pase en poco tiempo, de momento voy a aprovechar para seguir redescubriendo Madrid, perdiéndome de nuevo por todas esas calles por las que hace tanto tiempo que no paso, mientras me vienen retazos de inspiración poco a poco.
