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11/05/2007
Manuel-Raquel
Manuel, Raquel, Tam Tam Go
He vuelto a verla, a la chica que me enamoró hace unos días, Raquel, y me sigue gustando, me gusta cómo es, físicamente y también su carácter, ya sé seguro que es bisexual, y la verdad es que me encanta, pero a veces me recuerda demasiado a mí misma, y no sé si sería buena idea intentarlo.
Aún así el mayor problema es que me gusta su amigo, mi amigo, Manuel, y mira que nunca lo hubiese pensado, pero ahora resulta que me gusta, que pese a todo lo que me he hecho la tonta cuando me tiraba los trastos ahora me gusta, lo echo de menos, me acuerdo de él cada vez que no estamos juntos, que son pocas veces, me cae bien, nos llevamos genial, nos entendemos todavía mejor, me conoce muy bien, y ahora resulta que me gusta, aunque tiene un par de cosas con las que no creo que pueda, ni hoy ni nunca, pero hoy he tenido unas ganas de follarle horribles, va a ser que me gusta.
Sé que Manuel no es el tío de mi vida, estoy segura, de hecho sé que si tenemos algo probablemente acabe mal, yo no quiero nada serio, a él no le gustan los rollos, yo he dicho y rerepetido que no quiero salir con nadie más que viva con sus padres, y, lo más importante de todo, no quiero salir con él.
Ella probablemente tampoco es la mujer de mi vida, no la conozco casi, lo poco que la conozco ya hay cosas que me dan miedo, aunque sea yo misma lo que me da miedo, pero sí me apetece creer que lo es.
Conclusión, conociéndome, conociendo mi sangre caliente, mis impulsos de los que luego, afortunadamente, no me arrepiento, como tenga más días como los de hoy, con las hormonas a tope, y Manuel lanzándome indirectas que dejaron de ser in- hace mucho tiempo, no voy a poder liarme con Raquel en la vida…
19/05/2007
No es verdad
Los chicos no lloran, Miguel Bosé
No es verdad, realmente ya lo sospechaba, pero en algún momento, sin llegar a creerlo, sí que actúe como si fuese así, pero es que no es verdad, los tíos no son machistas ni estúpidos ni prepotentes, por lo menos no lo son todos.
No me gusta escuchar que los tíos son todos iguales, que son así o asá, que no se puede hablar con ellos, que no son empáticos, que son orgullosos y machistas, porque no es cierto, hay tíos gilipollas igual que hay tías que también lo son. No quiero oír que unos lo son más que otros, es como decir que los negros son tal o cual, o que las rubias son tontas, no me gusta tener que meter a todo el mundo en el mismo saco por tener una misma característica física.
Yo no creo que haya diferencias genéticas muy grandes que influyan en el carácter por ser hombre o mujer, creo que sí que nos educan de forma diferente, así que tenemos cierta tendencia a tomarnos las cosas de forma algo distinta, pero no mucho, todos somos humanos, todos lo pasamos bien, todos mal, somos capaces de tener los mismos sentimiento, buenos o malos.
Me hace gracia cuando me preguntan si no estoy más a gusto con chicas que con chicos, si no me siento más comprendida, más libre, más yo misma. Yo siempre soy yo misma, los chicos que me gustan lo hacen porque no me impiden serlo, porque les gusto como soy, porque no se sienten atacados, ni heridos en su orgullo de machito porque a mí me gusten las mujeres, ni van a lo que van y sólo piensan en el sexo, ni creen que las mujeres no valemos para nada, ni se preocupan sólo por su placer, sólo por su vida.
Y es que no me gusta la gente que es como se supone que tiene que ser, la gente que cumple con los estereotipos porque si existen por algo será, la que cree que las cosas son así porque siempre lo han sido. Me gusta la gente que es como quiere, que lucha por lo que cree, que se plantea lo que piensa, y ese tipo de gente puede ser hombre y mujer, rubi@ y moren@, negr@ y blanc@... Y no voy a renunciar a conocer a alguien que sea así sólo porque tenga una de estas características físicas.
P.D. Con Manuel bien, con Raquel sigo intentándolo…
22/05/2007
mis creencias
Alles aus liebe, Die Toten Hosen
No creo en dios padre todopoderoso, la verdad es que no me siento incómoda con el adjetivo agnóstica, ni siquiera con el de deísta, pero prefiero llamarme atea.
Sí creo en Jesucristo, no como su único hijo, o nuestro señor, sino como una persona con mucho carisma y características de líder, como lo pudieron ser Sócrates, Bruce Springsteen, Marx, Juan Pablo II o incluso Hittler. El que naciese de una virgen... permitidme que lo dude, entre otras cosas porque si fuese verdad me daría mucha pena, tener que pasar con un parto y encima ser virgen, ya me jodería.
Creo en la paz interior y en el poder de la meditación y la relajación, si alguien quiere llamarle a eso rezar no es asunto mío.
Creo en la igualdad de las personas y en la igualdad de derechos, entre ellos a una educación igualitaria.
Creo en el feminismo, no entendido como hembrismo, no como un sexismo defendiendo la superioridad de un género frente al otro, sino como la fuerza que ha conseguido muchos de los derechos de la mujer y a la que todavía le quedan unos cuantos por conseguir.
Creo en la política, pese a que soy consciente de que los políticos acaban cayendo fácilmente en los trucos del poder y el dinero fácil. Pero creo en la política, espero ir siempre a votar, y creer en que los cambios son posibles y en que hay gente que trabaja por los derechos de todos.
Creo en la profundidad de los lazos afectivos aunque no lleven sangre común, en el poder de la amistad y en el del amor.
Creo que la persona que se preocupa de hacer daño a los demás es porque es infeliz, porque es insegura o porque es envidiosa, pudiendo ser todas estas cosas a la vez.
Creo que las personas fuertes no lo son tanto, al igual que las débiles tampoco, simplemente les conviene que el resto se lo crea y les ayude hasta que se queden sin sangre.
No creo en el pecado, y mucho menos en el original, pero creo que hay comportamientos autodestructivos, como pueden ser la ira, la envidia o la pereza, como también lo serían el orgullo, la gula o la lujuria llevadas al extremo.
Creo en el refrán “cree el ladrón que todos son de su condición” y me hace desconfiar de la gente el que desconfíen o critiquen a los demás.
Creo en la bisexualidad, así como en la pansexualidad, en la homosexualidad y en la heterosexualidad, aunque a veces estas dos últimas me parezcan sospechosas (ya lo decía Kinsey…)
Creo en la amistad eterna, en el amor a primera vista, en el sexo al primer olor, y en el poder de la mente, amén.
24/05/2007
Amor a primera vista
Liebe ist, Nena
Pese a lo que a mí me cuesta creer en el amor, pese a lo escéptica o cínica que me he vuelto sobre estas cosas, sí creo en el amor a primera vista, pero es que yo tengo una explicación para el amor muy particular...
Yo creo que uno se enamora en un momento en el que está más o menos predispuesto a ello, no me refiero al “la historia pasada ya se me acabó, me quiero volver a enamorar de un gilipollas para poder sufrir y quejarme de alguien durante los próximos dos meses” sino a una sensación de bienestar personal y a tener ganas de ilusionarse con la vida.
En momentos así de repente aparece alguien que me llama la atención y me empieza a gustar, y si llego a tener la complicidad que normalmente tengo con mis novi@s/roll@s pues me enamoraré.
Eso sí, cada vez pongo más requisitos para que alguien me guste, cada vez tengo que conocer a esa persona mejor, cada vez me cuesta más que alguien me guste, pero me sigue pasando, lo de mirar a alguien en un sitio, en un bar, y que te mire, y notar esa conexión, y saber que va a pasar algo, algo que no se va a conformar con ser un rollo de una noche…
Me pasó muchas veces de pequeña, y, afortunadamente, puesto que no me gusta demasiado cambiar, perder mi lado infantil, ni volverme cínica, me sigue pasando. Me pasó siendo pequeña con Ella, con Vampiro, con Choco y con Drácula, y de mayor me ha pasado con Mario, con Voler, incluso con Fuck, y ahora me está pasando con Raquel.
Supongo que me habrá pasado con más gente con la que luego no pasó nada o salió mal, pero mi memoria es selectiva, de lo cual me alegro muchísimo, que me hace vivir mucho más feliz, y así guardo buenos o mejores recuerdos de todos los anteriores, y si hubo alguna rana no me acuerdo, será que tampoco hubo tantas, y ninguna importante.
Es algo raro de explicar, es una especie de intuición, o química, o lujuria, pero no sólo eso, yo sé distinguir la lujuria y en estos casos sentía algo más, algo que los hacían especiales, no amores para toda la vida, pero sí conexiones especiales, el saber que sentías los mismo al mismo tiempo, que estabas deseando lo mismo con igual fuerza, y una cosa así es difícil de olvidar.
26/05/2007
enamorarse en la cama
El roce de tu cuerpo, Platero y tú
Supongo que la otra opción tras el amor a primera vista, la otra razón principal por la que uno se enamora es por el sexo, es en la cama. Ya sea buscando las razones en lo físico, en las hormonas, en la oxitocina que dicen que segrega el cuerpo tras el sexo y que nos convierte en adictos a ella y a la persona que nos la proporciona durante sesiones de sexo, ya sea en lo mental, en lo afectivo, en la sensación de cariño, de compenetración y de haber conseguido por fin engañar a la soledad al tener un orgasmo.
Supongo que es lo que me está pasando con Manuel, si antes le echaba de menos cuando no le veía y me apetecía hablar con él, ir a un bar a tomar algo y pasar la tarde, ahora me apetece lo mismo pero con postre, me apetece follármelo, quedaría con él todos los días, le traería a mi cama todas las noches, y eso, para alguien que acostumbra a ser tan huidiza como yo, está empezando a ser preocupante.
“Nunca se le ocurrió pensar que lo que le pasaba a él le estaba pasando al mismo tiempo a millones de personas en todo el planeta. Mi padre no se había enamorado de Teófila por su sensibilidad, ni por su inteligencia, ni por su ingenio, ni por su delicadeza, ni por los intereses comunes que les unían, ni, menos que por nada, porque le viniera bien. Él le había ido detrás única y exclusivamente porque quería llevársela a la cama, y fue allí donde se enamoró de ella, así, sin pensar, sin hablar, casi a traición, antes de tener tiempo para darse cuenta de lo que le estaba pasando. No sé cómo lo contaría él, pero yo creo que fue eso, tuvo que ser eso, y en esas circunstancias, importa poco acarrear media docena de maldiciones o no haber escuchado ni un triste juramento en toda tu vida, porque no hay nada que hacer. Si pasa, siempre pasa cuando no conviene, como no conviene, donde no conviene, y con quien no conviene”
Malena es un nombre de tango, Almudena Grandes.
28/05/2007
la vida es una caja de sorpresas III
Clavado en un bar, Maná
Pues sí, hay tercera parte, y de milagro. Tuve ocasión de volver a quedar con Fuck, y aunque cuando me comentaron la cita dije que iba a ir, en el mismo día no tenía tantas ganas, pero ya había quedado con más gente, así que al final aparecí por allí, nada destacable al principio, excepto que él me oyó hablar y debió de reconocerme por la voz porque se dio la vuelta para saludarme.
Yo sólo quería ir para ver si me seguía gustando, para ver si ahora, que ya había conseguido desterrarle casi por completo de mi memoria, ahora que sólo me acordaba de él cuando le veía en el messenger, y aún así me costaba identificarle con la noche maravillosa de hace un año, ahora me iba a seguir gustando. Y cuando le vi no lo pensé, no sentí que me gustase, pero sí que tenía su morbo, el de siempre, ese que, sin ser yo consciente de él, creció un poquito a lo largo de toda la noche.
Y sin embargo la noche fue una noche normal, divertida pero normal en todos los sentidos. De hecho viéndolo ahora diría que fue hasta previsible, que nos liamos como si llevásemos toda la vida haciéndolo, nada más lejos de la realidad. Pero pasó lo que yo siempre temí desde el principio, que si repetíamos se perdería la magia, que se volvería vulgar, una noche como otra cualquiera.
Ahora me da la sensación de ser injusta al escribirlo así, no estuvo tan mal, seguimos siendo los mismos, seguimos pasándonoslo bien, pero algo falló, no me quedé con una sensación ni parecida a la de la otra vez. No sé si fue que faltó la sorpresa inicial, si el fantasma de la novia, con la que creo que sigue ahora, amenaza cuando antes no importaba, si simplemente se perdió la gracia, si lo de la otra noche había sido una excepción, si es que me gusta más Manuel de lo que pensaba, si empiezo a hartarme de sexo y quiero algo más tranquilo…
Supongo que fue un poco de cada y un comentario, de broma, que me pareció desafortunado, porque yo no quiero nada serio con él, y no sólo eso, sino que suelo ser algo despegada con todo el mundo en ese sentido, pero además presumo de no ser la típica tía agobiante, y dijo algo, ciertamente en el tono de broma que habíamos tenido toda la noche, dando a entender que le estaba agobiando, que me sentó fatal.
A lo fue sólo eso, frente a las expectativas creadas, todas las cosas tuvieron unos pequeños fallos, y el que la otra vez todo fuese inesperado hizo que todo fuese distinto.
La verdad es que no lo sé, y lo peor no es eso, lo peor es que después de la primera vez que fue genial no tenía ganas de repetirlo por si no estaba igual de bien, y ahora tengo ganas de repetirlo para ver que sí, que puede volver a ser igual de genial.
Y es extraño sobre todo porque esa noche me gustó, me lo pasé muy bien, fue divertido, erótico, sensual, cariñoso, interesante... es ahora cuando me siento a escribirlo que no puedo contar que fue una noche maravillosa, me ha quedado un regusto raro.
30/05/2007
las comparaciones pueden resultar ser buenas
Gravity of love, Enigma
Alguna vez se me cruzó esa idea por la cabeza, cuanto más conocía a Manuel más aparecía, pero hubo ya un día que no pude negar que por lo menos, tenía un cierto parecido con Art.
No era sólo en forma de pensar, al fin y al cabo casi todos mis novios han sido ateos, feministas, y rojos, había sido un gesto de la cara el que primero me intrigó, tiempo más tarde me fijé y en la forma de andar también se parecía. Hablando más con Manuel me enteré de cosas de su casa y su familia, y esas historias ya me las habían contado alguna vez... Más tarde resultó ser tan genial como el anterior en la cama, puede que mejor, no estoy segura, pero en cualquier caso seguían pareciéndose. La prueba definitiva fue una especie de gemido- ronroneo característico, y eso sí que no podía ser ya casualidad, sólo se lo había escuchado a dos personas, a ellos dos.
Cuando lo dejé con Art, harta de todas las discusiones, acabé muy cansada, pero con el tiempo, sobre todo después de alguna experiencia con alguna persona demasiado fría para mi gusto, empecé a echar de menos ciertas cosas suyas. Empecé a darme cuenta de que la culpa no la tuvo él, igual que no la tuve yo, nos coincidieron etapas completamente distintas y a pesar de eso estuvimos bastante bien durante mucho tiempo. Además habíamos tenido una conexión mental y sexual increíble, demasiado increíble como para empezar a aborrecerle, y empecé a pensar que nos deberían de haber dado otra oportunidad, en otro momento mejor, para poder probar si estábamos bien o no juntos.
