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03/04/2007
opinar vs criticar
Ella, Bebe
Mis padres tienen la rara facultad de hartarme de ellos en pocos días, ya no estamos acostumbrados a vivir juntos y se nota. Lo que más me molesta últimamente es su capacidad para estar constantemente opinando y criticando la vida ajena, por supuesto creyéndose con razón, y además con derecho a decírselo a la otra persona por su bien, así le han dicho al marido de mi prima que ha engordado, a mí que tengo que hacer dieta, a mi abuelo que no sé qué...
Estoy harta de que todo lo que yo haga tiene que pasar su visto bueno, que tengan que opinar, criticar, y decidir por mí. Si engordo unos kilos se tienen que pasar el día diciéndome que estoy gorda y que debería de ir al médico para que me haga una dieta. Si dejo una asignatura me dicen que porqué la he dejado. Si las estudio todas dicen que si no serán demasiadas. Si me preocupo por la carrera me dicen que no me agobie, y me llaman todos los días para preguntarme si estoy agobiada, "sí, ahora sí, hasta que tú llamaste no me había acordado". Si salgo un sábado por la tarde me dicen que si no debería de quedarme en casa y estudiar. Si me quedo un día viendo la tele más allá de las doce me dicen que me vaya a la cama. Y así con todo, de todo, de todo, tienen ellos una opinión, que en muchos casos es distinta de la mía y que me tienen que contar y criticar constantemente si no la cumplo. No sé si alguna vez van a asumir que yo tengo opiniones distintas, que soy una persona adulta y que no tengo que pensar como ellos en todo, ni que ser perfecta.
Así que últimamente lo que más valoro en mis amigas es su capacidad de no juzgar, de tener unas ideas pero dejar muchas cosas sin saber si son buenas o malas, o aunque tengan una opinión ser permisivas con las opiniones, o actuaciones, ajenas. Saber que le puedo contar a Miniña algo que he hecho porque me quema en la lengua, porque sé que no estuvo bien, y saber que ella, como mucho, me va a decir que qué raro, que nunca hubiese dicho que podría hacer ese tipo de cosas, pero que no pasa nada, y tranquilizarme, y poder hablar de mis problemas sin avergonzarme de tenerlos, y así quedarme más tranquila.
La verdad es que creo que el haberme sentido tan insegura sobre mis estudios me ha servido para tener esa permisividad sobre los "errores" ajenos, yo antes tenía una moral mucho más rígida, una opinión estricta de lo que estaba bien y lo que no, y ahora soy más comprensiva. Ahora creo que entiendo algo mejor que igual que hay gente a la que le parece totalmente censurable el sexo antes del matrimonio y a mí me parece una estupidez, las cosas que a mí no me parecen correctas no se lo tienen porqué parecer a todo el mundo, e intento no meterme, pero claro, siempre hay alguna cosa que es algo más personal y me molesta, por ejemplo no soporto que me engañen o me falten al respeto, porque me consideren inferior por ser mujer, o bisexual, o lo que sea.
Pero de lo que me encantaría deshacerme ahora mismo es de ese espíritu crítico, y no especialmente con los demás, porque a quien más critico es a mí misma, y por eso no sé si soy trabajadora o vaga, o tranquila o nerviosa, porque me paso el día corrigiéndome, intentando ser mejor persona, intentando parecerles a mis padres casi perfecta, pero no puedo engañar a nadie, y a ellos menos, no soy perfecta, tengo mis defectos y debería de aprender a vivir con algunos de ellos, pero tengo la sensación de tener siempre encima su mirada reprobadora, y más cuando paso unos días con ellos, y me estreso demasiado. Necesito unas vacaciones, de clases y de ellos al mismo tiempo. Tengo que hacer algo porque ya llevo demasiado tiempo con estrés acumulado y no veo el momento de quitármelo de encima.
05/04/2007
no se me dan bien las relaciones
Aire, Mecano
A estas alturas de mi vida, no me queda más remedio que reconocer que no se me dan nada bien las relaciones, y cada vez va a peor. No he pasado nunca del año y siempre he acabado cansada. Normalmente no dejo de querer a esa persona, como amiga, pero ya no quiero mantener más con ella una relación monógama, y a veces ni siquiera una relación. Supongo que parte de lo que no se me da bien es la monogamia, puedo con ella un tiempo, incluso sin tener que hacer ningún esfuerzo, pero luego me cansa. Pero no soy capaz de liarme con otra persona sin tenerlo hablado antes.
Normalmente la amistad no se me evapora como el amor, salgo con alguien y el amor desaparece al cabo de unos meses, pero sigo teniendo ganas de tener a esa persona como amiga, no me canso en ese sentido, es alguien a quien le he cogido cariño y con quien me he acostumbrado a hablar y a compartir cosas y me gusta, pero normalmente esa persona ya no me gusta en otro sentido, en el sentido sexual, o en el de la ilusión. Empiezo a "fantasear" con otras personas, aunque no haya conocido a nadie que me haya gustado empiezo a fantasear con esa posibilidad. O deja de hacerme ilusión que me digan que me quieren, y deja de hacérmela también el decirlo yo, ya no lo siento igual.
Y lo del sexo es peor, tengo amigas a quienes le parece normal no tener ganas de acostarse con su novio cuando ya llevan mucho tiempo, a mí no me lo parece, y cuando he llegado a algún punto parecido, siempre ha habido también esa pérdida de la ilusión que me ha hecho pensar que esa relación ya no vale la pena. No tengo ganas de tener una pareja con quien no me apetezca follar, para eso ya tengo un montón de amigos, y encima con algunos de ellos sí que me apetece de vez en cuando, aunque no lo haga.
En cambio casi siempre una relación de amistad me suele durar mucho, la mayoría de las importantes todavía no se han acabado, conservo a mis amigos de la escuela desde casi el primer día, a mis amigas del colegio, una de ellas desde los 3 años, a una del instituto, a otra de la residencia universitaria... y no me canso nunca, y me hace ilusión cada vez que alguno me llama.
Así que creo que no me queda más remedio que reconocer que soy malísima para las relaciones, tal y como las suele entender la gente, pese a que me siento a gusto al principio, pese a que no suelo criticar a todos mis ex por sistema, sino todo lo contrario, me alegro de haber salido con ellos y nunca lo he considerado un error, ni una pérdida de tiempo, tampoco nunca he considerado una relación como la definitiva, sino que siempre he sido consciente de su fugacidad, y he estado a gusto pese a la probabilidad de que eso acabase.
Cierto es que puede que cambie de idea, pero lo dudo, no creo que haya una idea correcta sino sólo una opinión, y no creo que nadie me haga cambiar de opinión sobre si una relación es buena o no independientemente de su duración. No creo que una historia que crea que va a durar para siempre me vaya a hacer más feliz que una en la que esté a gusto, aunque sea por poco tiempo.
08/04/2007
casi ni me acordaba
Mad about you, Hooverphonic
Hacía un montón de tiempo, casi desde que vivía en casa de mis padres, quitando algunas vacaciones allí, y aún así no fueron tan fuertes, que no me tenía que ir a casa de calentón. Y la verdad es que, aunque suene raro, tenía ganas. Tenía ganas de estarme besando con alguien en un bar notando cómo subía la temperatura, cómo me estaba muriendo de ganas de que metiese la mano debajo de la falda, cómo sólo quería que la otra persona se sintiese como yo, cómo me daba igual que hubiese gente alrededor, cómo ese momento era mío y el resto de la gente no importaba.
Necesitaba saber que sigo estando viva, que sigo siendo como siempre, que siento, y no me valía sólo sospecharlo, que ya hacía mucho tiempo que cualquier noche de calentón acababa en una cama, o en su defecto, en un lugar caliente y al abrigo de miradas indiscretas, que casi siempre acababa tranquila.
No puedo decir que esas noches fuesen peores, muchas no lo fueron, pero tenía ganas de prolongar ese momento, y eso que sé que yo, por mí misma, no soy capaz de hacerlo, en ese momento si me dan a escoger cama o besarme en un bar escojo cama, y no sólo por el sexo, sino porque a veces soy demasiado recatada, y tenía ganas de esas noches de adolescencia en las que notas como la atmósfera se va haciendo más y más densa, tenía ganas de estarme besando con alguien así, olvidarme de la gente de alrededor y dejándome llevar, y la conseguí, aunque en ese momento sólo me acordaba de mi maravillosa cama en mi casa en la que no viven mis padres, pero estuvo genial.
Así que casi cuando ya me estaba olvidando de lo que era el sexo, y los rollos de una noche que salen genial, ésos que te hacen dormirte sonriendo, la vida me sorprendió de nuevo, y no sólo eso, sino que se me fue esta sensación que tenía últimamente de estarme haciendo mayor y me pareció tener de nuevo 15 años.
09/04/2007
feminismo y educación
Dragostea Din Tei, O-Zone
¿De verdad soy una feminista feroz? Me da rabia cuando oigo decir que algunas chicas que somos tan feministas que nos pasamos de bordes, que nos sienta mal que nos dejen pasar en una puerta, que nos inviten a la cena, o a la copa, o que nos piropeen, cuando lo lógico sería que a las chicas les encanten los caballeros y les parezcan muy bonitas estas cosas, que nos lleven las maletas, que nos den la mano para subir un escalón un poco incómodo, que nos abran la puerta del coche, que nos retiren la silla antes de sentarnos, que nos cubran los hombros con un abrigo las noches que refresca... no sigo que me pongo mala
Pues la verdad a mí no me sienta mal que la gente sea educada conmigo, y yo creo que, en general, yo también lo soy. Cedo el asiento a las personas mayores (nótese que he dicho personas, no mujeres), me ofrezco a llevarle las maletas a alguien que viene a visitarme, y que está hasta las narices de pujar por ellas, y me gusta que me lo hagan, tanto amigas como amigos. Me ofrezco a ayudar a subir o bajar maletas o coches de niño en las escaleras del metro, y me hace ilusión que se me ofrezca alguien a ayudarme a mí cuando voy cargada, pero tanto hombres como mujeres, dejo pasar en las puertas a la gente (otra vez a hombres y mujeres), y de vez en cuando me apetece invitar a la cerveza, igual que acepto que alguien me diga un día que me invita, que le hace ilusión.
Pero no soporto que alguien me abra la puerta del coche, sólo me lo han hecho una vez y me ha parecido ridículo, yo estaba abriendo la puerta y el tío me paró para abrirla él y sujetarla mientras yo entraba para cerrarla él después, ni que yo no supiese entrar y salir de un coche. Nunca me han movido la silla en la que me voy a sentar, afortunadamente, porque si no igual me caía. No soporto que me intenten ayudar a montarme en un determinado sitio, tampoco soy tan torpe como para no poder yo sola, aunque si realmente no puedo hacer algo sí pido ayuda, amablemente, claro. Pero me molesta cualquiera de esas otras cosas, si las hacen porque yo soy chica. De hecho me siento inútil cuando alguien está empeñado constantemente en cogerme las bolsas o ayudarme a subir a sitios, me da la sensación de que se creen que soy o una inútil o una vaga, y no me gusta nada.
Está claro que hay ciertas normas de educación, y no me parece mal respetarlas, como ceder el paso, y algunas me molesta mucho cuando no se cumplen, como dejar salir antes de entrar en el metro, pero todas estas cosas me parecen igual para hombres que para mujeres, no creo que nos haga más ilusión a unas que a otros el que la gente sea educada, no creo que seamos el sexo débil, el que no sabe hacer nada por su cuenta, y necesita constantemente de los demás.
Del tema de los piropos no debería ni de hablar, probablemente no le diga nada, ni me siente mal, si alguien me dice algo agradable y discreto, pero he recibido en mi vida muchos más de los que me gustaría de hombres de 40, o 50, para arriba, increíblemente bastos, y mirándote a las tetas babeando. Con lo cual que cualquier desconocido me diga un piropo no me suele gustar mucho, y me da rabia que encima se piensen que son todos unos caballeros.
Supongo que nunca me acabaré poniendo de acuerdo con cierto tipo de gente si, lo que para mí es machismo, para ellos es norma fundamental de educación y buen gusto, y además lo hacen "porque a las chicas nos encantan esos detalles"
10/04/2007
somnolencia
Mar Adentro, Héroes del Silencio.
Llevo un largo tiempo durmiéndome en todos los lados, hasta el punto de que es algo que me preocupa mucho. Con un largo tiempo me refiero a varios años, yo antes era una personilla mucho más animada, con más energia y alegría. Pero de un tiempo a esta parte eso ha cambiado. Ahora sólo quiero dormir y dormir cuando antes no me gustaba, si no tuviese cosas que hacer sería capaz de dormir 14 horas al día, me cuesta un montón levantarme e incluso a veces no oigo el despertador.
Esto me ha supuesto varios problemas, desde quedar mal con gente, hasta creerme que soy una persona sosa y deprimida que lo único que quiere hacer en la vida es dormir.
A pesar de eso siempre me ha debido de gustar el estrés y siempre estoy haciendo cosas y con cosas pendientes de hacer, así que tengo poco tiempo libre, y el que tengo lo aprovecho al máximo, con lo cual no sólo no duermo las 14 horas que me pediría el cuerpo, sino que la mayor parte de los días le concedo algo menos de 8, que no son tan pocas, que me diría mucha gente.
Pues yo sólo con ellas no puedo, intento no quitar tiempo al día para hacer todas las cosas que quiero hacer, desde estudiar la carrera, hasta hacer deporte, estudiar idiomas, salir con gente, escribir en el blog... pero a veces no aguanto, no me da tiempo a hacerlo todo, y me estreso y me deprimo, y luego pienso que en realidad duermo tanto para evadirme del mundo, por vaguería, por no enfrentarme a todas las cosas que quiero hacer, pero ahora, de repente, parece que todo tiene una explicación, puede que sea debido a una medio enfermedad y que en unos meses vuelva a ser la persona energética que fui antaño, y me entra una duda, ¿con el subidón de energía me subirá la libido?
12/04/2007
llegó la primavera
Walking with a ghost, Tegan and Sara
Sé que este año ha tardado, pero he tenido un mes de marzo horrible, con mucho trabajo, así que no me he recuperado de los exámenes de febrero hasta después de las vacaciones, que me han sentado de lujo.
Pero hoy he estado genial, he estado contentísima y riéndome todo el día, me han encantado las clases que he tenido, y hasta me he dado cuenta de que en mi escuela hay gente que está muy, pero que muy, muy buena.
Me encanta el primer día de la temporada buena que me pasa esto, parece que la ley de la gravedad no me afecta, ni a mí ni a la comisura de mis labios, todo el mundo es encantador, los profesores son majos, mis amigas son unos soles, mis amigos son geniales, y yo soy feliz.
17/04/2007
no ha estado mal
Comfortably numb, Scissors Sisters
Calor, Scissors Sisters, encuentro, bromas, francés, clases interesantes, Madrid, vinos, gente amable, elogios, risas, aromas, sol, yerba, cigarros compartidos, sobremesa, café, trabajos acabados, trabajos interesantes por hacer, puesta de sol, lluvia, sonrisa, paseo, para ti que eres joven, blogs...
Hay días que son casi, casi perfectos.
20/04/2007
el amor...
Si amaneciera, Saratoga
Me temo que me he enamorado, he encontrado a la chica perfecta de la manera más tonta posible, es amiga de un amigo. La verdad es que no me creo ni yo que esté escribiendo esta tontería a estas horas de la madrugada y sólo porque hoy haya conocido a una chica con la que no he estado hablando ni una hora, pero el resto del día he estado caminando sin tocar el suelo.
Es genial, directa, para nada tímida, con su punto borde, capaz de hablar de todo hasta para decir burradas, independiente, guapa, más rellenita que delgada, heavy, y lo mejor de todo, es bisexual... o eso creo. La verdad es que no sé porqué lo dudo, pero lo dudo, y eso que ella dijo que le gustaban las mujeres (casi) claramente. La cosa fue que, durante la conversación, sin decirlo ni desmentirlo ni nada, yo mencioné, sin ninguna intención, varias veces las mujeres como ejemplo, demasiadas para estar hablando de sexo, pero tampoco dije nada claro, eso sí, al cabo de un rato ella dio a entender, sin lugar a dudas, que se había acostado por lo menos con una mujer. Parece que todo está claro, pero igual lo dijo como ejemplo, igual lo dijo queriendo decir otra cosa, igual se equivocó, igual yo entendí lo que quería oír, igual soy tonta pensando todas estas estupideces... Todo puede ser...
Estoy como si fuese una niña pequeña, acordándome de todo lo que pasó, se despidió de mí con un beso tras darme otro en mitad de la conversación y repetirme que le había encantado. Yo le contesté al final que ella a mí también y que a ver si nos veíamos un día de éstos.
Y me he pasado toda la tarde flotando. Además que mi amigo me ha dicho también que le he encantado, que se lo dijo, por supuesto que le dije que a mí también (y ahora que lo pienso pudo ser en este momento en el que él me dijo que tenía novio... bueno, vamos a olvidar esta frase), pero yo no me atrevo a preguntarle si entiende, entre otras cosas porque es más amigo de ella que mío y estas cosas de meter a alguien por medio me da bastante corte. A ver si la vuelvo a ver dentro de poco, eso sería lo mejor.
Y esto era lo que le faltaba al otro día para ser genial, estar ilusionada por algo así, es lo que más mejora la vida. El otro día me hubiese encantado tener a alguien a quien llamar para ir a dar un paseo y con quien acabar en la cama... No sé si es la primavera, pero creo que me estoy poniendo algo tonta para lo cínica y desengañada que suelo estar.
26/04/2007
¿moi Lolita?
Moi, Lolita, Alyzée
Hoy soñé con un profesor, soñé que yo le gustaba. Es un profesor que está muy bueno, por lo menos que a mí me gusta, tendrá cerca de 40 años, pero lleva el pelo largo y perilla, si uno se fija se nota la edad, pero si no no mucho, y está muy bueno. Pues me desperté muy contenta soñando con él y de hecho me volví a dormir para intentar continuar el sueño. No lo conseguí del todo, cambié de sueño, pero seguí soñando con él.
Luego durante el día seguí pensando en ello y mejorando el sueño, imaginando que al salir de la clase que tenía con él por la tarde me llamaba y yo volvía, él cerraba la puerta cuando yo entraba y nos empezábamos a liar contra ella. Estábamos así un rato, el me acariciaba una pierna y me la colocaba abrazándole por la espalda, entonces me sujetaba y me levantaba del suelo apretándome contra la pared. Al cabo de un rato me llevaba a la mesa, me tumbaba sobre ella, me desnudaba, se desnudaba, y follábamos en distintas posturas durante un largo rato, para quedarnos tirados sobre la mesa desnudos después mientras nos dábamos los últimos besos y caricias para vestirnos y marcharnos cada uno por su lado.
Por la tarde tuve clase con él, y no pasó nada de esto (por si alguien lo dudaba), me miraba bastante mientras explicaba, y yo pensaba en la fantasía de por la mañana, y me hubiese encantado provocarle, hacerle algún gesto, hacer de Lolita (con más de 20 años, jeje), ponerle cachondo, pero no soy capaz, soy demasiado tímida, cómo voy a ponerme a provocar a un profesor, casado, en mitad de una clase. Me gustaría ser un poco más desvergonzada y divertirme haciendo este tipo de cosas, ver cómo se pone nervioso, aunque sólo sea por asombrarse de mi descaro, pero estas cosas no me salen, una pena, si no lo divertido del post sería la historia real y no la fantasía.
30/04/2007
El guetto
Fast car, Tracy Chapman (no la pude colgar antes, perdón a las que ya se pasaron por aquí)
Llevo mucho tiempo queriendo escribir este post, pero al final, por unas cosas u otras lo voy dejando aparcado, y el tema principal es que estoy harta de Chueca, antes me encantaba, y era porque me parecía el barrio más liberal de Madrid, aparte del ambiente era (es, creo) el barrio donde más gente hay extranjera, y eso me gustaba. Siempre me ha encantado Malasaña, pero allí no hay, por ejemplo, ni negros ni sudamericanos, y eso, en una ciudad con tanta inmigración como Madrid, es raro.
Ahora que salgo por allí casi cada semana estoy harta del barrio, estoy dándome cuenta de que es como la ciudad de mis padres, y de ella me quejo mucho, mucho. Y es que es no me gusta mucho salir por la ciudad de mis padres, la zona de bares es relativamente pequeña, ponen en todos los sitios la misma música, y la gente es la misma, incluso lleva la misma ropa, vayas donde vayas.
Poco después de llegar a Madrid, cuando volvía a la ciudad de mis padres mi plan para salir por allí era salir hasta que había escuchado 3 veces la canción del verano y en ese momento me iba a dormir a falta de un revólver cerca. Hay unos pocos baretos heavys, o de rock, que están mucho mejor, pero me costó mucho llevar allí a mis amigas, era como si esos bares no existiesen, no era una posibilidad a contemplar. E íbamos a los bares de siempre, con la gente de siempre a la que ya conocíamos, aunque ahora ya cambiamos un poco más.
Pero ahora me pasa eso en Chueca, hay que ir siempre a los mismos sitios donde ponen exactamente la misma música día tras día. Siempre acabamos en el mismo bar, bar que está lleno, y en el que encima hay que pagar por entrar, y pagamos. Todo el mundo se conoce, hay una endogamia que da miedo y la gente va casi toda vestida igual, creo que sabría decir quién es gay o no sólo por las zapatillas que lleve, y eso lo odio. Bueno, sé que no todo el mundo viste así, sé que esto es una exageración, igual que cuando me refiero a la ciudad de mis padres, pero la realidad se aproxima bastante.
Y me da rabia, porque tenía ganas de salir por Chueca más, no tenía amigos que fuesen gays y que quisiesen salir por ahí hasta hace poco, pero ahora no me hace tanta gracia. Yo antes no iba a Chueca y me he liado con chicas en otros sitios, en otros barrios, en otros bares, y nunca nadie me ha mirado mal ni me ha dicho nada, bueno, sí, recuerdo dos frases buenas:
- Hace mil años en un garito de Malasaña, hoy ya inexistente: vaya, acabas de levantarle a mi amigo la tía a la que se quería ligar. Tiempo más tarde se lió una amiga con el que me dijo esto, se acordaba de nosotras, y era supermajo.
- Hace dos años la noche de la cabalgata del orgullo, en un bar de Bilbao: oye, quería deciros que me dais envidia, y que enhorabuena, que tenéis que estar contentísimas por lo del matrimonio, que me alegro un montón, que soy del PSOE y que ahora al veros me siento orgullosísimo y supercontento. Me contagió su alegría, aunque quitándole a él la noche no fue muy buena…
Y es que a mí me gusta Madrid porque creo que a la mayoría de la gente le da igual lo que hagas, no se mete en tu vida, probablemente no te va a volver a ver. Pero nos seguimos empeñando en excluirnos a nosotros mismos, no sé si por miedo de que a alguien le siga pareciendo mal la homosexualidad o porque tenemos miedo de acercarnos a una chica que no sea lesbiana y le parezca mal, y si eso nos pasa en Chueca allá ella, que ya sabía donde se metía. Da igual que por ley seamos iguales, para nosotros mismos no lo somos.
